El ADN llanisco y su representación en la Cultura de Llanes

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Tiene el llanisco varias virtudes que hacen que el paisanaje esté a la altura del paisaje. El llanisco es altruista, anfitrión y colaborador. Las particularidades de Llanes en sus actividades deportivas, festivas y culturales organizadas por sus vecinos dan buena cuenta de este carácter.

En las últimas semanas se ha producido una de estas alianzas entre vecinos que evidencia la forma de compartir experiencias entre llaniscos en aras del bien común. Con motivo de la exposición “La Guía. 500 años de historia y tradición” que se inaugurará este sábado, la Comisión de Festejos de la Guía ha contado con la ayuda del personal de la Casa de Cultura para mostrar a llaniscos y forasteros parte de la historia de las fiestas y, en consecuencia, ver reflejada una parte de la historia de Llanes. La predisposición a la ayuda y el trabajo de Cristina, la experiencia y el reconocido buen hacer de Higinio y las ganas por encontrar y mostrar tesoros antiguos del reciente premiado Anca, no han hecho más que confirmar que en cada institución de Llanes hay tantas ganas de colaborar como de mostrar quiénes somos y quiénes hemos sido.

El llanisco ya era altruista, anfitrión y colaborador. Anca además de ser un buen exponente de estos adjetivos en la actualidad, tiene en la antigua Biblioteca Municipal pequeños grandes tesoros que evidencian ese pasado de preocupación por lo común. ¿Quién además de Anca podría enseñarnos la amplia colaboración del comercio llanisco con las fiestas de la Guía a través de un antiquísimo programa festivo en el que se marcaba qué anunciantes mantenían su patrocinio año tras año? ¿Cómo podríamos demostrar que Llanes ya era una villa anfitriona en siglos pasados si no fuera por las imágenes de veraneantes disfrutando de sus fiestas que guarda Anca? ¿Qué sería de Llanes en la actualidad sin el altruismo pasado de sus gentes?

Poco han cambiado las generaciones llaniscas desde entonces. El comercio sigue colaborando; el llanisco, como buen anfitrión, sigue recibiendo gente que adopta sus costumbres; y las decenas de asociaciones de Llanes demuestran que la unión -humilde y prudente- hace la fuerza.

El Director de la Casa de la Cultura de Llanes ya lo decía en su brillante artículo publicado en La Nueva España “Identidad llanisca y globalización”: “la prioridad de Centro Cultural Municipal es difundir todo aquello que constituye las señas propias”. Sin duda la Casa de Cultura llanisca cumple ésto desde el primer momento: desde que te encuentras con la colaboración de Cristina en la puerta, siguiendo por el altruismo de Anca implicado en mostrar el antiguo llanes al actual, y finalizando por la seguridad y cariño que desprende Higinio como perfecto anfitrión.

“Marinero, rural, fluvial, urbano, católico, guasón, astur e indiano”. Así define la tierra llanisca Celso Amieva en su “Diana sin hiel a la Puebla de Aguilar”. Yo añadiría -con el debido respeto- “altruista, anfitrión y colaborador” a esta descripción. Es una suerte saber que estos valores representativos del ADN llanisco están perfectamente representados en la Casa de Cultura de Llanes.

Personalmente, ha sido un placer colaborar con ellos.

2 Comentarios

  1. El cielo está enllaniscado. ¿Quién lo desenllaniscará? El desenllaniscador que lo desenllanisque ,buen desenllaniscador será.

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