“Reinos Íberos”, o el inicio de las “Comunidades autónomas”

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Reinos de la Península Iberica en el año 1400

Me parece que ya está bien, que todo el mundo hable de una serie de “Comunidades Históricas”, y en cambio, los que tenemos la mejor y más antigua, pues en su momento fue la única, nos callamos, o eso me parece.

Partiendo de la base de que no soy historiador, pero me gusta leer Historia, creo que las cosas se sucedieron más o menos así:

El “Reino de los Astures” (en latín, “Regnum Asturorum”) fue la primera entidad política cristiana establecida en la península ibérica después del colapso del reino visigodo de Toledo tras la desaparición del rey Rodrigo en la batalla de Guadalete y la subsiguiente conquista musulmana de la península ibérica. En sus primeras décadas, la extensión territorial del Reino de Asturias se limitó a los territorios de la cornisa cantábrica y sus comarcas adyacentes. Con posterioridad, los reyes asturianos.

Don Pelayo con ‘La Cruz de la Victoria’

Los primeros años de existencia del territorio cristiano aparecen envueltos en la oscuridad, debido a la parquedad de las fuentes que apenas descubren alguno de los interrogantes que surgen de los primeros años del Reino de Asturias y su lucha por la supervivencia. Tras la conquista de la península por los ejércitos ismaelitas en el 711, aparecen focos de resistencia localizados en la zona cantábrica y es Don Pelayo, refugiado en el monte “Auseba”, en el año 718 quien acaudillará como “princeps o líder” de los rebeldes (parece ser que nunca fue proclamado rey, por lo que se le trataba de “Don”), los hostigamientos a las tropas árabes que supondrán el comienzo de la resistencia cristiana (718). Pero realmente será “Alfonso I de Asturias” llamado también, “el Católico” (737-757), yerno de Pelayo, quien en un intento de organizar los territorios, funde la monarquía como tal, extendiendo el Reino hasta la Cordillera Cantábrica.

Alfonso III ‘El Magno’, el último Rey Asturiano

En tiempos de Alfonso II, apodado “el Casto” (791-842) se instala la capital en Oviedo, y es en esta época cuando se descubre el Santo Sepulcro en Santiago..

El final suele establecerse en el año 925 cuando Fruela II de Asturias une sus territorios al Reino de León. El Reino de Asturias es el precedente histórico de la Corona de Castilla y del Reino de Portugal.

El “Reino de Galicia” fue una entidad política surgida en la Edad Media como monarquía privativa durante un breve tiempo, siendo dependiente del reino de León (cabeza de la corona), posteriormente de la corona de Castilla y finalmente con la Monarquía Hispánica, sirviendo de base para la conformación contemporánea de la región de Galicia, precedente histórico de la actual comunidad autónoma de Galicia.

Los antecedentes de la constitución del reino de Galicia se remontan al siglo X, al situar Alfonso III de Asturias, apodado “El Magno” a sus hijos al frente del gobierno de varios territorios de su dominio, dándole Galicia a Ordoño (Ordoño I de Galicia), que situó su Capital en Braga.

Reino de Galicia

El “Reino de León” surgió a partir del Reino de Asturias, que ocupaba también la Asturias de Santillana tras el pacto entre Pedro, Duque de Cantabria y don Pelayo de Asturias, que sellaron con el casamiento de sus hijos. Castilla fue en principio un condado dentro del reino de León., pero con condes tan, o algunas veces más poderosos que los mismos reyes. En la segunda mitad del siglo x, durante las guerras civiles leonesas, se comportó con cada vez mayor independencia, para caer finalmente en la órbita navarra en el reinado de Sancho III el Grande, que aseguraría el condado para su hijo Fernando Sánchez a través de su esposa Muniadona tras el asesinato del conde García Sánchez en 1028.

Bandera Medieval del Reino de León

La “Corona de Castilla” (en latín, Corona Castellae), como entidad histórica, se suele considerar que comienza con la última y definitiva unión de las Coronas de León y de Castilla, con sus respectivos reinos y entidades, en 1230, o bien con la unión de las Cortes, algunas décadas más tarde. En este año de 1230, Fernando III «el Santo», rey de Castilla desde 1217 (incluyendo el Reino de Toledo) e hijo de Alfonso IX de León y su segunda mujer, Berenguela de Castilla, se convirtió en rey de León, y cuyo reino incluía el de Galicia.

