DE-MO-CRA-CIA

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Ha pasado la cita con las urnas locales. Levanto el veto que me había autoimpuesto y vuelvo a asomar por aquí por donde agradezco que me dejen colarme.

“Alguien que escribe en un blog cualquiera en internet” sepan que no tiene “derecho a entretener a un funcionario” del Ayuntamiento de Llanes.

Yo he oído eso. Por ello lo hago público. No porque la prohibición se refiriera a mí, sino porque yo escuché esas palabras y –aunque si me las contasen terceras personas a lo mejor era incapaz de creérmelas- tengo la seguridad de que fueron dichas.

Lo mismo que escuché cómo alguien me acusaba de estar grabándole sin su autorización con mi teléfono móvil. Le entregué inmediatamente el cacharro a esa persona. El acusador comprobó que aquello no era cierto. De su boca no salió ni la más remota palabra de disculpa.

Todo ello devenía de que “llevas cuatro años que…”. Esto es: cuatro años expresando – ya saben “en un blog cualquiera en internet” – mi opinión libremente en una sociedad democrática. A lo largo de ese tiempo todos hemos visto como se han presentado denuncias y denuncias contra variadas personas. Ninguna se presentó contra mí. Esto es: debí de escribir cosas molestas, seguro… pero no tan falsas.

A la hora de publicarse esto no sé si ya habrá o no acuerdo de gobierno. Me resulta indiferente. Yo sé lo que no haría, sé a quién no pondría ni por lo más remoto en la Alcaldía de Llanes. No pondría a una persona que hace o dice cosas como las que aquí he apuntado, por ejemplo. Debo reconocer que mis seguridades y mis certezas son menores a la hora de pensar en quién sí pondría en esa Alcaldía pero, bueno: en ese pleno se van a sentar 17 personas, no sólo 2 o 3. 17 personas entre las que poder elegir, tanto de un lado como de otro, si se negocia en libertad.

De lo que estoy seguro es que, ostente quién ostente ese cargo, respetaré y acataré la decisión. Tal y como no puede ser de otra manera en una sociedad democrática en la que se tiene derecho a discrepar de todo, pero se está también en la obligación de respetar las decisiones mayoritarias amparadas por la ley y las normas.

Pero acatar y respetar, váyanselo aprendiendo unos cuantos, no significa callar.

Y al Ayuntamiento de Llanes y a sus funcionarios tenemos derecho a acceder todos y todas, lo mismo llaniscos, llaniscas, no llaniscos, no llaniscas, blogueros o saltimbanquis.

Son las cosas de la DE-MO-CRA-CIA.

1 Comentario

  1. ¡Dimes y diretes!
    Un poquito de por favor, que algunos ya somos bastante mayores.

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