El fondo marino asturiano. El Gran Cañón

6
360
Tiburón duende

La plataforma continental asturiana, tiene un borde muy irregular, con una anchura variable entre 12 y 40 km presentando numerosos afloramientos rocosos y escaso recubrimiento sedimentario. En el talud continental se distinguen uno superior (entre los 200 y 2000 m de profundidad) y otro inferior, de fuerte pendiente y que finaliza de una forma clara a 4.700 m, de profundidad en la llanura abisal del Golfo de Vizcaya.

El fondo marino asturiano, ha sido, durante mucho tiempo, uno de los jardines oceánicos más desconocidos de la geografía española, teniendo en cambio accidentes geológicos únicos, preciosos y de gran importancia natural como puede ser el “Cañón Submarino de Avilés”.

El ‘Cañón de Avilés’

Una gran fractura terrestre divide Asturias en dos y pasa por Avilés. Es la “Gran Falla de Ventaniella”, una fractura terrestre de 450 kilómetros de longitud y más de diez de profundidad, la común responsable de los tres cañones presentes en la zona, y que ya han sido bautizados como el “Cañón de Aviles”, el “Cañón de Corbiro” (23 km de longitud y perfil en V) , y el “Cañón de La Gaviera” (perfil en forma de U con uno de los flancos sedimentario y otro más rocoso, actuando como un cañón colgado).

Estos tres cañones hacen que bajo las aguas más cercanas de Avilés, y tan sólo a siete millas de la costa, exista esa herida abierta en la plataforma continental, de dimensiones gigantescas que alcanza los 4.750 metros de profundidad, donde la biodiversidad y, por lo tanto, la producción biológica es muy alta en este profundo valle. Hay quien defiende la teoría de que es el cañón más profundo de la Tierra, y una de las simas abisales más importantes del planeta por su riqueza biológica, como nos dice Luis Laria, responsable de la Coordinadora para el Estudio y la Protección de las Especies Marinas (CEPESMA).

Mapa del Cañón de Avilés

El cañón de Avilés, que se origina como consecuencia de esta gran falla., comienza a 128 m de profundidad, a tan solo 12 km de la costa, y tiene aproximadamente 75 km de longitud, con un perfil en forma de V y un fondo fundamentalmente sedimentario, con una orientación dominante Noroeste-Sureste.

La falla de Ventaniella en Asturias

Las oscuras aguas de esta gran sima abisal, es el refugio de incontables especies muchas de ellas francamente raras por sus peculiaridades características de este “hábitat”, como el “Tiburón anguila”, el “Rape albino”, peces abisales como el “Pejesapo espinoso”, los “Tiburones duende”, considerado como uno de los más feos animales marinos, o cefalópodos como el «Grimpoteuthis» (también llamado “pulpo Dumbo” por sus aletas parecidas a orejas), varias especies de «Histioteuthis» o el «Vampitoteuthis infernalis» (calamar vampiro del infierno”) una especie de molusco cefalópodo, entre otras muchas especies de radiolarios (protozoos), esponjas lámparas, corales blancos y gorgoniáceas.

Pero posiblemente el animal más espectacular que habita en estas oscuras y frías aguas, y en las que encuentra su guarida misterioso “Architeutis dux”, el pulpo gigante, el “Kraken” de Julio Verne (que después resulto ser un calamar), descrito en su obra “20.000 leguas de viaje submarino”, al que en algunas partes de la costa asturiana los marineros lo conocen por el nombre de “Peludín”, y de los cuales ya hemos visto alguno en nuestra Villa de Llanes, traído a puerto por el Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores “Santa Ana”, en su barco el “Sandra María”.

Tiburón anguila
Calamar vampiro del Infierno
Cangrejo Neolithodes Grimaldii (Molina-Ramírez)

Algunos biólogos, como Ricardo Anadón, reclaman para el “Cañón de Avilés” la misma protección que ya tiene “El Cachucho”, esa montaña submarina existente a sesenta kilómetros de la costa de Llanes que ha sido declarada como el primer Parque Natural Marino de España. Otros, como el oceanógrafo José Luis Acuña, creen también que el cañón avilesino debería ser área marina protegida, con el visto bueno de los pescadores.