Pendón de la Corona de Castilla

El “Reino de Navarra” fue uno de los reinos medievales de Europa situado en ambas vertientes de los Pirineos occidentales, pero con la mayor parte de su territorio localizado al sur de la cordillera pirenaica, en el norte de la península ibérica. Fue el sucesor del Reino de Pamplona, fundado en torno a la capital navarra en 824, según establecen la mayoría de los historiadores. Tras unos primeros años de expansión y la posterior merma territorial a manos de Castilla y Aragón, el Reino de Navarra se estabilizó con dos territorios diferenciados: la Alta Navarra, al sur de los Pirineos y en la que se encontraba la capital y la mayor parte de la población y los recursos, y la Baja Navarra o Navarra Continental, al norte de la cordillera pirenaica.

Reino de Pamplona

El “Reino de Aragón” nace en 1035, por la unión de los condados de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza en la figura de Ramiro I. Se prolongará hasta 1707, cuando Felipe V promulgó los Decretos de Nueva Planta, por los que el reino se integra en el Reino de España. El matrimonio de Andregoto, hija del conde Galindo II de Aragón, con el rey García Sánchez I de Navarra, condujo a la unión de ambas entidades políticas. El Condado de Aragón siguió conservando una cierta personalidad que había sido reforzada por el renacer de la vida monástica y la organización de una diócesis coincidente con los límites del condado.

Guion y caballo engualdrapado con el emblema heráldico del Reino de Aragón

En 1137 Ramiro II el Monje pactó los esponsales de Petronila de Aragón, con Ramón Berenguer IV de Barcelona. El hijo de ambos, Alfonso II, fue el primer rey en heredar los títulos de rey de Aragón y conde de Barcelona.

El condado de Barcelona corresponde al territorio regido por los condes de Barcelona entre el siglo IX y el siglo XII.

Sus orígenes se remontan al siglo VIII, cuando con motivo de la expansión musulmana de los dominios del Reino visigodo y su posterior expansión sobre la actual Francia, la confrontación entre los francos y las fuerzas musulmanas condujo a una respuesta defensiva de los monarcas carolingios, consistente en la creación de la denominada Marca Hispánica. Esta se realizó mediante la dominación de los territorios del sur de Francia y del norte de la península ibérica y derivó en la formación de un conjunto de pequeños condados. La dominación franca se hizo efectiva tras la conquista de Gerona (785) y principalmente, cuando, en el año 801, la ciudad de Barcelona fue conquistada por el rey de Aquitania Luis “el Piadoso” (o Ludovico Pío) y es incorporada al reino franco, estableciéndose en ella el condado de Barcelona, con dependencia del rey franco. El primer conde de Barcelona fue Bera (801-820).1​

Dicho esto de una manera muy sucinta vemos que más o menos:

Reino de Asturias: 718

Reino de León: 905

Reino de Castilla-León: 1230

Reino de Navarra: 824 (parte del Reino de Pamplona)

Reino de Aragón: 1035

Condado de Barcelona: 801

Reyes asturianos:

1º – Pelayo (718/722-737)

2º – Fáfila (o Favila). (737-739).

3º – Alfonso I el Católico (739-756).

4º – Fruela I (o Froilán) “El Cruel” (757-768)

5º – Aurelio (768-774)

6º – Silón (o Silo) (774-783)

7º – Mauregato (783-789)

8º – Bermudo I “el Diácono” (789- 791)

9º – Alfonso II «El Casto» (791-842)

10º – Ramiro I (842-850)

11º – Ordoño I (850-866)

12º – Alfonso III «el Magno» (866-910).

Por lo tanto, creo que es el Reino de Asturias, y su Comunidad Autónoma posterior, la más antigua e histórica de todas las comunidades y reinos de la Península, tal y como os relata el insigne historiador Don Claudio Sánchez-Álbornoz y Menduiña (Madrid, 7 de abril de 1893 / Ávila, 8 de julio de 1984), en su magna obra “Orígenes de la Nación Española. El Reino de Asturias”.

