El temporal corta las comunicaciones en gran parte del Oriente

0
338

Desde el mediodía del día 23, y como medida preventiva ante las numerosas incidencias que se están produciendo por las inclemencias meteorológicas, el Ministerio de Fomento decidió restringir o desviar el tráfico en varias carreteras de la comarca del Oriente.

“Debido al desbordamiento del río Sella, se cortó la carretera entre Llovio (p.k. 327) y Triongo (p.k. 338). En este tramo, la Guardia Civil desvió el tráfico por la carretera autonómica AS-260, “carretera del Fitu”.

“Debido a una crecida del río Piloña, que ha descalzado el terraplén de la carretera, así como la vía de ferrocarril que discurre en paralelo, en el p.k. 345 de la carretera, en Prunales, se cortó al tráfico el carril izquierdo y se mantuvo el paso regulado por semáforos de forma alternativa por el otro carril”.

Aunque sí fueron los principales desbordamientos, no fueron los únicos. Todos los ríos del Oriente bajaron enfurecidos durante los últimos dos días. A la caída incesante de lluvia se unió el deshielo y unidos generaron una crecida que ha generado miedo entre los vecinos de la comarca. Desde las pequeñas riegas, hasta las mayores, mostraron toda su fuerza, y su furia, para llevarse por delante todo lo que encontraron a su paso. Sólo escuchar el agua discurrir, ha generado un respeto profundo hacia los cauces hasta desembocar en el Cantábrico. La pleamar tampoco ha favorecido la disminución de las incidencias.

Ribadesella tuvo que hacer frente a la retirada de varios argayos, vio cómo un pantalán a la altura del puente de la Villa, era destrozado por la riada. Los desperfectos se cuentan por decenas en el paseo marítimo y cuatro familias tuvieron que se desalojadas por el peligro del corrimiento de tierras de una ladera que se levanta junto a sus viviendas.

La localidad de Panes (en la imagen), en Peñamellera Baja, se quedó durante varias horas incomunicada por las carreteras que conectan la localidad con el concejo vecino de Ribadedeva (Asturias) y el cántabro de Val de San Vicente (Cantabria), la N-621. Fue debido a la intensa crecida del río Cares-Deva a su paso por la localidad.

En el vecino concejo de Peñamellera Alta varios argayos obligan a circular con precaución por las carreteras del municipio. El alcalde se ha comprometido a elaborar un documento de prioridades para atajar los daños en el menor tiempo posible.

El pueblo de Purón, en Llanes, quedó incomunicado durante más de 24 horas por el argayo de su única carretera. La carretera que va a la playa de Cuevas del Mar, en Nueva, también se vino abajo por la crecida del río que discurre paralelo.

En el concejo de Ponga las intensas lluvias han dejado argayos por numerosas vías.

Una vez que bajen los niveles de los ríos, han anunciado desde Fomento, se acometerán las actuaciones necesarias para restituir las condiciones de vialidad y seguridad de las vías de competencia estatal.

 

Foto: Estación Meteorológica de Panes

Dejar respuesta