«No asistimos a la reunión con vecinos y comerciantes de Posada porque nadie nos invitó», dice el alcalde

0
2881

Los vecinos de Posada de Llanes lamentaban ayer que ningún miembro del equipo de Gobierno asistiera a la reunión que mantuvieron el pasado miércoles para hablar sobre los robos que mantienen en vilo a la localidad. Sin embargo, según explicó hoy el alcalde, Enrique Riestra, ningún miembro de la corporación fue invitado.

Riestra aseguró que durante la mañana de ayer «mantuve una reunión con el alcalde de Posada», Miguel Ángel Villaverde, para trasladarle los pasos que se iban dando en materia de seguridad en la localidad. «Le hablé de la próxima instalación de las cámaras y de las conversaciones que estaba habiendo con las fuerzas de seguridad e incluso con Delegación de Gobierno», ha explicado el regidor. En ese encuentro, añadió «Villaverde me comento que habría una reunión con comerciantes y algunos vecinos» y acordaron que el alcalde de barrio trasladaría lo hablo en la cita con el alcalde de Llanes en la mencionada reunión. «En ningún momento nos invitó», aseveró Riestra.

Sin embargo, las críticas eran palpables durante la concentración de ayer entre los vecinos, que lamentaban que nadie del Ayuntamiento hubiera acudido a la cita.

Villaverde no ha querido hacer declaraciones a la prensa en ningún sentido. Ni sobre la reunión de ayer, ni sobre la de esta mañana. Riestra, por su parte, lamenta que se haya extendido un rumor que, dice, no es cierto.

«No sé si hay intención, aquí todo al final acaba adquiriendo un cariz político, pero es evidente que nadie nos invitó a esa reunión», reiteró el primer edil.

Lo que sí asumió es que hacia las nueve menos cuarto de la noche del pasado miércoles, Villaverde hizo una llamada a Riestra. Éste descolgó el teléfono «pensando que me contaría cómo había discurrido el encuentro con vecinos y comerciantes», pero lejos de eso, sin detallar la conversación, «sucedió algo dantesco» en donde, al parecer, todos los presentes, «porque se escuchaba en las voces de alrededor, gritaban que fuera allí en ese momento», algo que no sucedió porque, insistió el regidor, «yo había hablado ya con el alcalde de barrio» que es, a fin de cuentas, el interlocutor real «elegido democráticamente por primera vez» entre el Ayuntamiento y los vecinos.

Unos vecinos, dijo Riestra, «a los que hoy he escuchado» y se pueden manifestar «sin que haya represalias» en «un acto de libertad, tratando los temas con cercanía».

En cualquier caso, «no es justo, para nada, que después de mantenida una reunión y explicado el asunto se reclame y se explique un mantra de que no quiso ir el equipo de Gobierno a la reunión». Eso, dijo, «sólo tiene una mala intención de quien lo dice». Es, puntualizó, «una auténtica barbaridad malintencionada»

 

Dejar respuesta