Zoología (cosas mías)

4
307
Parece un bayon

Hace tiempo, cuando todavía a bajamar podías pasear por el Sablín hasta la Barra siguiendo el curso del Carrocedo, me acerqué un día al “pozu los bayones”, pues fijándote bien en él y con un poquitín de imaginación, era como un Océano en miniatura, pues había de todo, “xaraguinos”, alevines de mugle, quisquillas, cámbaros, algas, anémonas (“tetas del diablu”), en fin de todo.

De pronto vi moverse una cosa oscura que me costó distinguirla, pues estaba como muy “encuevau”, hasta que me di cuenta de que era un bayón.

Mirándolo con atención me pregunte si habría en todo el Cantábrico un bicho más raro que ese?… ¡Porque era raro de penitencia!.

¡Mira que era feo el condenado!. Negrón, “babosu”, barrigón y con una boca, por la que hay que darle de comer aparte.

Que yo sepa no se come, y debe ser, porque en toda su anatomía no hay nada “potable” digno de tener en cuenta. ¿Qué porque existe?… ¡Y yo que me sé! Será porque en “Las Mares del Señor” ha de existir de todo. ¿O no?

Cágalo. ¡Concho!. Otro bicho que se me viene a la mente.

Cágalo

Los he visto entre “Ballota” y “El Gordu” (con perdón), presumidos, prepotentes y malencarados, y por lo que sé, solo sirven para andar “espatuyando” y dándole la lata a las gaviotas. No paran hasta que estas le vomitan encima lo que han pescado y todavía transportan en el buche. Y encima se lo come …¡Será guarro el tío!. Mira que hay “animalotes” que se alimentan de mierda (siga perdonándome la afición)… ¡En fin, que este “pájaro” es de los que se puede decir que tiene una habilidad especial para “ganar amigos”.

Voy a apagar la televisión, porque ya me he cansado de ver el “National Geografic” y eso que el programa versaba sobre pingüinos. La verdad que al principio te llama la atención, luego te hace gracia, pero al final te cansa y aburre, porque este… ¿Este es pájaro o que diaños es? Porque se pasa la vida haciendo el payaso.

Y es que el “demoniu bichu” te despista, porque al principio parece un señor; levita, pechera blanca, barriga prominente… ¡Pero hay demonios! En cuanto empieza a moverse, te entra la risa tonta, porque mas ridículo no puede ser el “probitín”. Pero pronto empieza el aburrimiento, porque te das cuenta de que es inmensa y eternamente repetitivo. Los mismos gestos una y otra vez; los mismos movimientos de cabeza, que sinceramente creo que ni el mismo sabe controlar, para al final tomar una posición de descanso, que es el mirarse el ombligo. Fijaros y ya veréis como es verdad.

Pingüino

¿Y del idioma que usan que me contáis? Toda la vida dando los mismos graznidos, una y otra vez. Ganas te dan de decirle… ¡Para “chachu”! ¡Relájate un poquitin! ¡Deja descansar al personal, paisano!

Y es que estos pingüinos dan la sensación de que gastan menos en inteligencia, que Tarzán en gemelos.

¿Y el percebe y la llámpara?. Con una sola patuca, están amarrados de tal forma que no los echas de ahí ni con agua caliente. Y luego dicen que a ellos no les importa la lastra.

Llámparas

O el erizu, que volvemos a lo mismo, rodeados de púas, gordotes y negros, aunque hay algunos blancos y rosadinos (que a mi personalmente me dan muy mala espina), se te presentan totalmente llenos de ellas, porque siempre están a la defensiva esperando en todo momento el ataque del exterior, como si por su parte no hubiesen nunca roto un plato. Y no es así “animalinos”, presentarle a la vida una cara más amable y veréis como la vida os sonríe con mucha facilidad.

Erizo

Pero que vamos a hacer, la Mar es muy grande y en este nuestro “Planeta Azul” caben todo tipo de animales, por lo que debemos dejarles sitio a todos.

Y voy a terminar, porque ya no me vienen a la mente animales con estas peculiaridades, y como no quiero hundirme en la incongruencia de… ¡Y hablando de hundirse! … Hay que ver como aparecen los oportunistas cámbaros cuando se huelen la carnaza que les cae de la superficie. Redondos, gordotes, verdosos, con mas patas que cerebro y carroñeros por naturaleza. ¡En fin! Un verdadero asco de bichos.

Cámbaro a la carroña de un pez

¡Y se acabó! Aunque no quiero marcharme, sin antes pedir sincera y públicamente perdón a todos los animales citados, ya que ellos no tienen la culpa de vivir en el mismo planeta en el que habitamos algunos de nosotros, de los que por cierto dan la sensación de que en lugar de desayunar cada día con café con leche, lo hacen con vinagre.

Fernando Suárez Cué

4 Comentarios

  1. De nada Perela, pues si os ha entretenido, era lo que se pretendía. Un abrazo

  2. Te tomo la palabra Descartes, en cuanto puede hablaremos de ese “perro” Con perdón de los perros. Un saludo

  3. Te faltó por enumerar uno, el más numeroso e invasivo : el plástico. Po lo demás todo perfecto…y divertido

  4. Fernando, muy entretenido, imaginativo, divulgativo y célebre tu artículo. Un buen repaso a singulares habitantes de los mares. Muchas gracias.

Dejar respuesta