La inauguración de la estatua de Posada Herrera

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El 16 de septiembre de 1893, a pesar de que llovía “a mares” en Llanes, los balcones de los edificios públicos y de las casas particulares lucían cuidadosamente engalanados, se escuchaban salvas, se paseaban por la Villa, con levita y chistera, las autoridades y los señores principales acompañados del Sr. Rivas Moreno, Gobernador Civil de la provincia, y el General Gobard, Gobernador Militar, el primero lo hacía en representación de la reina María Cristina, y también una compañía del Batallón de Cazadores de La Habana, con bandera y música.

¿Qué acontecimiento se vivía en Llanes?

Se trataba, ¡nada menos!, del acto inaugural de la estatua por suscripción popular erigida a la memoria de uno de sus hijos más eminentes, José de Posada Herrera.

Así, a la diez de la mañana la Corporación Municipal, con su alcalde a la cabeza, Egidio Gavito Bustamente, al que nunca gustó ir enlevitado y saltándose la chistera, pues portaba un pequeño sombrero negro, y precedida de los niños y niñas de los colegios públicos y privados, salieron hacia el paseo, que desde aquel día pasaría a llamarse de Posada Herrera, acompañados de la banda municipal.

La estatua, obra del escultor Grajera, que había sido alumno del propio Posada Herrera cuando éste fue catedrático en la Universidad de Oviedo, se encontraba cubierta, y tras tirar del cordón apareció la efigie de fiel parecido al preclaro llanisco, vistiendo la toga de Presidente del Consejo de Estado, con un libro en la mano y el Toisón de Oro.

Acto seguido se ofició la misa solemne, celebrada por el cura párroco y beneficiado Tomás Cueto Vallado, que como era su costumbre saludó al Gobernador Civil con un pareado: “Don Tomás, como los demás”.

Ya por la tarde se tocó música en el paseo, y por la noche se iluminaron espléndidamente los jardines y edificios públicos.

No le faltó al acto inaugural de la estatua de bronce del destacado llanisco un poema de Ángel de la Moría, del que entresaco unos versos:

“Llególo todo a ser: jue Diputau

Menistru, Embaxador y Presidente,

del reinu Senador”

“Otra gloria para mí tien, que supera

a tan altu renombre palaciegu:

¡haber nacíu aquí, esa es la gloria

que guardará ente nos la so memoria!”

No conservamos aquella estatua, la que disfrutamos ahora es una restitución, pero eso es otra historia..

Fuente: Textos de “El Oriente de Asturias”

Maiche Perela Beaumont

Fotografía, Valentín Orejas

2 Comentarios

  1. Rostroazul, buenos días y muchas gracias por el «curriculum vitae» de D. José Posada Herrera, el padre del Derecho Público en España e hijo de Blas Alejandro Posada del Castillo, uno de mis personajes favoritos de este mundo que se llama Llanes.
    Ciertamente fue uno de los llaniscos más ilustres y volveremos sobre él en estas líneas, ya que queda mucho por contar.
    Entre ello, la visita real del monarca Alfonso XII, el cual se presentó de incognito en Llanes, en la casa de Posada Herrera, para pedirle consejo sobre contraer matrimonio con María Cristina de Habsburgo.
    Cuando venga por estas tierras le enseñaré el Palacio de Posada Herrera, donde en la actuealidad está la Casa de Cultura y la Asociación Documentando Llanes.

  2. Doña Maiche… Ciertamente el jaléo que usted tan bien describe, no fue para menos, porque el «currículum vitae» de don José, le quita el hipo al más pintado.

    Quiero yo hacerlo constar, porque usted que sobradamente lo conoce, se ha centrado en el acertado reconocimiento que le hicieron sus paisanos con la estatua.

    Intervino en la redacción de las Constituciones de 1869 y 1876; elegido por unanimidad presidente del Congreso en 1876. Ocupó otros importantes cargos políticos como miembro del Consejo Real, presidente del Consejo de Estado en 1881, embajador ante la Santa Sede en Roma en 1868, ministro de Gobernación y presidente del Consejo de Ministros en 1883. También fue presidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación desde 1864 a 1865 y del Ateneo de Madrid entre1865 y 1868.

    Ahí es nada doña Maiche… Por eso reza la placa de una céntrica calle de Oviedo…»tres cosas hay en Asturias, que son de fama mundial… La Laboral gijonesa,…. La ​ovetense catedral… Y la mente de lumbrera…. de José Posada Herrera»

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