Democracia

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Vaya por delante: no me gusta VOX, no votaré a VOX. Pero tienen derecho a estar ahí mientras cumplan con todas las exigencias legales requeridas. Nos guste o no. En eso consiste la democracia. Hay demasiado ganso en este país que piensa que por publicar retazos de poemas de Miguel Hernández o de Federico García Lorca ya está todo hecho… y la democracia es mucho más que posturitas y postureos.

El revuelo es grande porque en Andalucía el PP ha decidido cederle un asiento en la Mesa de la Cámara del Parlamento a VOX, con los parabienes de Ciudadanos.

El revuelo ya fue gordo cuando en la noche electoral se encontró el personal de bruces con que VOX sumaba casi 400.000 votos que le daban derecho a 12 diputados para el Parlamento de Andalucía.

En esa última frase esta la palabra clave: derecho.

¿No cumplió VOX con todos los requerimientos legales para configurarse y ser admitido como partido político? ¿No cumplió con todos los requerimientos legales para presentarse a las elecciones en Andalucía? ¿No se registraron como perfectamente legales los 395.978 votos que recibió en dichas elecciones? ¿No son perfectamente legales los 12 diputados que dichos votos le otorgaron?

Así las cosas no dejemos que nos engañen quienes están interesados en engañarnos, interesados en que nos fijemos en el dedo en lugar de en lo que ese dedo nos quiere mostrar, interesados en no reconocer su gran responsabilidad en todo esto.

Soy de la opinión de que el que primeramente VOX surgiera y, posteriormente, lograse los apoyos que logró en Andalucía, sólo tiene unos responsables: aquellos que teniendo todo el poder en las manos –PSOE y PP principalmente, aunque no los únicos- decidieron hacer de su capa un sayo y de España un lugar con el cual, y antes que nada, jugar y moldear a gusto de sus partidistas intereses. De aquellos barros estos lodos.

Es lo mismo que ocurrió para el surgimiento del 15 M. ¿Por qué sucedió aquello? Repito respuesta: porque aquellos que tenían todo el poder en sus manos –PSOE y PP principalmente, aunque no los únicos- decidieron hacer de su capa un sayo y de España un lugar con el cual, y antes que nada, jugar y moldear a gusto de sus partidistas intereses.

Es decir, no nos hagamos los estúpidos: si de aquel malestar con cómo se hacían las cosas surgieron en su momento organizaciones más a la izquierda de las que había hasta entonces, ¿por qué no iban a aparecer, antes o después, organizaciones más a la derecha? ¿O es que aún quedan por ahí pendejos que consideran a España la octava maravilla del mundo?

Por lo tanto yo veo lógica la aparición de VOX. Y si me apuran tampoco veo mal que PP y Ciudadanos hayan acordado la componenda de cederles una Secretaría en la Mesa del Parlamento. Y esto lo digo desde el punto de vista de quienes se rasgan ahora las vestiduras porque VOX esté en ese Parlamento Andaluz. Que se les deje hablar, proponer y demás es la mejor manera para que el personal vea y conozca a VOX. Y si sus propuestas son tan negativas, esa exposición pública servirá para frenar a otras personas que tuvieran pensado votarles.

No. No somos la octava maravilla democrática del mundo. Lo que somos es otro país –tampoco el único, ojo no nos creamos ni en lo bueno ni en lo malo el culo del mundo- donde (como apunte al principio) lo que hay es mucho ganso que piensa que con ir de boquilla está ya todo hecho en democracia.

El movimiento se demuestra andando. El respeto por los derechos y también el cumplimiento de las obligaciones se tienen que ejercer –ejercer de hacer, no de únicamente darle a la humeda- a diario.

Si hacemos de nuestra democracia un sayo, luego no nos quejemos.

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