Cabrales instará al Gobierno a elaborar un programa de «quemas controladas efectivas»

0
721
Foto, Pastores de los Picos de Europa

Fernando Nava es concejal de Foro del equipo de Gobierno de Cabrales y entre sus objetivos se encuentra la defensa del pastoreo en el Parque Nacional de los Picos de Europa, territorio al que pertenece el municipio cabraliego. Por eso, desde su Ayuntamiento «instaremos a la Consejería a que, bajo un control, se den facilidades y se elabore un programa sobre el cual se puedan poner en práctica una serie de quemas controladas efectivas» que sirvan para, entre otras cosas, «garantizar» los pastizales del territorio asturiano.

La proliferación de matorrales en detrimento del espacio asignado para el pasto de los animales es, cada vez más, un motivo de alarma para el sector ganadero, que ve reducido el espacio donde poder llevar a ovejas, cabras, caballos y vacas durante el tiempo que estos deben permanecer en el puerto de montaña. «En diez años en Cabrales el ganado bovino y caprino ha descendido de 12.000 a 5.000 cabezas», asegura Nava. «El descenso es, entre otros, la amenaza continua del lobo» y las fauces de éste que han ido mermando las cabañas y, como consecuencia, haciendo desistir a los ganaderos de adquirir más piezas. «Además, la tuberculina es otra constante» que echa para atrás cualquier intención de aumentar la cabaña. «La fauna salvaje es una de las principales vías de transmisión para el ganado vacuno y desde la Consejería no se hacen efectivos controles para evitar esta situación», subraya el edil. Además, indica, «el 80% de los rebecos de Picos están infectados con sarna, y esto se contagia a las cabras sin que la Consejería no sólo no hace nada por evitarlo, sino que no lleva ningún tipo de control al respecto».

Así las cosas, si al lobo, a la tuberculina y a la sarna se une «la escasez de las quemas controladas», la consecuencia inmediata es la reducción de los pastos y el aumento de matorrales. «Cuando un ganadero solicita una quema controlada a la Consejería se le ponen mil pegas, se dilatan los tiempos y, cuando se conceden los permisos es época de lluvias, con lo que el fuego es inviable», explica Nava. «Existe, a todas luces, una total dejadez por parte de la Consejería de Medio Rural y del Gobierno regional, no quieren atajar esta situación y prefieren hacer acotamientos. Al final, los ganaderos no tienen dónde meter el ganado», protesta el concejal.

El sector primario, dice, «necesita que la Consejería actúe, que dé facilidades al pastor para gestionar le monte, que se hagan quemas, desbroces y se pongan menos impedimentos». Con la elaboración de un Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional de los Picos de Europa se minimizarían los problemas «si éste se redacta teniendo en cuenta a todos los actores implicados en el territorio, con especial voz a pastores y ganaderos» que, al fin y al cabo, son quienes han conservado lo que hoy es un terreno protegido. «Es posible hacer unas normas que tengan en cuenta a todos incluyendo también al sector turístico», asegura Nava, «sólo es necesario que exista buena voluntad por parte de los dirigentes».

 

 

 

 

 

 

Dejar respuesta