Parque Jurásico

0
239

Cuando despertó, el dinosaurio todavía seguía allí”.

Las palabras del guatemalteco-hondureño-mexicano Augusto Monterroso (el devenir de su vida y los entornos políticos en que le tocó vivirla le harían acabar siendo un poco de muchos lados) siguen teniendo toda la magia, el misterio y las posibilidades de adaptación-aclimatación que se les quiera buscar aún tras 60 años de ser publicadas.

Hoy se las traigo aquí en alusión al panorama político local.

Hace cinco años podrían haberse empleado referidas al PSOE que se mantenía en el gobierno municipal 28 años después de haberlo instalado las urnas en él por primera vez.

Y hoy podríamos seguir usándolas referidas a ese mismo PSOE en lo que parece su empeño de no querer entender (o, si lo entienden, de no querer ponerle remedio) el problema: el mundo que a ellos más les interesa, el “microcosmos” del concejo de Llanes, ha cambiado.

Se puede mirar a los fríos números y contentarse (esto es, autoengañarse) con que en las Municipales de 2019 se sumaron más votos que en el histórico 2015 (me reconocerán que de histórico debe ser considerado –guste o no- aquel año en que, tras casi tres décadas sentando sus reales en él, fueron desalojados del sillón alcaldil).

Sin embargo, esos números no pueden (es mi humilde opinión que tiene tanto derecho como la de cualquiera a estar -o no- equivocada) servir de consuelo a un partido al que diversos factores (los apuntados y abultados años con el bastón de mando en la mano, los amiguismos que todo aquel tiempo fue casi que grabando en piedra como si de unos Mandamientos se tratare, los daños y dañados colaterales que todo ello fue acumulando…) le acabaron convirtiendo en un partido que sumó, piano piano, más y más personas que deseaban fervientemente verlo en la oposición municipal, un partido al que todo lo hasta ahora apuntado y tanto más que se podría mentar fue dejando sin posibles aliados, sólo en la arena política… y por ende ante una tan clara disyuntiva para nuevamente pillar gobierno como la de o mayoría absoluta o nada.

Y, ya digo, ahí estamos. Ahí seguimos: sin querer mirar a la nueva realidad, sin querer coger el toro por los cuernos, dejando (con esa inacción) que día a día vaya calando más y más la lectura única que insisten en dar (porque les interesa enormemente para sus propósitos) quienes ostentan ahora el mando de este micro-imperio local: “el PSOE, menuda cueva de ladrones y sinvergüenzas”.

Deberían mirar el mundo con otros ojos, salir a la palestra a recordar todo lo que era Llanes en 1987 y lo que era en 2015 (si de lo malo ya se encargan los ahora en el gobierno, ellos debieran hacer un recuento de todo lo positivo y lo avanzado en ese tiempo), debieran ir calando entre el respetable la idea de que no encontrarán –en ese hipotético nuevo PSOE- las intrigas, embrollos y trapisondas a las que en tiempos pasados sí se les dio cabida.

Claro que para lograr lo último, antes deberán superarse las internas intrigas palaciegas, hacer entender a quienes fueron algo –poco o mucho- en su día que su momento ha pasado… y que por buenas cosas que hubieran propiciado siempre (y con mucho mayor facilidad) acabarán pesando y saliendo a la palestra las malas. Y esas, las malas, serán un gran lastre para los intereses electorales del PSOE.

Mientras nada de eso ocurra, ya digo, el dinosaurio seguirá estando ahí… cebando cada día un poco más al nuevo Emperador y sus acólitos.

Luis Sordo

Dejar respuesta