Un Belén de Playmobil en Llanes

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Cuando Alberto Miranda Rozas tenía 7 años comenzó a ver en los muñecos de Playmobil algo diferente a cualquier otro juguete. No sabía entonces que, poco a poco, iría creando una colección que ahora mismo supera las 1.400 piezas. Y mucho menos podría imaginarse que sería el creador del primer Belén de Playmobil en el concejo de Llanes. Está en el emblemático establecimiento El Siglo y ocupa una pequeña parte del escaparate principal del establecimiento sito en el centro de la Villa llanisca.

Miranda fue el ideólogo, aunque su mujer, Ana Rosa Molleda, tuvo mucho que ver en el montaje. Más de siete horas de minucioso trabajo para que las pequeñas figuras queden colocadas en el lugar perfecto, desempeñando la función adecuada y formando, junto al resto, un escenario digno del mejor Belén navideño. Más de 100 personajes y más de 200 animales conforman el elenco «vital» de este peculiar nacimiento. Un gran fuerte, un museo, un pozo, un puesto de venta, un cobertizo y, no podía faltar, un establo, son sólo parte de los inmuebles que dan cobijo y crean ambiente en este espectacular nacimiento en el que, por supuesto, no faltan Melchor, Gaspar y Baltasar dirigiéndose a adorar al niño Jesús.

No es la primera vez que este llanisco de 29 años recién cumplidos monta el Belén. La primera vez fue en su casa durante la Navidad de 2015. Su hija Paula, que entonces tenía un año, fue el motivo principal por el que Miranda recuperó su espíritu navideño y, para darle más color a su casa, decidió dar el paso, junto con su mujer, para crear un espectáculo visual digno de contemplar durante horas. El resultado fue tan positivo que el llanisco decidió plantear la idea de colocarlo en el escaparate de uno de los establecimientos comerciales más antiguos de Llanes. «Nos pareció una idea muy buena, aunque viéndolo ahora montado, me arrepiento de no haberle podido dar más espacio», decía el gerente, Jose, que dirige el negocio familiar que nació en 1933.

Aun así, aun ocupando una pequeña esquina de la entrada de El Siglo, han sido cientos las personas que se han acercado para observar con asombro la creación de Alberto Miranda, cuya colección no hace más que crecer. «Ya he añadido cosas nuevas desde el año pasado a este», reconoce. Porque no para de buscar, visita mercados especializados y rebusca por la red en foros

«Me gustaría darlo a conocer, que la gente disfrute viéndolo y que se cree aquí alguna afición», dice Miranda. «En otros lugares se hacen mercadillos de Playmobil -como en Madrid, o incluso en Pola de Siero-, ferias, exposiciones… A mi hija Paula le llama la atención», asegura, aunque no es un juguete que se fomente como tal entre el público infantil. «Playmobil no ha evolucionado, no ha variado su diseño, sólo crean figuras nuevas», y se ha convertido en un elemento de coleccionistas. «Voy aumentando cada año, aunque hay piezas que son únicas y que alcanzan precios muy altos. Con los años vas mejorando en calidad, más que en cantidad» y Miranda va mejorando su colección año tras año. «Esto es un vicio», reconoce riendo y asumiendo que él, personalmente, «compro dos ó tres veces al año» para ir incrementando su pequeño tesoro.

Un tesoro que ya abarca tanto espacio y tantas temáticas como para poder ocupar una de las salas de la Casa de Cultura de Llanes. «Me gustaría fomentar esta afición aquí, es un juguete de siempre, bastante más educativo que lo que a priori puede parecer y, por supuesto, mucho más que lo que ahora ven nuestros hijos», evidencia.

El Belén que estará durante estos días en El Siglo, y que montó antes del inicio de la etapa navideña, es sólo una pequeña muestra de la colección. Y es merecedora de una visita para contemplarlo con calma y admiración.

 

 

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