¿Qué pasó con las rotondas de Celorio?

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Han pasado ya ocho años desde que el Gobierno del Principado de Asturias anunciara la construcción de dos rotondas que distribuyeran el tráfico a la altura de Celorio, en la AS-263, en sustitución de sendos cruces . El Ejecutivo, presidido entonces por el socialista Vicente Álvarez Areces, redactó un proyecto de 900.000 euros para definir los trabajos necesarios y atajar un problema que los vecinos y conductores venían demandando desde hacía tiempo, dada la peligrosidad de los cruces de la zona, en la incorporación de la carretera LL-8 a la AS-263 y la intersección de las carreteras AS-263 y LL-11 (carretera en dirección a Barro y Bricia) y LL-8 (carretera de Porrúa) donde todavía el pasado fin de semana, tuvo lugar un accidente entre un coche y una motocicleta.

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A las quejas vecinales se unió una realidad evidente: el tráfico denso y la falta importante de visibilidad en uno de los cruces, y un cambio de rasante en el otro. Y una consecuencia inmediata: la peligrosidad y el aumento de accidentes de tráfico.

Con todo ello, a instancias de la Asociación de Vecinos ‘La Hoguera’ primero, y por medio del Ayuntamiento de Llanes después, el problema llegó al Ejecutivo regional. Y el anuncio no se hizo esperar. La Consejería de Infraestructuras detalló la construcción de las rotondas. La primera, entre Balmori y Celorio, sustituiría al actual cruce que da acceso a las localidades de Porrúa, Niembro y Barro por ser «una intersección peligrosa, en la que son habituales los atascos y los accidentes».Cruce Porrúa-Barro-CelorioIMG_0558Cruce Porrúa-Barro-Celorio

La segunda, en la incorporación de la carretera LL-8 a la AS-263, «un cruce menos problemático, pero que vería mejorada la visibilidad y facilitaría la maniobra a los conductores».

Pero aquel anuncio, nunca llegó a materializarse. Y eso que se destinó una partida presupuestaria de 900.000 euros para la redacción de un proyecto de ejecución.

Cruce Porrúa-Barro-Celoriounnamed-1Cruce Porrúa-Barro-Celorio

Con la llegada de Francisco Álvarez-Cascos al Gobierno regional, el proyecto se paralizó después de que se encontraran «importantes inconvenientes para llevarlo a cabo por aspectos relativos al reducido tamaño de las rotondas y a problemas en la densidad del tráfico». Era el año 2012 y el proyecto, redactado en 2008, ni tan siquiera había pasado entonces el estudio de impacto ambiental. Los representantes de FORO se comprometieron a desarrollar el trabajo si en 2013 ganaban las elecciones. Pero las perdieron. Y los cruces de Celorio continúan en el mismo estado de peligro que los vecinos llevan denunciado más de una década.

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