El Palacio del Conde

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Imagen, Valentín Orejas

A pesar de haberse escrito que el Palacio del Conde, conocido como Palacio Duque de Estrada, fue habilitado para hospital por los franceses, en las memorias del presbítero Lorenzo Simón González se recoge que los invasores se lo encontraron ya establecido.

Sabemos que a raíz de la ocupación de la línea del Deva por parte de los llaniscos a los órdenes del Don Blas Posada del Castillo, que luego se incrementaría con las tropas del General Ballesteros, se dispuso del magnifico Palacio como hospital no solo para atender a los heridos si no también a los enfermos de tifus, epidemia que sufría la Villa.

También conocemos que alrededor de junio de 1812 el Palacio ardió, aunque sobre quién lo quemó hay varias versiones: ¿Fueron los franceses? ¿Los llaniscos? ¿El propio Conde?

A falta de pruebas fehacientes, no parece descabellado que en su retirada los invasores lo incendiaran; tampoco que lo hubiera provocado el vecindario de la villa al correr el rumor de que el Conde era afrancesado; incluso podría ser que el propio dueño lo hiciera arder tras ser asaltado e infectado.

Lo que sí nos consta es que el fuego fue intencionado, ya que es imposible que un edificio de tan grandes dimensiones ardiera sin que se iniciase el fuego por varias partes a la vez.

Estas líneas sobre las famosas ruinas enfrentadas al Castillo y a la Torre, tan cerca de la playa y de la Iglesia, y en las que es fácil imaginar su esplendor, con su grandiosa fachada, torres, arcos, galerías y jardines, vienen a cuento porque al parecer la empresa que hace unos años las adquirió está acopiando material para su restauración.

No es la primera vez que se habla del resurgimiento del Palacio, en los años 20 por iniciativa de Enrique Victorero se proyectó erigir sobre las ruinas un gran hotel, que habría sido en palabras de su promotor: “el más llamativo del norte de España”. Posteriormente se habló de que Pélaez, el arquitecto de algunos chalets de San Pedro, barajó también reconvertir el Palacio.

Asimismo, en el año 90, un inversor asturiano afincado en México tuvo la misma idea, incluso hizo un anteproyecto en el que figuraba la construcción de un hotel de cinco estrellas, con piscina cubierta, grandes salones y lujosas suites en las torres.

Esperemos que en esta ocasión fragüe el proyecto, que no se quede solo en el papel y, sobre todo, que se tenga en cuenta que la posible nueva edificación cambiará sustancial y transcendentalmente el casco histórico de la Villa.

Imagen, Valentín Orejas

Maiche Perela Beaumont

Fotografía, Valentín Orejas

4 Comentarios

  1. Qué buenas son las historias que no aclaran todas nuestras dudas. Nos permiten pensar en diferentes posibilidades, con diferente opiniones,…

    …, me sumo, se le echa en falta.

  2. Buenas tardes, Fernando. Creo que a estas alturas será difícil que descubramos quién fue el pirómano del magnífico Palacio del Conde de la Vega del Sella.
    Tan difícil como que Rostroazul vuelva a comentar mis colaboraciones.
    En cuanto a que le eches en falta…No tienes que disculparte…No solo tú le echas de menos…Muchos lectores….Incluso yo… ( nunca pensé que escribiría esto)..Pero como ya dije Rostroazul es muy testarudo….
    Gracias y un abrazo.

  3. He aquí, que has lanzado al espacio la pregunta del millón…¿Quien quemó, o hizo quemar tan magnífico edificio?. En algún lugar, el caso es dar con él, estará durmiendo un documento por medio del cual se llegue a desentrañar esa incógnita. Amiga Perela, cosas mas raras hemos (has) encontrado,
    Saludos, incluido tu fotógrafo de cabecera.
    Por cierto, y ya me disculparás, pero… ¿Sabes que echo en falta a «Rostroazul»?

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