El rincón de los pesqueros (2)

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Chalupa bonitera para la pesca de túnidos

Lanchas pesqueras

La trainera:

Descendiente directa de las lanchas vikingas, cruzada con las lanchas balleneras, se caracterizaba por su ligereza, velocidad y maniobrabilidad, características principales para la pesca de la sardina, de anchoa y alevines de chicharro, mediante traínas primero, enmalles más tarde y finalmente faenando con un arte eminentemente cantábrico, el bolinche.

Con esloras de 12 m. y calados sobre los 80 cm. gobernaban con una espadilla a babor, y un mínimo de 14 remos en sus últimos tiempos.

Ocasionalmente y cuando el tiempo lo permitía, arbolaban al tercio, la más evolucionada vela del Cantábrico, una a proa, y excepcionalmente otra mayor centrada entre el quinto y sexto banco, en mástiles abatibles.

Trainera para la pesca de anchoa y sardina

La chalupa bonitera

Terminada la costera de la anchoa, ya entrado el verano, y empezando a aparecer el el bonito y el atún, las Cofradías aprestaban a este rey de la flota, pues era el mayor barco pesquero de bajura del Cantábrico.

La bonitera era un velero puro, con esloras de 15 m. puntal de 2 m. y calados superiores a los 2 m. para las más grandes. Los remos solo se usaban para maniobras de atraque en puerto, o en algunas ocasiones para vencer vientos o corrientes adversas. Sus largos timones no bastaban para soportar la deriva de la embarcación, por lo que implantaban unas orzas desmontables, que se colocaban por fuera de las bordas a sotavento.

Los palos también eran desmontables, orientados mediante cuñas, teniendo el mayor una longitud equivalente a la de la quilla. Armaba velas al tercio, que llevaban pintadas una marcas circulares a modo de contraseña para identificarse a distancia en la Mar, en una época en que la mayoría de los pescadores eran analfabetos. Con una buena superficie bélica, estas embarcaciones podían alcanzar fácilmente los 15 nudos.

Ejemplos de las distintas marcas de identificación

Con el fin de impedir la entrada de agua por las amuras, se les colocaba unos falquines (palkas) desmontables, desde el caperol, hasta algo más atrás de la cuaderna maestra.

Se aventuraban a faenar a la considerable distancia de 50 leguas de la costa (242 km. aprox.), y con un arte eminentemente atlántico: el curricán (cacea), utilizando perchas a modo de tangones.

Chalupa bonitera a la cacea del bonito.

 

Nota: Estos datos y láminas, provienen del libro “Pesqueros españoles”, editado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (Secretaria General de Pesca Marítima)

1 Comentario

  1. Muy interesante esta nueva sección de Fernando Suárez Cué. Y las ilustraciones son preciosas.

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