Rincones secretos V

0
5037

Hoy vamos a relatar dos caminos para llegar a las ruinas y a la pequeña playa de San Martín, ubicada en terrenos de Celoriu, en Llanes.

san martin

La senda costera (G.R. E-9) sale de Poo de Llanes a la altura del camping, está bien señalizada con flechas amarillas ya que también la usan los peregrinos que se dirigen a Santiago de Compostela. Se cruza un pequeño puente y ya no hay pérdida. La senda va por una zona arbolada, hay muchas encinas que crecen al lado mismo del agua, incluso en la arena justo en la desembocadura del pequeño río Vallina.

Seguimos entre prados hasta un punto en el que hay una bifurcación. Aquí es preferible ir por la derecha, iremos al lado del mar y podremos contemplar la playa de Poo y los Castros («castro Pelado», «castro de la Olla», «castro de Poo» y «castro del Palu Poo»); a la izquierda se ve la Isla de L’Almenada.

En más o menos media hora se llega a la playa de Portiellu, un gran arenal en marea baja que por sus características de playa abierta se usa para la práctica de surf. El Castru de San Martín se planta en el medio como un tótem desafiando olas, marejadas y tormentas. A marea baja se puede ir hasta el mismo Castru y también a la isla de Almenada y a su playa que está orientada hacia el este. Eso sí, hay que tener precaución de mirar los horarios de las mareas y no confiarse para no quedarse aislado.

La senda sale de la playa y sigue hacia el oeste. En pocos minutos se llega a las ruinas de la Ermita de San Martín, en un alto al borde del mar, con la piedra caliza, las olas, los castros, la arena y el verde como decorado que pone fondo a unas pocas paredes derruidas y a un arco solitario, testimonios de siglos pasados.

Allí mismo y un poco escondida está la pequeña cala de San Martín, a marea alta es un pedrero, pero a marea baja hay arena y rocas enormes y entre las altas paredes está protegida de las miradas de los paseantes. La bajada a la playa es un poco complicada sobre todo con las últimas marejadas que se llevaron parte de los escalones que estaban tallados en la tierra y ahora hay que arrastrarse un poco. Merece la pena el esfuerzo por la sensación de estar en un rincón secreto y único.

Si la opción es salir desde Celoriu se puede aprovechar la ocasión para visitar las playas de Borizu, Palombina y Las Cámaras. Desde esta última empezamos la caminata pasando al lado de la Iglesia y Monasterio de San Salvador, fundado por los benedictinos en el siglo XI. Hoy es la Casa de Ejercicios de los Jesuitas.

Se llega a una plaza en la que hay un crucero y un poco más adelante una bifurcación: el camino de la izquierda es el que nos lleva hacia las ruinas de San Martín (1,5 kilómetros aproximadamente). Se va entre prados y cuando la senda se acerca a la costa aparece el Castru San Martín y la isla de Almenada y las ruinas.

Esta senda Llanes-Celoriu discurre por lo que hace siglos fue la calzada romana que se conocía como «Vía Marítima de Agripa». En resumen, naturaleza e historia unidas en poco menos de 5 kms.

Imágenes, Paco Calzado y Sol Caso

Dejar respuesta