Fernando Suárez Cué

5 Comentarios

  1. Amigo Rostroazul, debo haberme explicado mal, porque yo no creo haber dicho que el origen de las actuales Autonomías fueran los reinos cristianos en la Época de la Reconquista, sino que en su origen alguna de las denominadas “Autonomías Históricas”, de las que nombras tres como las más «importantes», coinciden con ciertos reinos de aquella época.
    Tras el derrocamiento del Califato de Córdoba, aparece un “batiburrillo” de reinos, los históricos “Reinos de Taifas” (“ta’ifa” = facción, bando), como eran los de Almería, Murcia, Badajoz, Arcos, Huelva, y etc. etc., de los cuales ninguno como el de Granada llegó a tener, eso creo yo, relevancia histórica. Posteriormente una buena parte de su superficie, también coincide con la actual «Comunidad Andaluza».
    Por todo eso, lo que quiero afirmar, es que el Reino de Asturias, fue el primero y más importante en su época, hasta la formación del “Reino de León”, y que si después ha devenido en ser una “Comunidad Autónoma” moderna, eso ya es otro capítulo de la Historia, que cada uno la interpreta según la distancia que haya de entre “la brasa y su sardina”. Un abrazo.

  2. Bien Fernando, pues entonces con el mismo talante que expones «a GROSSO MODO», te diré que tu aportación es perfecta a mi juicio perfecta en cuanto a la fragua y constitución de la nación española, pero para nada es origen del desafortunado estado de las autonomías.

    El estado de las autonomías, que establece la Constitución Española de 1978 (y esto no me lo invento) carece de referentes en el mundo, y prevé un sistema de disolución de la nación, algo inconcebible en la ley fundamental, que recoge y enumera las competencias del Estado central en el artículo 149, para después establecer un sistema de rapiña en el artículo 151, en donde las llamadas autonomías pueden legítimamente ir atribuyéndose y abrogando competencias del Estado central sin ningún límite definido; de manera que al contrario de los estados federales, que definen su marco competencial respecto de las federaciones, en España tenemos una agrupación de territorios con distintas competencias a la carta.

    Luego tenemos las autonomías privilegiadas llamadas históricas (Galicia, Cataluña y pais Vasco) y el invento de otras que jamás tuvieron ninguna dimensión autónoma, caso de Santander, Logroño, Murcia, Extremadura…

    Como se llegó hasta aquí, hemos de buscarlo en el colapso del absolutismo monárquico, que dio lugar a la primera Guerra de sucesión por el cambio dinástico y a tres guerras carlistas, que fueron en verdad la lucha entre los modelos de sociedad enfrentados, liberalismo y tradicionalismo.

    A GROSSO MODO ahí lo dejo.

  3. Nada Rostroazul, escribe todo lo que te parezca oportuno, que siempre está bien ampliar conocimientos, pero no te esfuerces..
    Cuando empecé hace años a escribir en el desaparecido semanario «El Oriente de Asturias» sobre cosas de la Mar. me avisaron de que los artículos eran interesantes, pero que empleaba demasiados tecnicismos, que solo entendían unos cuantos, quedando el resto de los lectores un poco al margen. A partir de entonces, cuando se me ocurre alguna cosa , la cuento a «grosso modo», pues demasiados tecnicismos, como le ocurría a los demás me cansan y aburren, so pena que alguien muy interesado quiera algún dato concreto.
    Como decían mis hijas, y ahora mis nietas… ¡Eres estupendo!. Nos cuentas infinidad de cosas que nos encantan, porque además si no las sabes te la inventas. Un abrazo amigos.

  4. Estimado Fernando, he leído con detalle tu artículo y elaboré una cuidadosa respuesta que el sistema no me ha dejado depositar a este nivel…. como dicen en Catalunya… Me sabe mal… pero en fin, es para que lo supieras

  5. Fernando, muy bien explicado «que había un reino hace más de mil años que tuvo 12 reyes, fue el primer reino cristiano de la península Ibérica y decisivo en la evolución social y geográfica de lo que hoy es España».. y que te voy a decir de todo lo demás..
    Gracias.

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