El Camino y su importancia para el Oriente de Asturias

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El Camino de Santiago toma auge en el siglo XII convirtiéndose en un poderoso fenómeno religioso que duró hasta el siglo XVIII. En esos seis siglos recorrieron sus peligrosos trayectos millones de peregrinos, generalmente europeos, que dedicaban al menos un par de años de su vida a realizarlo. Esa enorme riada humana transformó el Camino en un importante vector económico y cultural desde Europa, acercándonos sus avances; pero especialmente fue también un camino de España hacia Europa, que apreciaba los exquisitos productos de los reinos árabes (Córdoba era una de las tres ciudades más ricas e importantes del mundo) y especialmente la cultura griega y latina, desconocida en esas épocas en Europa, que los árabes habían traído de Bizancio, además de sus propias aportaciones en medicina, astronomía, matemáticas y agronomía

A lo largo del siglo XX, el Camino se estudiaba y se conocía, pero era una cuestión minoritaria. Sin embargo, el Año Santo de 1993 fue un hito pues se publicitó mucho y se lanzó de nuevo la Peregrinación, que se fue incrementando hasta la enorme importancia que tiene hoy en día y que constituye un fenómeno económico, cultural y religioso decisivo para Galicia .

DSCN3312El pasado año 2015 peregrinaron a Santiago 262.458 personas sin ser Año Santo y con el Pórtico de la Gloria y las Torres tapadas por obras. El 90 % de ellas lo hicieron a pie por los diferentes caminos y es de señalar que el 47 % del total fueron mujeres. El Camino más utilizado fue El Francés, seguido del Portugués y después el Del Norte y El Primitivo (uno es netamente asturiano, el otro pasa por Asturias a todo lo largo y juntos sumaron 27.000 peregrinos).

Casi la mitad de los caminantes son españoles, pero hay una gran presencia de países lejanos o con religión católica minoritaria como Corea, Brasil, USA o Alemania que juntos aportan unos 40.000 caminantes. ¿A qué se debe este fenómeno tan llamativo? Pues a la gran publicidad de autores de best sellers, de películas o de programas de televisión que relatan sus experiencias en el Camino, como el brasileño Paulo Coelho en 1987 con «El Peregrino de Compostela (Diario de un mago)» o el humorista alemán Hape Kerkeling en 2009 con «Bueno, me largo» que vendió millones de ejemplares. También han sido importantes la película americana de gran impacto de Martin Sheen «The way» de 2010; o la de la coreana Kim Nan Hee «El viaje de una mujer sola» en 2005. Por ello esas nacionalidades incrementan notablemente el número de sus caminantes año tras año.

En Galicia, el tema del Camino a nivel municipal es un poco cómico para cualquier observador externo, pues prácticamente pasa por todos los municipios. Además de los cinco itinerarios grandes hay otros seis ramales importantes, de forma que el Camino recorre 1.300 kilómetros por cien concellos diferentes. Este pragmatismo positivo gallego contrasta con la dejadez asturiana, a pesar de las buenas perspectivas del Camino del Norte por su ameno y reconocido recorrido: magníficos paisajes, distintas culturas y tradiciones y poca aglomeración; todo lo cual permite ser viajero y no simple turista, para el que va a andar y sufrir unos cientos de kilómetros .DSCN3390

Hace muchos años, en Compostela se desdeñaba la riada de mochileros que entonces se iniciaba, porque gastaban poco. Años después, aquellos jóvenes vuelven con sus hijos y familia y hoy el Camino es la gran puerta de entrada del turismo en Galicia y no las Rías Baixas y el marisco. Por ello, desde hace tres años en los 69 albergues públicos de la Xunta, con capacidad para más de 3.000 peregrinos, no se sube el precio de 6 euros noche aunque resultan deficitarios.

El Camino del Norte, nombrado el año pasado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, se espera que tenga un importante crecimiento de peregrinos y ello debe hacernos reflexionar sobre algunos aspectos.

De los 815 kilómetros con 32 etapas de este itinerario, 275 transcurren por Asturias. Hoy sabemos que las experiencias del Camino se guardan con cariño para siempre y en el caso asturiano, por su inigualable recorrido de belleza y comodidad, representan una publicidad gratuita y perdurable. Especialmente la zona oriental con sus espectaculares montañas y entrañables playas, a lo largo de 60 kilómetros, no se olvidarán si se ayuda a fijar esas experiencias en los albergues de las etapas que transcuren por la comarca del Camino.

Llanes o Ribadesella son como Sanxenxo en Galicia, que en el verano están imposibles, pero en el caso gallego tienen el problema de desestacionalizar esa riada de visitantes. Sin embargo, en el Oriente asturiano tienen grandes posibilidades durante todo el año con importantes huellas históricas de diferentes épocas, inigualables montañas y playas, buena restauración (pescados y quesos), folklore particular, historia viva de indianos, golf, etc. Las ofertas para primavera y otoño deberán abordarse conjuntamente con otras villas asturianas, sino serían irrelevantes.

Aquí, el camino del Norte juega su papel, pues mucha gente que trabaja hace tramos del Camino en fines de semana y con promociones y ayudas especiales se anima a estos buenos clientes a decidirse. En el Camino, las ciudades no son atractivas para los peregrinos, pues sus albergues quedan apartados (salvo casos como el de Burgos) y todo se complica para estos cansados viajeros. Por el contrario, las villas son más cómodas y les solucionan sus pequeños problemas. En Asturias sólo hay tres o cuatro importantes en el Camino y su papel debe ser reforzado en los albergues.

Ya sabemos que la demanda veraniega es inabordable, como pasa con los coches (habría que hacer aparcamientos para 2.000 coches en verano y el resto del año comerlos con patatas), pero el Camino es diferente, porque ayuda a la desestacionalización, aunque en verano para atender las demandas de grupos de estudiantes no es posible alojarlos en los albergues, (que suponen casi 500 plazas en los 14 existentes entre Llanes y Ribadesella) pero sí haciendo un esfuerzo organizativo en parroquias, colegios, campings, etc.

Los empresarios de León han calculado que los peregrinos dejan directamente en la provincia más de 10 millones de euros al año. En Galicia, la cifra se multiplica por cuatro, además con desarrollos de turismo hacia rutas de playas o interior.

De forma que volvemos al comienzo: el Camino es un fenómeno religioso, cultural y económico de primer orden. Los 15.000 caminantes que transitan por el del Norte se van a incrementar. Con poco esfuerzo económico pero sí organizativo se puede ayudar al conocimiento del Oriente de Asturias y al crecimiento de su turismo. ¡Ánimo!

Ángel Cardín
Santiago de Compostela 24-4-2016

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2 Comentarios

  1. Esta tesis que se defiende en el artículo es un poco peligrosa pues convierte al peregrino en un turista.Y los que tenemos la inmensa fortuna de vivir el Camino como hospitaleros sabemos que eso acabará con la esencia misma del camino.El camino ha de hacerse con confianza y sobriedad,abierto a lo que él disponga cada día. Agradeciendo lo que toque al final de cada etapa y sin saber que pasará mañana.

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