El Palacio de La Cortina de Vidiago

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Al día siguiente de San Fernando, bajo un cielo que amenazaba lluvia, dirigimos nuestros pasos a Vidiago con la intención de fotografiar la Iglesia de Santa María de la Paz, en la que destaca su torre coronada por una cúpula.

Tras dar una vuelta a la iglesia y contemplar un tejo, que está en las últimas, se me fueron los ojos a un colosal castaño de indias, cuyas inflorescencias blancas y púrpuras nos contaban que ya habían sido libadas, y después la mirada se me prendió en una gran casa que asomaba detrás de una verja de forja que lucía, bajo una corona, las iniciales V De P.

No tardé mucho tiempo en saber que se trataba del Palacio de La Cortina, del conde del Valle de Pendueles, el primero de su nombre, D. José Suárez- Guanes e Ibáñez, que nació en Vidiago en 1835.

Este personaje ocupó importantes cargos, entre ellos fue decano del Consejo de Gobierno del Banco de España,diputado por la provincia de Santander, senador del reino por Santiago de Cuba y la provincia de Guadalajara, concejal del Ayuntamiento de Madrid y fundó y presidió la Banca Suárez Guanes.

Así, en razón a sus méritos el rey Alfonso XIII le otorgó el título de Conde del Valle de Pendueles, distinción que luce en una de las entradas del Palacio.

Y volviendo al mismo, está rodeado de un muro almenado, árboles gigantes y enormes palmeras que le dan un cierto aire tropical, si bien no es una edificación indiana en absoluto, como erróneamente recoge alguna publicación, es de planta rectangular, tiene dos pisos y ático abuhardillado, la portada presenta arco rebajado y sobre ella sobresale el escudo situado en medio de dos balcones adintelados, y en las calles laterales predominan las ventanas bajas.

Más tarde, me enteré que es tradición centenaria que el día de la fiesta de la Sacramental salga del Palacio un ramo cargado de adornos florales y roscos de pan, además de alzarse en el jardín un altar donde se detiene la Procesión.

Y atando cabos recordé que en Pendueles hay otro Palacio, conocido como “La Quintana”, que pertenece a este título, aunque pasaba desapercibido al ser eclipsado por el Palacio de Cristal, de otro conde, Francisco Mendoza Cortina. No deja de ser llamativo que dos mansiones de la misma propiedad y de esa importancia estén en pueblos que apenas distan tres kilómetros.

Y también me vino a la cabeza que muy cerca de La Cortina, en otro majestuoso Palacio, escribió el poeta José Zorilla “El Bufón de Vidiago” y “El Cantar del Romero”.

Pero eso es otra historia para otro día.

Maiche Perela Beaumont

Fotografía, Valentín Orejas

2 Comentarios

  1. Rostroazul, buenas tardes.
    Muchas gracias por su bonito comentario…Lleva razón que en cualquier paseo por Llanes (y por el Oriente de Asturias) a poco que se tenga tiempo y curiosidad se encuentra un hilo para tirar y tejer una historia.
    Ayer, sin ir más lejos, subí a el Mazucu y me encontré con la fuente ya enramada…Y, además de pedir un deseo, me dio pie para escribir una pequeña reseña que saldrá esta tarde en este Diario.
    También, ha acertado en que me gusta el color amarrillo (mi preferido junto al azul y el blanco), y mi favorito para las fachadas de las casonas de indianos y los palacios…Les aporta una luz de la que estamos escasos en estas tierras.
    Me gustará que se acerque por Llanes y conocerle, quizá hasta le pueda enseñar un ramo…

  2. Que bárbaro doña Maiche…….no había reparado yo, hasta que tuve el gusto de conocerla, como reportera me refiero….que la comarca de Llanes es un tapiz de palacios y bufones…..de casonas y rincones…y celados proto hombres.

    Y todo eso lo vamos descubriendo gracias al pertinaz y laborioso rastreo de su insigne vocación de «journalista». En esta ocasión iba usted a desayunar con Santa María….en Paz….y en vez de pasar de largo…El palacio La Cortina.

    Pena tengo de que no haya podido atravesar la verja y penetrar en la casona, porque en efecto, es una casona palaciega asturiana,….que no indiana,…… y describirnos con esa sagacidad observadora que le caracteriza….triturando el entorno como si fuera un escáner…..las dependencias del conde. No obstante estoy seguro que al ver la fachada penso, que le hubiera gustado mas pintada de amarillo, como la casona de Román Romano, …..seguro….y lo digo porque al ser uno de sus fans, creo adivinar ya algo sobre sus gustos…..por lo menos a mi las casonas amarillas, será por la tibieza del color….. me traen a la memoria deliciosos recuerdos inconfesables.

    Pero en fin, a falta de eso nos deja la historia de Don José, que ya sabemos por lo menos de donde sacaba «el parné» para tener tanto palacio…..Senador real por Santiago de Cuba….¡casi nada!…..y yo de rostroazul por la vida….con tan poco bagaje no se si me atreveré a conocerla, y eso que tengo la firme decisión de allegarme a Llanes en agosto.

    Ah….me ha encantado el detalle del ramo…..eso tampoco se le escapa nunca

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