La historia de Posada en su Callejero

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La historia, los pueblos y sus gentes son lo que han hecho de la Parroquia de Posada de Llanes lo que hoy es. Y con esa premisa una decena de vecinos de la Parroquia presentaron una propuesta al Ayuntamiento, desde donde se anunció hace dos años la intención de elaborar un Callejero nominal, inexistente hasta la fecha. Este mes concluye el procedimiento y este grupo de vecinos espera el resultado junto con el resto de ciudadanos de Posada, con la parte romántica de escribir un trozo de la historia y la responsabilidad que se desprende de un gesto como el que se llevará a cabo.

Nombrar las calles por primera vez es una labor ardua. Y en el caso de Posada este grupo vecinal tenía claro que se trataba de un lugar «singular» porque «a diferencia de otros pueblos o de la propia Villa», en Posada, cuentan, «no ha habido personas que, de su bolsillo, costeasen asilos, escuelas u otras obras de carácter social». Fueron «los vecinos», en general, «quienes en la medida de sus posibilidades costearon la construcción de la Iglesia, el cementerio, el mercado, la plaza de ganado…» y así hasta construir el pueblo que hoy conocemos.  Fue la unión, destacan, la que hizo Posada. Y si bien en ese gesto colectivo está la grandeza de esta Parroquia, en el mismo lugar se encuentra la complicación al nombrar las calles. O eso piensa José Luis Cobos, cabeza visible de este grupo de vecinos que unió criterios para hacer una propuesta conjunta que, consideran, más se ajusta a la realidad de esta localidad.

En Posada, cuenta Cobos, «tenemos a Parres Piñera perpetuado en una estatua por decisión de nuestros antepasados, por ser el impulsor del diseño de la actual zona urbana» y es ahí, en esa figura, donde acaban las personas que, de forma común, se conocen como relevantes. «Sopesando si podríamos elevar a su altura a otro vecino, no pudimos encontrar a nadie que destaque en exceso, sin cometer agravio hacia otros», cuenta. Y la Parroquia, continúa, «tampoco tiene hijos que descollasen en el arte, las letras, la ciencia, el deporte u otra actividad que llevase a Posada a conocerse fuera de nuestras fronteras». Las autoridades o sucesos políticos «no parecen ser idóneas» para este lugar según estos vecinos y, además de darse el caso de repetir con respecto a otros lugares, «habría que valorar la Ley de Memoria Histórica»

Cobos fue el precursor de unir a cuantos más vecinos, según explica, «en aras de obtener un mayor consenso». Su idea se materializó durante una reunión en la que «pensamos que hacerlo público» sería el mejor modo de «sumar apoyos». Y así, «con la mayor humildad, sin ánimo de deslegitimar ni imponer» acudieron con su propuesta al Ayuntamiento de Llanes. A su juicio, «aporta lo que a nosotros nos parece mejor y más ajustado a la historia de Posada y sus gentes, aunque otra cuestión será lo que decidan».

A juicio de Cobos, «el acto de dar nombre a una calle es de especial trascendencia y responsabilidad» habida cuenta de que «se eleva a la inmortalidad ese nombre para situarlo muy por encima de otros». La situación, dice, «es delicada y podría incurrirse en un agravio comparativo o, incluso, una injusticia». Por eso su propuesta era recurrir al pasado y «dar a las calles de Posada el nombre de lugar que han tenido siempre». No sólo se honraría lo que fueron un día, sino que «se protegerían de su olvido». La Vega, Valdellera, Tejeros o Tamargos; Plaza del Ganado, Subida a la Iglesia, Calle de la Rectoral, Camino de la Corredoria, Calle de La Estación… Son algunos de los nombres propuestos para las principales arterias de la localidad. El resto de pueblos pertenecientes a Posada «también deberían estar reconocidos por la importancia que han tenido en la Historia». Así, para no inducir a error repitiendo su nombre, «adoptamos el nombre de las fiestas», con lo que San José, San Francisco, La Paz, San Joaquín y Santa Olaya quedarían, a juicio de este grupo de vecinos, como la pequeña impronta de los pueblos que, juntos, hacen Parroquia.

 

 

 

4 Comentarios

  1. Tienes toda la razón. El padre Martín Remis trabajó lo indecible por y para personas a las que nadie quiere al lado, a veces, ni sus propias familias. Y ni siquiera la propia Iglesia le trató bien. ¿Es mucho pedir que Posada le recuerde con una calle? De todos modos, el homenaje que se merece se lo ofrecen, calladamente y día tras día, aquellos de los que más se preocupó

  2. Isidoro Muñoz Valle (5-III-1926 – 6-V-1979)

    En plena madurez creadora, inopinadamente, la muerte se nos ha llevado
    al Catedrático de Lengua y Literatura Griegas de la Universidad de
    Valladolid, Isidoro Muñoz Valle, cuando sus alumnos y compañeros de
    Claustro, cuando sus amigos todos y la Filología clásica española tanto esperaban
    de él. Al redactar esta nerviosa nota necrológica cumpliendo un
    triste deber, quisiera reprimir en lo posible la emoción para d,ar cuenta
    sobriamente de su vida académica y de su obra, procurando evitar esas palabras
    que salen del hondón del alma y suenan, por lo que de común tienen
    en estos trances dolorosos, a tópicos conocidos, a elogios piadosos o a intentos
    fallidos de consuelo.
    Nació Isidoro en la asturiana localidad de Posada de Llanes, siendo el
    menor de tres hermanos de pareja humanidad y afición a cuanto con las
    Letras se relaciona: Domingo, el mayor, es catedrático actualmente de Latín
    en Santander; y Emilio, buen poeta y entendidísimo en el folklore y antropología
    asturianos. El fallecimiento de este último, por quien sentía Isidoro
    un gran afecto, fue para él un golpe del que no pudo recuperarse.

    http://goo.gl/uuKLiN

  3. Una idea mia quizá no sea aceptada yo había pensado para nombres de calles de Posada. Utilizar los nombres de los pueblos de la parroquia por ejemplo. C. Bricia C. Quintana C. Piedra C. Lledias C. Turanzas C. Posada la Vieja C. La Vega Gracias y un saludo.

  4. Y el padre MARTIN REMIS no merece ni su nombre en una calle, pregunto yo,ya se les olvido a todos, a mi no, gracias a todos los que lean este comentario.

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