Más fuego para Llanes

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Incendios en el Cuera. Abril 2017. Imagen, Sol Caso

La reciente oleada de incendios, se supone que provocados, que ha destruido cientos (¿o son miles?) de hectáreas de arbolado autóctono, bosques y matorral en el municipio de Llanes es motivo de vergüenza para cualquier llanisco. Dolor, indignación, rabia e impotencia es lo que siento cuando veo que somos los mismos asturianos los causantes de esta atrocidad. Sí, algunos de los que cantan el “Asturias patria querida” y disfrutan de los bailes regionales, celebran fiestas folclóricas y se sienten orgullosos de haber nacido en este “paraíso natural”.

Cuando algo no tiene remedio, y así parece ser en este caso, lo mejor es olvidarlo, pero qué difícil es no manifestar la rabia que se siente al ver cómo se destroza el bello paisaje de nuestra tierra. Una caminata por los alrededores de Llanes y por pueblos cercanos era hace unos días un auténtico placer. Hoy es poco menos que un suplicio. Al ver esos bosques calcinados y sin vida pienso, entre otras cosas, en la notable cantidad de seres vivos que hace unas horas tenían en él su refugio y nos acompañaban y deleitaban con su presencia. Probablemente muchos de ellos han muerto como consecuencia del fuego. Reina ahora un silencio triste en esos lugares, no trinan las aves ni se puede contar con la agradable presencia de algún pequeño animal. Creo que no estaría de más dar charlas en los pueblos para mentalizar a la gente de lo fundamental que es la conservación de la naturaleza para todos nosotros. Digo esto porque no quiero pensar que estos incendios sean provocados con el único objetivo de hacer daño, más bien lo achaco a ignorancia.

Que estamos asistiendo a un considerable deterioro ambiental y paisajístico es algo indudable. Y lo peor es que va camino de ser irreversible: la regeneración de un bosque no es cuestión de poco tiempo, sino de décadas. Y muy mal está la cosa si por una parte tenemos al enemigo en casa y por la otra la Administración es incapaz de controlar una situación que podemos considerar ya de escandalosa.

Las competencias forestales recaen en las comunidades autónomas, pero comprobamos cómo una y otra vez se toman decisiones desacertadas por parte de autoridades, tanto locales como regionales, independientemente de  ideologías. Se habla mucho de asfalto y hormigón, de puentes y carreteras, pero no se tiene en cuenta lo que nos caracteriza y diferencia de otras comunidades y atrae a visitantes, que es la belleza de nuestro paisaje. Tengo la impresión de que el “verde” no gusta a los políticos: no vacilan en sustituirlo por el color del hormigón y  plástico.

Para ejemplos cercanos ahí tenemos el chiringuito del paseo de San Pedro, que es la mayor barbaridad que uno pueda imaginarse. El único consuelo que queda es que, por lo que he podido comprobar, ningún llanisco está de acuerdo con ello. Pobre consuelo es éste, pero ayuda a soportarlo.

Estamos viendo cómo desde la Administración se toman decisiones desacertadas: grupos ecologístas habían advertido reiteradamente del error que suponía la modificación de la ley de Montes. No se hizo caso de la advertencia y estas son las consecuencias: de inmediato una oleada de incendios. Cuando no hay garantía de que una decisión sea acertada, conviene escuchar con atención otras opiniones, e incluso no hacer nada. Siempre será mejor que el error y la precipitación en la toma de decisiones.

Cada vez que veo un anuncio con la figura de un oso y un lobo, así como eslóganes de la “Asturias verde”, no puedo evitar pensar que se trata de una tomadura de pelo. Acabo de leer en la prensa que dos osos han sido encontrados  a la orilla del río, presuntamente envenenados. Y no hace mucho hemos visto las fotos de lobos decapitados y colgados de postes o señales de tráfico, o sea, a la vista de todos para más recochineo. Y lo cierto es que no hay detenidos, lo que es una invitación a seguir cometiendo tales actos.  No hay orador más convincente que el dinero. Mientras pirómanos y ” matadores” de la fauna asturiana no sean detenidos y castigados como merecen, estoy convencido de que, como digo arriba, no habrá remedio para nuestra  “patria querida”.

                                                            José Manuel Carrera Elvira

 

1 Comentario

  1. Claaaaaro. Los grupos autodenominados ecologistas advirtieron de que iba a haber incendios porque se dejaba de prohibir el pastoreo. En cambio, sigue habiendo incendios como años atrás donde sí había prohibición de acotamiento y sigue habiendo incendios como el resto de comunidades donde la norma autonómica no influye. Pues yo sin ser uno de esos listos le digo una cosa: VA A SEGUIR HABIENDO INCENDIOS Y CADA VEZ MÁS GRAVES. Y cuando ya no quede ningún ganadero, va a seguir habiéndolos y cada vez más graves. Y entonces, cuando ya os lo hayáis cargado todo, miraréis para atrás y pediréis perdón. Señores: PREVENCIÓN y por supuesto, NO AL NEGOCIO DEL FUEGO que parece que los árboles no los dejan ver el bosque. Ganaderos siempre hubo, incendios no.

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