Las fiestas y los Bandos como motor económico y turístico de Llanes

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¿Y si un año no hubiese fiestas? ¿Alguien se imagina a Llanes sin ellas? Cuando digo Llanes me refiero al concejo y ahí englobo a todas las fiestas y a todos los bandos, no sólo a los de la villa. Es difícil imaginarlo. Es más, casi impensable. Pero creo que se debería valorar más el trabajo que supone el llevarlas a cabo. Estamos demasiado acostumbrados a que un grupo de gente se pase todo el año trabajando y pensando cómo poder hacerlas, pues nuestras fiestas y bandos carecen de subvención estatal, regional o municipal (aunque el Ayuntamiento ofrece otras ayudas no económicas pero también importantes). Son fiestas costeadas por sus socios, simpatizantes, el comercio, la hostelería y particulares ¿Conocen algún lugar de España donde ocurra esto? Yo no.

Nuestras fiestas y bandos son un importantísimo motor económico, generador de riqueza y de puestos de trabajo en todos los sectores. Desde quien compra un imperdible o alfiler, pues tienen la rara habilidad de desaparecer año tras año; hasta reservas de hoteles, restaurantes, peluquerías, zapaterías, boutiques, floristerías, mercerías, tiendas de regalos, supermercados, bares y un largo, larguísimo etcétera donde cabe todo Llanes. ¿Quién no ha estrenado un vestido para su fiesta? ¿Un peinado nuevo? ¿Quién no ha comprado unos claveles, siemprevivas, nardos, margaritas,  dalias u otras flores? ¿Quién no ha comprado una pandereta nueva? ¿Unas cintas nuevas para su blusa? ¿Unos alfileres negros para sujetar su solitaria? ¿Unos pendientes? ¿Un collar de coral? ¿Quién no ha comprado una tarta o unos pasteles? ¿Quién no ha encargado una comida con los suyos? ¿Quién no se tomado unas sidras con sus amigos para celebrar su día? ¿Quién no ha reservado una habitación de hotel, apartamento o pensión para un familiar o amigo? ¿Quién no ha celebrado su fiesta como mejor ha podido? En esas fechas las familias se reúnen, viajan hasta aquí los que están lejos, todos desean participar en “su fiesta”. La suya es la mejor.

Gracias a ellas, a nuestras fiestas, el auge de los negocios de alquiler y venta de nuestra indumentaria han proliferado y no sin dificultad han sorteado la crisis, pues vestirse de aldeana y porruano es un rito para los llaniscos, rito que se intenta mantener a pesar de los inconvenientes que supone ese gasto para las familias. Además, este sector ha dado, y da trabajo, en especial a la mujer, aquí la experiencia y los años son un plus, pues estamos hablando de arte. Un arte del cual nos sentimos tan orgullosos que lo exhibimos continuamente por todo el concejo en sus más que numerosas fiestas. Una indumentaria que ha traspasado el concejo y que ya lo es de Asturias, siéndolo de Llanes. Por eso, la reciente propuesta como Bien de Interés Cultural de Carácter Inmaterial que esperamos conseguir para preservar lo nuestro, nuestra identidad y nuestra diferencia.

Para que las fiestas y bandos continúen esa labor, que llevan haciendo desde siglos, es necesario la concienciación de todos y también el trabajo y la colaboración de todos. Cada uno en la medida de sus posibilidades, pero todos podemos ayudar, bien desde hacernos socios, dar un donativo o trabajar desinteresadamente como vienen haciendo las comisiones en un duro y abnegado trabajo. Hecho con ilusión y devoción, la mayoría de las veces heredadas de nuestros antepasados y otras aprendidas año tras año.

Este es un importante legado cultural que atrae al turismo, sector en auge en España y más concretamente en Llanes. De que se valore lo suficiente, de que se aporten ideas y ayudas, dependerá la existencia de las fiestas y bandos. No caigamos en el conformismo de que “siempre se han hecho”. Seamos realistas, conozcamos el esfuerzo que supone, valoremos el trabajo, ayudemos en su financiación, desde el Consistorio a los particulares, llaniscos y visitantes, a todos. Y tengamos en cuenta el importante beneficio que nos generan a todos y repito, todos, pues todos, en menor o mayor medida ganamos con ellas. Y si no me creen, les propongo un juego. Cojan papel y lápiz y hagan dos filas. Enumeren los beneficios y los perjuicios que les ocasionan las fiestas (ya sé que quien duerme debajo de un lugar de verbenas encontrará más perjuicio, pero es un día del año, el resto, puede dormir a pierna suelta). Seamos benévolos y tolerantes.

Miremos a nuestro alrededor y veamos qué sitios tienen este tesoro que posee Llanes y señores, seamos consecuentes, ayudemos a potenciarlo y valorarlo como se merece. Entre todos podemos hacerlo y lograr que Llanes sea más conocido por tan importante legado cultural capaz de atraer visitantes con los que generar riqueza a todo el concejo.

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Forastera, pero aldeana

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