El Cares y el Casaño

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Hoy, les traigo al Cuadernín de Campo esta imagen en la que se aprecia como las aguas oscuras del Casaño, a la altura de Arenas de Cabrales, entran en las muy verdes del Cares, para afluir los dos en el Deva, y juntos desembocar en el mar, que es a dónde todos deseamos llegar.

¿O es que no estamos siempre queriendo volver a la costa?

Maiche Perela Beaumont

Fotografía: Valentín Orejas

6 Comentarios

  1. Si Rostroazul, una gran canción que a mi me gusta mucho, y que aquellos tiempos de «los lentos», era característica de lo que los «chulillos», que creían que para ellos «todo el monte era orégano», denominaban «música de machaque». Probitinos, no se dieron jamas cuenta de que, «la mujer es cuando quiere, y el hombre cuando puede». Un abrazo

  2. Amigo Fernando muchas gracias por tu apoyo, paciencia y comprensión…… me das ánimos para seguir compartiendo mis dichas y desdichas con doña Maiche; don Valentín y quien las quiera tener a bien,…. aunque francamente te confieso, que los que ya estamos en esa etapa en que no sabemos que hacer con tanto tiempo libre, poder gastar un poco en el Diario del Oriente es todo un privilegio…..y como la cosa entre Doña Maiche y Tú…..va de Faros….a saber que magia tendrán…..traigo a colación en el recuerdo, la música de Il Guardiano del Faro (amor grande, amor libre)

    https://www.youtube.com/watch?v=1q1nuI3nrGE&list=RD_qzLlXHUO9g&index=11

  3. Fernando, buenos días. ¡Así que quién me observaba trabajar en mi faro eras tú!. Yo te vi muchas veces en el tuyo y también navegando en tu barco.
    Desde ayer, en la calle Mayor, Cimadevilla, Santana, el Puerto, el Muelle, la Casa del Mar…en toda la Moría.. no se escucha otra cosa: «¡Fernando Cue llegó anoche!».
    ¡Bienvenido a la Villa!

  4. Aunque habría que ser de otro planeta para no reconocer la belleza y magnificencia del Cares, yo del que estoy enamorado es del «Casañu», el cual he recorrido varias veces desde la aldea de Mestas hasta el pedregal en donde tiene su naciente.
    Respecto a Rostroazul, poco tengo que decir, pues aunque es «muy suyo», este chico cada vez me gusta mas, por lo que escribe y como lo escribe. Amén
    En cuanto a ti Perela, aunque te gusta la Mar, no fuiste marinera, fuiste «farera», y te lo digo con total conocimiento de causa, porque te vi muchas veces desde el mio, lo bien y profesionalmente que lo cuidabas y atendías, al mismo tiempo que no perdías de vista a los «potamótocos» (se aplica de aquellos peces que viviendo en la Mar, se dirigen desde ella a reproducirse a los ríos, proviniendo su etimoligía del griego «potamos» = río, y «tocos» = parto), como son las anguilas, los salmones y los reos, también denominados «truchas de Mar», y a los que desde tu faro contemplabas su paso.
    Así que os dejo con vuestras excepciones, que confirman vuestras reglas, hasta el próximo cuadernin.
    Un abrazo para ambos dos y una citación especial para el gráfico reportero que tanto os facilita las cosa con sus imágenes, porque si no, a ver como ibais a explicar vosotros con esa facilidad de palabra que se os ha concedido, tantas cosas sin su apoyo «imaginativo».
    Hasta la vista amigos.

  5. Rostroazul, buenos días desde Asturias, donde continúa lloviendo.
    No me lo imaginaba a usted pequeño ni pescador. Está claro que através de lo que alguien escribe se adivinan algunas cosas, pero de otras no se acierta en absoluto.
    Estoy de acuerdo con su opinión sobre la foto, si bien tengo que comentarle que a su autor no le gustaba, aunque yo, que no me canso nunca de mirar el Cares, enseguida vi sus posibilidades y la rescate de la papelera.
    Ahora, que no nos oye nadie, digo que nos nos lee nadie, tengo que confersarle que, sin perder mi pasión por la mar- seguramente en otra vida fui marino o farero- cada vez me siento más a gusto en los pueblos y concejos del interior y, como me pasa con el Cares, me falta tiempo para mirar la Sierra del Cuera, especialmente el Turbina, el pico Peñamellera y los Picos de Europa, que nunca están iguales.
    Tomo nota de que a Rostroazul , como a los salmones, les gusta remotar los ríos, pero convendra conmigo que a ellos también les gusta el mar, ya que se pasan la mayor parte de su vida adulta nadando en agua salada.
    Gracias por su comentario y, también, por su sentido del humor, en el que se le notan sus genes asturianos.

  6. Muy buenas doña Maiche…..no pensaba entrar a comentar hoy por miedo a que «el sastre de la comarca» me rebaje la talla un poco más, y ya siendo yo un poco pequeño, pues me quede en casi nada, …. pero viniendo el cuaderno con la deliciosa fotografía de Su Valentín, tengo que correr con el riesgo de una nueva degradación…porque la foto lo merece. Así visto el Cares en la confluencia, me ha llevado a épocas pasadas donde un par de lanzadas de cucharilla en ese torrente sería casi equivalente una picada de un buen reo. Preciosa y pintoresca colaboración doña Maiche.

    En cuanto a su comentario que también creo es acertado, pues la gente en general y no solo los vecinos de la comarca, suelen tirar para la costa, como lo prueba que las localidades de la costa no sufren la despoblación que sufren las del interior….y lo digo con pesar, aunque no sea todo como usted lo pinta, pues siempre quedamos algunos especímenes raros, que nos gusta remar contra corriente a pesar de que nos insulten por ello, pero lo llevamos en los genes, tal cual ese personaje expléndido de nuestros ríos….. el Rey del Cares….El Salmon sebago o atlántico, que para las cosas mas importantes de la vida como son la procreación o la muerte prefiere los altos lechos fluviales y remontan la corriente para terminar no en la costa precisamente…….así que ya sabe doña Maiche….Rostroazul y los salmones del Cares son las excepciones que confirman su regla.

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