Un peñamellerano en… Chile

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Nombre y apellidosManuel San Román Noriega

Fecha y lugar de nacimiento: 11 de febrero de 1977, Panes

Estudios: Enseñanza media cursada en España y actualmente cursando Ingeniería en Administración de Empresas en Chile

¿Dónde vive ahora?
Santiago de Chile, comuna de Peñalolén

¿Cuántos años lleva viviendo fuera?
11 años y medio

¿En qué trabaja?
Coordinación de abastecimiento logístico en una compañía similar a Ikea, pero más de material de construcción y ferretería

¿Lo que más echa de menos de su lugar de origen?
En orden de importancia: la familia, algunos amigos y las costumbres como salir más, ir a tomar un café o una caña a media mañana o media tarde, etc. Más comunicación con gente de mi misma idiosincrasia.

¿Cuáles son sus mejores recuerdos de infancia?
Muchos y cuando estás lejos afloran mucho más de lo habitual. Hay buenos y malos. De los buenos, la playa de la Franca, los juegos en el parque de Panes con mis amigos, hacer rabiar a mi hermana.

¿Qué es lo primero que hace cuando vuelve de visita?
Después de estar con la familia y con un par de amigos, cojo el coche que tenga disponible ( normalmente alquilo uno ) y me voy hacia Llanes o hacia Santander, según me de, y en el trayecto disfruto de muchos recuerdos y me vienen muchas emociones.

¿La comida que más echa de menos?
Patatas con chorizo, huevos y mayonesa de mi madre, arroz con leche de mi abuela Sefa y leche frita de mi abuela Adela.

¿Le gustaría regresar?
Sí. Teniendo un crío de ocho años y una mujer chileno-española se complica un poco, pero me gustaría si se presenta alguna buena oportunidad. Sería un tema importante para analizar en familia.

¿Qué es lo mejor y lo peor de estar tan lejos de casa?
Lo mejor: la riqueza cultural y desenvolvimiento que uno adquiere al estar en otra cultura tan lejana. También ves las cosas desde una perspectiva diferente, más global. Sobre todo aprendes a valorar realmente las cosas que dejaste atrás. Los sentimientos son más fuertes hacia tus raíces, aunque la distancia muchas veces lo disfrace de indiferencia. Nada más lejos de la realidad.

Lo peor: no poder acostumbrarme a una idiosincrasia tan diferente. Esto es algo personal, porque seguro que hay gente que se adapta mucho mejor, pero en mi caso me ha costado y me sigue costando mucho. Las costumbres son muy diferentes y la gente es mucho más fría. La informalidad es algo con lo que nunca he podido tratar ni un segundo, y es uno de los grandes males no sólo de Chile, sino de sudamérica en general.

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