La fractura geológica que se diluye en las profundidades marinas y que se ha hecho famosa por albergar singulares arrecifes de coral de aguas frías también da cobijo a “reclusos” de merluza, como se conocen a los ejemplares jóvenes de esta especie.

Buque español oceanográfico BO ‘Álvarez Alvariño’.

Los científicos hallaron en la última campaña de investigación del proyecto “Indemares”, a bordo del buque B/O “Ángeles Albariño” la presencia de estas “baby merluzas” en la cabecera del eje del valle submarino, a pocas millas de la entrada de la ría, nunca se habían descrito casos de juveniles en estas profundidades»

«En la zona donde detectamos juveniles de merluza no trabajan los arrastreros, que son los que pueden dañar a esta población», sentenció el responsable del oceanográfico, que cada vez que fija sus ojos en el cañón de Avilés firma nuevos hallazgos.

También se ha detectado la existencia en el cañón de Avilés de una «importante» población de esponjas carnívoras. «Las esponjas son organismos considerados filtradores, por eso es una rareza», explicó el científico del Oceanográfico, que también destacó la existencia de grandes extensiones de arrecifes de coral y estrellas de mar gigantes con hasta diez brazos.

Alrededor de todo este sistema, nos encontramos con diferentes especies de algas, aves marinas, cetáceos, diversos tiburones y distintas especies pesqueras de interés comercial

El sistema de cañones de Avilés ha sido declarado como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) de la Red Natura 2000.

Ángel Batalla y el calamar gigante

6 Comentarios

  1. Apreciado Rostroazul, tu tienes todo mi crédito, pues faltaría mas, ya que como soy muy crédulo y me han pasado tantas “aventuras” raras, doy por supuesto que otros como tu, que tampoco habéis estado quietos, las habréis tenido corregidas y aumentadas.
    Por cierto, conozco la inflable Quick Silver, y la tengo como una lanchina muy fiable y divertida, aunque el problema creo que no lo tuviste con la séptima ola, sino con la décima, la mas fuerte de la serie de las tres grandes, “las Tres Marias”.
    Un abrazo

  2. Amigo Fernando…..hay veces en la vida que uno exagera, pero si hay dos anecdotas fidedignas de las que puedo presumir (en fidelidad que no en responsabilidad) son las que te cité. y como te refieres a ellas me has picado en el orgullo y te cuento…..La lancha era una buena neumática Quick Silver con suelo de tablilla y preparada para un pequeño fuera borda con la que yo remaba a mis anchas por el pantano de Tanes. Llegar a La peña la Deva a 400 m desde el imponente Playón de Bayas (3 Km) con mi entrenamiento me parecía sencillo y seguro….tanto que mi compañera se fió de mi y llevabamos en el interior ropa de abrigo, cámara de fotos y merienda. El único problema era el tiempo “septiembre” y salvar las primeras capas de olas; por eso ibamos en bañador flanqueando la lancha hasta ganar el retroceso al mar y salvar “la séptima ola” (la mas fuerte) después nos subiríamos y todo sería cantar y remar….la vuelta no tendría problema. Lo que fuera a hacer yo en la esponjosa pradera que corona la Deva lo dejo para los Zarapitos…..a lo mejor….<>. El caso es que todo salio a pedir de boca; una buena tarde de un dia septembrino de semana, sin casi nadie en el Playon de Bayas, salvamos sucesivamente todas las olas, pero nos olvidamos de la… 7, la rezagada que no aparecía en nuestro horizonte….saltamos a bordo, yo de espaldas en proa y mi amiga enfrente en popa para equilibrar….cuando se dibujó una linea que se aproximaba. Pensé que a esas alturas el punto álgido de la rotacion de la ola me cogería mucho antes de romper…..pero la ola cogió suelo del arenal y se encrespó derrepente yo diría que un par de metros y no la salvamos, sino que nos volcó con virulencia perdiendo “todo lo que llevabamos” y nadamos hasta ponernos a salvo. Puestos a salvo la lancha la vi a lo lejos, sin peso y sin quilla entre accesos y retrocesos de las olas, girando sin control….no la recuperé…como tampoco mi camara nikon y a duras penas a mi compañera. (Y Vive Dios que fue como te lo cuento).

