Recuerdo de un 18 de mayo. (¿De aquellos barros, estos lodos?)

0
465

18 de Mayo de 2015, Salón de Plenos del Ayuntamiento de Llanes. Resuenan las siguientes palabras:

amenazo con que puedo volver en cualquier momento

Desafiante, como siempre… pero no la llamó Dios por el camino de la futurología.

La frase pertenece, sí, a Dolores Álvarez Campillo, y fue pronunciada el lunes anterior al domingo electoral, el lunes en el cual –a contrarreloj- el PSOE intentó lavarle la cara a su PGOLL tratando de evitarse un revés.

Bucear por las hemerotecas es un buen ejercicio para reactivar la memoria de mentes desmemoriadas. Desmemoriadas por causas naturales (el tiempo, que no pasa en balde) o bien desmemoriadas a propósito.

La hemeroteca sirve para recordar a Juan Duyos Gutiérrez. Aquel 18 de Mayo se despedía (políticamente hablando) ya que cara a las elecciones municipales que se celebrarían apenas 6 días después el PP había optado por mandarlo al olvido. Se despedía sin morderse la lengua. Hablamos de un hombre que siempre que el partido lo necesitó estuvo ahí, generalmente a las duras porque a las maduras siempre encontró el PP con quien darle la patada a Duyos Gutiérrez. Roma no paga traidores, dijo Escipión el Africano, pero el PP que a él le tocó en suerte… eso es harina de otro costal. Nunca el partido le ha agradecido -ni siquiera de manera lejanamente justa- los trabajos prestados.

La hemeroteca nos sirve para recordar, también de aquel día, un claro ejemplo de incoherencia política.

De una parte, el PSOE llevaba a aquel pleno introducir cambios (no lo suficientemente importantes para los partidos de la oposición, que no apoyaron –ninguno- la propuesta) en el Plan Urbanístico. Concretamente proponían, a fin de tratar de calmar los ánimos de un vecindario que había mostrado su oposición a aquel urbanismo el 2 de mayo anterior, rebajar la edificabilidad potencial propuesta de 12.410 a 10.194. Esto es, 2.216 viviendas menos.

Sin embargo, en aquella misma sesión la antes mencionada Alcaldesa (abrimos y cerramos con ella esta Opinión) decía:

la mayoría de los llaniscos quiere nuestro modelo urbanístico

Entonces, ¿por qué proponer cambios, rebajando las expectativas edificatorias del documento? ¿Para intentar contentar a los disconformes que se habían tirado a la calle días antes?

Al domingo siguiente, ese PSOE (cuyo modelo urbanístico parecía enamorar a los llaniscos, según la Alcaldesa) recibía 2.958 votos. El resto de grupos políticos (todos ellos contrarios a aquel modelo urbanístico) se repartían 4.748.

Luis Sordo

Dejar respuesta