El rincón de los pesqueros (19)

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Vapor 'Tarrafero'

Barcos tarraferos

La “tarrafa” es un arte de cerco, pero no un arte cualquiera, ya que es sin duda el mayor cerco que se ha utilizado en todo el litoral español.

Nació este arte en el Cantábrico, y llego hasta el Sur a través de las tarrafas gallegas empleadas en Foz, Burela o San Ciprián, que eran fondeadas mediante ligeras traineras y lanchillas de vapor, pero para los extensos bancos de sardinas de las costas sureñas, se necesitaba algo más grande e importante.

Es entoncescuando aparece el vapor “tarrafero”, que faenó en estas aguas calando artes de 1.200 m. de largada, y 20 m. de altura, y tan cerca de la costa, que los plomos de su relinga inferior llegaban a acariciar o reposar en los fondos arenosas de esas costas.

Estas redes llegaron a pesar hasta 12 Tm. por lo que se necesitaban dos barcos con un mínimo de 25 m. de eslora, y 200 CV. auxiliados por un grupo de pequeñas embarcaciones, formando un verdadero “tren de pesca”, que recibió el nombre de ”galeón”.

Vapor ‘Tarrafero’

El típico galeón de Huelva, constaba de un gran vapor “tarrafero”, y tres o cuatro faluchos que eran los encargados de trasladar el pescado capturado hasta la costa y sus puntos de venta, y un galeoncillo, que en plan de descubierta, buscaba afanosamente los bancos de sardinas y además servía de aviso o enlace entre todos los buques del convoy.

La tripulación era muy numerosa, ya que como no existían los haladores mecánicos, eran precisos un centenar de brazos para alar a bordo tan gigantesca red. En Huelva, todavía se recuerdan lances en los que se llegaban a capturar no menos de 150 Tm. de sardina.

El sistema de pesca era bien simple. Al atardecer zarpaba la flotilla, para pescar de noche, a la ardora (cuando arde el agua). Un hombre en proa, golpeaba con un mazo sobre una cuaderna especialmente reforzada, con el fin de que la vibraciones retumbaran en el panzudo casco y provocaran el movimiento de las sardinas

Descubierta la “manjua”, el vapor calaba un extremo del arte mediante un anclote, describiendo a continuación un amplio círculo para cercar a tal abundancia de pescado.

Una vez elevado el copo, se empezaba a salabardear a bordo de los faluchos auxiliares las sardinas, y estos y a lo largo de la noche iban y venían del galeón al puerto en un incesante trajín, hasta las primeras horas del alba.

Tren de pesca de una ‘tarrafa’ ‘El galeón’

Este sistema, la “tarrafa” y el “galeón” pervivieron hasta los años 40, hasta que llego el momento en que la sardina empezó a escasear, y el aparejo dejó de ser rentable.

Ahora bien, el heredero directo de tan singular ingenio, no podía ser un buque vulgar, y la tarrafa tuvo que evolucionar en un arte y un pesquero de fuerte personalidad: la “traíña barbateña”

Bibliografia: Enciclopedia General del Mar. Pesqueros españoles.

Fernando Suárez Cué

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