Rincones secretos XXIII

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Salimos de Llanes hacia Posada por la AS-263, aquí nos dirigimos hacia Cabrales por la carretera del Ríu les Cabres AS-115 y en La Robellada cogemos la AS-114 hasta Arenas de Cabrales, luego nos desviamos por la AS-264 hasta Poncebos, pasamos sobre el río Cares y empezamos a subir por la CA-1 hacia nuestro destino: Tielve.

En un momento el paisaje nos envuelve. A la izquierda las aguas cristalinas del Duje, y rodeándonos por todas partes peñas, picos, canales. Si se va en épocas de deshielo o de lluvias hay una hermosa cascada imponente, ruídosa.

Tielve es un pueblo de sobra conocido, hay bares y hoteles y  tiene fama mundial por su quesu Cabrales.

Pero si vas sin prisa con los ojos de los sentimientos abiertos se pueden encontrar rincones parados en el tiempo, puertas con gateras, muros cubiertos de vegetación, fuentes antiguas que saciaron la sed de muchas generaciones y por las callejinas te encuentras con ovejas que vienen a ver a los forasteros y gatos que ni se inmutan desde las piedras templadas por el sol de la tarde.

Y con un poco de esfuerzo se puede tener una recompensa visual de primer orden. Hay una senda bastante empinada que sube hacia la majada de Valfríu, va entre castaños y fresnos y enseguida nos enseña lo pequeño que es el pueblo rodeado de semejante naturaleza. Desde un collado aparece desafiante el Picu Urriellu y toda la corte de picos del Macizo Central. Tambien veremos la carretera que sube hacia Sotres, curva a curva hasta los 1.000m del pueblo.

En Valfríu hay vida y es una alegría encontrar cabras que te siguen y pacíficas vacas tendidas en la majada. De ellas probaremos al regreso el quesu Cabrales que nos hará volver una y otra vez, porque aunque ahora se puede comprar en todas partes, comerlo en aquel entorno tiene un plus de sabor.

Seguiremos subiendo hasta el collado Posadoiru pa ver Tielve al final de una canal vertical no apta para los que tengan vértigo.

Y acabaremos en una majada bellísima, la de Tordín,  con cabañas bien cuidadas y un entorno de esos que te incitan a no marcharte.

Y veremos culebras y más cabras de cuernos enormes y en lo alto muy alto buitres y más buitres esperando que alguna de las ovejas o de las cabras se depeñe por alguna quebrada… es el ciclo de la vida y nosotros nos sentimos un poco más vivos en sitios con alma. Siempre volveremos.

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