    La otra anecdota menos espectacular pero no por ello menos interesante se basó en lo que me pareció un ultraje, de unos socorristas que localizaban la zona de baños en 100 metros sobre una playa de tres kilometros. Me podrán decir que fuera de la zona de baños no me asisten; pero no hay ley que me pueda prohibir meterme en el mar donde me plazca (me podrán multar pero no compulsar)…..por eso el funcionamiento de la playa se regula por una simple Ordenanza municipal. En este caso yo sabía que la de San Juan de Nieva no estaba aprobada y cuando se presentaron los socorristas los mandé directamente a la porra….y cuando se presentó la guardía civil me puse mas serio……y les advertí que o me decían que norma estaba incumpliendo o al día siguiente tendrían mi denuncia por abuso de autoridad…..el resto no interesa…y con todo el afecto te diré que me des crédito, te aseguro que lo tengo.

  3. Muchas gracias por tu comentario amigo Rostroazul, pero te comunico que aunque tengo a mi hermano Carlos residiendo en su finca de Somao, esa parte de occidente de Asturias no la conozco bien, pues solo me he movido con intensidad por este oriente, y así y todo, desde “el puente hacia abajo” de nuestra Villa.
    Según lo que nos has relatado, tengo que decirte que realmente eres muy atrevido y con suerte, pues en una neumática, con una moza, a la que le faltaba la parte de arriba del bikini, porque el “quite” (nunca mejor dicho) que os metió la Mar se lo arrancó (el viejo truco de echarle siempre la culpa a la Mar), y menos mal, porque si no vete a saber (desde el cariño y respeto), que hubieras metido tú.
    Un abrazo y hasta la vista patrón.

  4. Amigo Fernando…. Fenomenal aportación sobre un trozo de la costa Asturiana que considero como propia… Justo entre los extremos que tu marcas…. El 80 % de mis baños cantabricos me los dí en Berdicio, Xagó, Bayas, San Esteban, Aguilar, Artedo… Y en esa costa tengo anécdotas increibles, como el día en la Guardia Civil entro con el Patrol en la playa hasta la orilla por negarme a respetar la zona de Baños… O el día en que intententando ganar la peña La Deva en un bote Neumático con una mozuca… La mar nos metió tal quite que perdimos el bote neumático, la pertenencias y mi moza la parte de arriba del bikini… Y gracias que las llaves del coche las había dejado en el coche… En fin.

    Sobre las fosas y los hallazgos de Calamares gigantes y bichos raros encontrados por pescadores de los que hablas en el artículo, había un Museo muy curioso en Luarca, recuerdo que describía más o menos lo que tú ….pero la foto tuya del Calamar es impresionante.

    Hace poco, vi un documental, donde le colocaron una cámara en la aleta dorsal a un tiburón blanco y después de varios meses asistimos a imágenes ineditas de cacerías submarinas…. Me pregunto lo que sería, si con las cámaras infrarojas u otra suerte de tecnología se pudiera armar una cámara en un cachalote de los que bucean por Avilés…. Que no veríamos… Verdad?

  5. Fernando, que bien nos has descrito el Cañón Submarino de Avilés…y las especies raras que habitan en sus oscuras aguas..
    De todas, yo me quedo con el Kraken y las historias que de críos nos contaban de aquellas colosales criaturas, tan grandes como islotes y que podían engullir barcos..
    Y de las ilustraciones, sin duda, la del Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores Santa Ana midiendo su calamar gigante, a los que nuestros marineros están tan acostumbrados a avistar que hasta les han puesto un nombre “de andar por casa”: Peludines.
    Gracias, Fernando.

Dejar respuesta