Humildad es lo que le falta y prepotencia lo que le sobra

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Procurando no extenderme demasiado, apelando al derecho de réplica, agradeciéndole al Diario del Oriente que, en una ocasión más, me permita pronunciarme en sus páginas, voy a responder por última vez a Diego Ruiz (Podemos Llanes).

Sí que había algo que rectificar. Y el Sr. Diego Ruiz lo ha hecho, aunque debo afirmar qué de forma retorcida, sin querer reconocer un delito de calumnia o injuria.

En su publicación del día siete del mes corriente, en una burda maniobra de exculpación, hace mención a barullos, términos coloquiales y otras milongas para no reconocer explícitamente que, en su escrito publicado el día 30 del mes pasado en este diario, acusaba al ex arquitecto municipal de Llanes de haber ejercido con contratación irregular. Si bien a mí no me sirven como excusa, esos argumentos, sí debo entender que esta forma hábilmente torticera y premeditada de darle la vuelta a sus anteriores afirmaciones, conlleva implícita una rectificación que las relativiza y restaría fuerza o eliminaría la causa procesal en una posible acusación por mi parte.

Yo, la “Sra. Toraño,” no podría llegar nunca a la misma conclusión de ese aspirante a político por mucho que él, Diego Ruiz, me indique la conveniencia de releer su primer escrito en el que afirmaba, a todas luces, irregularidad en la contratación del Arquitecto municipal. No me valen sus alegatos ni de precisión de calificativo, género o número. Tampoco se puede achacar a una expresión coloquial la función de un cargo público con nombramiento ni frivolizar con una acusación tan grave como la que publicó ese chico el día 30 de diciembre. En Llanes había un arquitecto municipal, y en esos casos un arquitecto contratado ejerce funciones de apoyo, no es un arquitecto municipal por mucho que ahora quiera usted, Diego Ruiz, “marear la perdiz” para justificar la gravedad de la acusación pública que hizo, bien haya sido por metedura de pata o de forma intencionada

No le respondo a sus afirmaciones sobre el alboroto que me achaca por encontrarlas lo suficientemente pueriles como para no merecer mi atención. Tampoco a lo que comenta cuando se refiere a imputados en su publicación del día siete ya que sería larga la respuesta al entender que si en un párrafo anterior, menciona a alguien con nombre y apellido, cargo y un caso concreto, más adelante acusa al mismo señor de ejercer con contrato irregular y habla de imputaciones, se puede entender que todo versa sobre el mismo tema y no otro .

La Sra. Toraño, aunque conoce muchas más cosas que alguno no se imaginaría que alguien como ella pudiera llegar a alcanzar, no tiene por qué saber lo que es un arquitecto municipal así en general, ya que en el ejercicio de cualquier profesión como en la política existen reglas pero los dogmas los impone la moral de cada uno. La Sra. Toraño lo que sí sabe es quién es el arquitecto municipal al que usted se ha referido, y sus actuaciones no tienen nada que ver ni con lo que a usted le han contado ni con las culpas que se le quieren imputar.

Y por último la Sra. Toraño no da oportunidad de recordarle nada. El recuerdo habita en la mente de cada cual y la Sra. Toraño no tiene en la suya a alguien con quien no ha hablado ni ha visto nunca y cuya vida desconoce. Me refiero a esa señora a la que usted menciona tanto.

Continuo diciendo, otra vez, lo mal que comienza este chico. Otra cualidad de un buen político es la de empezar por reconocer sus equivocaciones, a no ser que en lugar de error hubiera habido mala intención. Eso sería más feo, aunque prefiero pensar, Diego Ruiz, que en su escrito del día treinta hablaba sin estar informado ya que ahora si parece expresarse desde la información ¡ hecho a valorar ¡ Informarse bien, eso es lo que hay que hacer antes de acometer aseveraciones que podrían ocasionarle problemas, sin mencionar la mala praxis que eso supondría como principio para quien pretende aprender a ser político.

Concluyo repitiendo que, si bien, a mi no me sirva de la forma que lo hizo, si ha rectificado, Diego Ruiz, aunque no quiera dar el brazo a torcer y responda a mi anterior escrito de forma manipuladora, con un juego de palabras dirigido a los idiotas y sin querer reconocer públicamente, aunque usted lo sabe, que ha acusado al ex arquitecto municipal de estar contratado de forma irregular, cosa que es absolutamente falsa .

Si va a ser esa su manera de hacer política, y por el bien de su partido, cambie de táctica y recuerde el dicho popular: ”Lo que mal empieza mal acaba”.

Sería conveniente por su parte más humildad y menos prepotencia.

Merche Toraño

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