Éxito de la exposición de artesanía marinera Barcos de Pesca

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Ña exposición de artesanía marinera Barcos de pesca. Artesanos de San Vicente de la Barquera: Jesús Peñil y José Martínez Peñil, que permanecerá abierta hasta el próximo sábado 27 de enero, «está siendo muy visitada en la planta baja de la Casa Municipal de Cultura de Llanes». Así lo han hecho constar desde el Ayuntamiento.

Jesús Peñil González y José Celestino Martínez Peñil nacieron en San Vicente de la Barquera. El primero en 1953, y José Celestino en 1970. Son tío y sobrino, respectivamente, y representan a toda una saga de pescadores conocidos y reconocidos por su pericia marinera en toda la cornisa cantábrica desde muchas generaciones atrás.

El apellido Peñil es originario de Suances y de Cudón (Miengo, Cantabria) y se ha extendido y arraigado en Bustio, San Vicente de la Barquera, Unquera, Ribadesella y Gijón. A finales del siglo XIX, el abuelo paterno de Jesús, con otros familiares, llegó en lancha a Bustio, haciendo la costera de langosta, y allí se estableció. El grupo llegó a fundar en Bustio el barrio del Curtido, donde se instaló una cofradía de pescadores.

Jesús Peñil, o Chucho Peñil, como se le conoce comúnmente, empezó a ir a la mar con su padre a la temprana edad de 15 años. Tenían de aquélla el barco bautizado como Nuevo Gayán. Antes habían tenido el Gayán, y luego poseerían el Mari Glori, Hermanos Peñil, Flipper, Peñil González y el Nuevo Peñil. Chucho, que patronearía dos de esas embarcaciones (Flipper y Peñil González), ya está jubilado, de manera que ahora dispone de más tiempo para hacer maquetas de lanchas. Se había iniciado en la artesanía de madera de crío, primeramente haciendo tallas y luego barcos de pesca y de vela.

José Celestino Martínez Peñil, también pescador de profesión, además de trabajar en la construcción, empezó a hacer lanchas de pesca en su adolescencia, llamado a ello seguramente por el ejemplo de su padre, que se ponía a hacerlas cuando regresaba de la mar. José trabaja mucho por encargo. En 2004 ganó el Primer Premio del concurso de artesanía de San José en El Astillero. Cada pieza le lleva un mes o dos de elaboración. Todas presentan siempre multitud de detalles.

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