Casi un siglo de historia en los foodtrucks llaniscos

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1995

Están de moda los foodtrucks. Esta palabra anglosajona define a esos vehículos normalmente clásicos –vintage les dicen- adaptados y arreglados con el fin de convertirse en restaurantes móviles. Se han hecho programas de televisión sobre ellos y están en todas las fiestas y festivales que se precien. Pero nadie ha inventado la rueda a estas alturas del siglo XXI. En Llanes, una empresa heladera lleva desde 1922 haciendo lo mismo. Hablamos con Virginia Rumayor Revuelta.

-Acabáis de estar en la exposición que hubo en Gijón sobre bicicletas en el trabajo hace cosa de un mes. ¿Cómo fue vuestra experiencia? ¿Era la primera vez?
-En una exposición de este tipo sí era la primera vez. Fue una experiencia muy positiva y muy gratificante. Por un lado el homenaje que hemos podido hacer al trabajo de nuestros antepasados. Y por otro el reconocimiento de ese trabajo. Como a través del tiempo una pequeña empresa familiar sigue adelante gracias a mucho esfuerzo y sacrificio. Es una gran satisfacción formar parte de esta historia familiar

-Revuelta nació en 1922 y desde entonces la evolución de los vehículos para el trabajo es innegable. ¿Con qué empezaron los fundadores?
-Al principio, cuando nuestros abuelos llegaron a Llanes y empezaron con pequeños carritos de tracción humana. Aún hay lugareños que nos cuentan cómo ayudaban a los hermanos Revuelta a empujarlos. Luego llegó la bici hasta que la moto se le acopló a los carritos. Cuando tomó el testigo la segunda generación -Carmen Revuelta- invirtieron en los primeros coches, eran Meharis «tuneados» con un arcón dentro y un toldo con los que empezamos a llegar diariamente a las playas y a los pueblos, desde Nueva y Cuevas del Mar, pasando por Naves, Villahormes, Barru, Borizu, Celoriu (incluida la parada en el Chiqui para el café), Posada, Porrúa, Poo, El Sablón, Toró… Hasta Vidiago al Segador iba el Mehari que era todo terreno. En resumen, playas, plazas, fiestas y arrastres. Estas rutas que empezaron allá por 1970 las seguimos manteniendo hoy, con furgonetas más seguras y más completas pero no menos vistosas. Creo poder decir que hoy en día, gracias a estos vehículos, Revuelta sigue participando en todas las fiestas de los pueblos del concejo y llegando a todos los eventos, formando parte de la tradición e incluso del paisaje de Llanes.

-Actualmente habéis recuperado algunos de los carritos de antaño. ¿Qué función cumplen? ¿Os los piden para eventos?
-Sí, hemos restaurado el carrito que lució en la exposición de Gijón. Quiero aprovechar para agradecer esta restauración a José Escobar, heladero enamorado de su trabajo y de la historia de ese carrito. También a él debemos la furgoneta de El Sablón, hecha a medida sobre un chasis Peugeot, restaurada y repintada este año, y la Renault Estafeta, que está siempre en Toró y visita todas las tardes a los vecinos de Poo. Actualmente respondemos a muchas peticiones para fiestas particulares, cumpleaños, bodas, bautizos… Todo tipo de eventos a los que acudimos con mucho gusto, siendo un gran éxito para los anfitriones y una alegría para los comensales disfrutar del carrito de Revuelta es su fiesta.

-Una de vuestras señas de identidad, además de la calidad de los productos, son vuestros vehículos, algunos muy antiguos. ¿Cómo es el mantenimiento?
-Los vehículos, al igual que todas nuestras instalaciones, llevan mucho mantenimiento, tanto desde el punto de vista mecánico como estético. Revisiones regulares de los grupos de frío, la ITV de las furgonetas, conseguir recambios para motores antiguos, pintura y rotulación, la cartelería… Nos gusta mantenerlos impecables para ofrecer la mejor imagen a nuestros clientes, igual que mantenemos la calidad del helado.

-El furor de los foodtrucks (nacido en California en 2009) ha llegado a España y ha dado forma a una filosofía de venta ambulante. ¿Os sentís identificados?
-¡Si lo inventamos nosotros! Ahora se pone de moda ese nombre, es muy buen marketing, pero Revuelta lleva ya mas de 90 años practicando y mejorando esta forma de llegar al público. Hemos pasado poco a poco todo el proceso, ingeniando las cámaras congeladoras, todas hechas a medida. Homologando las furgonetas con todos los permisos de sanidad e industria. Actualmente Revuelta es una empresa arraigada y estable en el concejo pero esperamos que nuestras furgonetas puedan seguir llegando a todas las playas y rincones, llamémoslo venta ambulante regulada o foodtrucks.

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