El rincón de los pesqueros (12)

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Reproducción de una Dorna del Siglo XIX, reproducción de la maqueta conservada en el Museo Naval de Madrid.

La Dorna gallega

En nuestro periplo por los “Pesqueros Españoles”, cruzamos el Eo, entrando en aguas gallegas, donde nos encontraremos con embarcaciones, que teniendo como la base de su construcción muy parecida a sus hermanas del Cantábrico, aparecen con ciertas diferencias en sus formas. Las embarcaciones tradicionales más pequeñas suelen ser de río y están pensadas para pasar de orilla a orilla o para pescar especies como las angulas.

Una de las más características es “la dorna”.

Es esta una embarcación de pesca típica de las Rías Bajas de aproximadamente 4,50 metros de eslora y 1,50 metros de manga, con proa redonda que sobresale de cubierta, la popa chata y pequeña y quilla pronunciada. Evoluciona con una única vela de relinga y lleva dos remos de apoyo para cuando no hay viento («para as calmas podres»). Generalmente lleva dos tripulantes a bordo, el patrón a la caña y el marinero, quien se ocupa del izado de la vela. Se cree que su origen es normando, por similitudes con embarcaciones nórdicas y por usarse en zonas de de invasiones vikingas.

Comparación entre el ‘canot de misaine’ bretón y la ‘dorna’ gallega

La dorna es una embarcación totalmente fabricada en madera, construida al tingladillo con las tablas de la obra viva yuxtapuestas, montando unas sobre otras, reduciendo el riesgo de vías de agua, en un tipo de construcción denominado «de escarba». Las cuadernas sobresalen de cubierta, formando los apoyos de los remos (“remadoiras”). Lleva un timón grande que actúa como orza prolongándose más abajo de la quilla, gobernado mediante una caña de madera de una sola pieza. Tiene la proa redondeada y la popa chata e inclinada. Monta una vela de relinga y lleva remos.

Dorna. Vista por estribor
Dorna. Vista por proa

Existen varios tipos de dornas, con pequeñas variantes en su construcción, entre las que destacan como la más común, la “dorna meca”, la típica dorna de O Grove. Era la mayor de todas las que se construían de tingladillo. Su popa era muy potente, para llevar muchos aparejos de «xeito «. La “dorna polveira”, es la más pequeña de todas y se usa para la pesca del “polvo” (pulpo). Por último, existió pues hoy prácticamente ha desaparecido, la llamada “dorna de tope”, denominada así porque las tablas de su casco se estructuraban “a tope” y no en “tingladillo” La “dorna polveira” tiene algunas veces una pequeña bodega, convertida en vivero, en la que entra directamente el agua de mar; se logra sencillamente por unos agujeros en el casco, por debajo de la línea de flotación. Esta idea del vivero procede de los pescadores nórdicos y actualmente es el sistema que siguen los bretones franceses para mantener viva, durante el regreso, la langosta que pescan en Mauritania.

Con la introducción del motor marino de explosión, la dorna sufrió un rediseño del espejo de popa, disponiendo unas piezas de madera que permiten el acoplamiento de un pequeño motor fueraborda.

Bibliografía: Pesqueros Españoles. Ministerio de Agricultura y Alimentación. Secretaria general de Pesca Marítima.

Enciclopedia General del Mar.

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