El lobo mata una potra a 200 metros de las casas de Ardisana

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El lobo ha matado a una potra en la zona de Cabaniella, en Ardisana y «nunca lo había hecho tan cerca de las casas». Lo dice, resignada, Carmen Amieva González, quien ha visto cómo su animal, de una semana de vida, era devorado por el lobo, ésta vez, «a 200 metros» de las viviendas de este pueblo llanisco.

Hace «una temporada nos mató a una oveja un poco más allá de donde ahora ha matado a la potra», explica. Sin embargo, por aquel entonces, «pensamos que sería algún perro» porque no imaginaban que el lobo «pudiera llegar hasta tan abajo». Ayer, «llamamos a los guardas, que vieron pisadas. y certificaron al ver al animal que, efectivamente, la muerte fue por el ataque del lobo».

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A Carmen le han matado «potros, ovejas y cabras». El año pasado, por ejemplo, «el lobo nos mató a una potra y, al día siguiente, a su madre», recuerda. Algunos son reconocidos como muertes a manos de lobos, pero otras nunca llegan a aparecer para poder cobrar una indemnización. Al final, la experiencia les dice que «no podemos tener animales arriba; las ovejas, de hecho, ya siempre están abajo». Y estar en los valles no siempre les conviene, ni a los ganaderos, ni a los propios animales. A los ganaderos les supone una inversión económica mayor para la compra de ceba -no siempre hay pastos suficientes-. Y los animales necesitan el monte para crecer en las condiciones óptimas.

Pero en el fondo, «el dinero no es lo más importante», señala Carmen en relación a las indemnizaciones recibidas, lo que verdaderamente les importa es que «se ataje el problema desde la raíz, se hagan controles y batidas y se proteja a los ganaderos» que, finalmente, son los que sostienen el sector primario.

Ardisana, al parecer, «no es una zona lobera» y al no estar catalogada como tal, las batidas no existen y los controles tampoco. A Carmen le quedan diez ovejas, veinte cabras y unas veintitrés yeguas, no son todas las reses que tenían. De hecho, han ido comprando algunas para completar los cupos mínimos, pero el lobo les ha matado un gran número de ellas mermando la explotación poco a poco, sin que nadie haya hecho nada por evitar que este mal que acecha a todos los ganaderos se frene de algún modo.

 

 

1 Comentario

  1. Muchas gracias por vuestra ayuda en la difusión de nuestro problema, a ver si quien corresponda se da por aludido, un saludo.

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