Desfile de colores en Andrín

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Imagen, Valentín Orejas

A medida que el sol bajaba y se acercaba al horizonte, el cielo, cuyo azul se había vuelto intenso, casi saturado, se llenó de pinceladas naranjas, rojas y amarillas.

Después, tras virar al color del fuego, cayó el día.

Buenas noches.

Maiche Perela Beaumont

Fotografía: Valentín Orejas

2 Comentarios

  1. Muchas gracias por tu comentario, Fernando. Estoy de acuerdo contigo esos colores son humanamente imposibles. Un abrazo.

  2. ¿A que va a resultar que esa maravillosa paleta de colores, es del pintor, que no pudo pintar a Nuestra Santina? Y eso que Valentín se esmeró hasta lo indecible, pero no, es humanamente imposible. Un fuerte abrazo, y no aflojéis.

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