Siejo

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Con la seguridad de que siempre pasan cosas buenas cuando se cambia de planes, el tercer sábado de septiembre, bajo un sol que no salía pero que reverberaba desde el amanecer entre las nubes, alteramos nuestro programa costero y visitamos Siejo, que se extiende por la ladera sur oriental de la sierra del Cuera y está unido a la capital de Peñamellera Baja por un puente sobre el río.

Este pueblo orientado al mediodía, de caminos estrechos como de cuento y muros de piedra, armoniza lo muy antiguo con lo moderno.

Así, en las cercanías del puente metálico sobre el Cares-Deva, que en comandita se apresuran a llegar al mar, se puede ver parte de un muro de mampostería de siete metros de longitud y tres de altura, que es lo único que se conserva de una torre cristiano-medieval, al parecer propiedad del Conde la Vega del Sella, que servía para asegurar el control del paso en ese cruce de caminos; y también una área recreativa que cuenta con parque infantil, mesas, fuente y una bolera de bolo palma.

Asimismo, en el renombrado puente, se alza el busto fundido en bronce de Cecilio Fernández Testón, pintor, escultor, profesor, escritor, conferenciante y cronista oficial de las dos Peñamelleras, que había nacido en Siejo en el año 1936.

Y en el centro, junto a casas de arquitectura popular unidas entre si y con cortafuegos, destaca la casona de Quintana o Mier, una suerte de palacio renacentista de dos pisos y buhardilla que datan en el siglo XVI. Y de dos siglos después, aunque muy remozada y arropada por magníficos plátanos de sombra, es la Iglesia que, bajo la advocación de San Andrés, presenta planta rectangular, cabecera cuadrada, espadaña con elementos barrocos y pórtico al sur abierto; y que celebra fiesta en honor de su patrón en la última semana de noviembre, por lo que además de misa solemne, procesión, ramo, comida, romería y verbena, no falta el tradicional amagüestu.

Por añadidura, a Siejo el Cares-Deva le tiene regalado una fértil vega, aunque ahora son casi todo praderías y una playa fluvial de la que se disfruta en verano.

Mientras volvía a Panes a paso menudo, pensando en que debía esforzarme por ponerles nombre a las diversas mariposas que buscaban el sol que al fin había acabado por salir, me fijé que el busto del polifacético Cecilio Testón miraba al Cuera y al Pico Peñamellera.

Maiche Perela Beaumont

Fotografía, Valentín Orejas

2 Comentarios

  1. Rostroazul, buenas tardes:
    Me tiene usted «pillada» en lo que respecta al Cares, ese río de aguas verdes que, al contrario de los demás, no baja turbio de su origen idílico, sino transparente, puro, frío y manso. Lo que siento es que, como pasa con otros ríos, a pesar de ser más caudaloso, el principal sea el Deva.
    Le recomiento, ya que es motero, según nos tiene contado, que recorra «la garganta divina» en moto, quizá hasta le guste a «la princesa» que le suele acompañar.

    En cuanto al polifacético Cecilio Testón, era una eminencia..Fue compañero en el semanario «El Oriente de Asturias» y me dejaba con la boca abierta y acomplejada con su amplísimo vocabulario.

    Respecto a las fiestas patronales, también me tiene «pillada», hasta tal punto me encantan que uno de los alicientes de esta Navidad es asitir el día 28 de diciembre a la fiesta de San Juanucu de Boquerizo, en Ribadedeva,a la cual nos han inivitado junto con Nel.

    Y me permito acabar con otra recomendación… no le servirá de nada refugiarse debajo del paraguas…ya que además de la lluvia…el viento no nos da tregua desde hace días..

    Gracias.

  2. Doña Maiche,….. apareció el Cares…. y la vida vuelve a sonreír… porque además el Cares en Siejo, se apellida Deva…… Llega usted a las Peñamelleras y nos devuelve a todos la sonrisa… dejándonos con la boca abierta por su meticulosa descripción, a la altura de un informe a favor de la declaración de Siejo como  Bien de Interés Cultural.

    La verdad doña Maiche es que la foto es una cocada… el pueblín orientado al mediodía con su meandro del Cares Deva serviría de marcó para una película costumbrista.

    Me deja usted frío,… nunca mejor dicho… con lo de la playa fluvial… no me veo metiendo un pie en el Cares cuyas aguas…… bajan de picos… y es que uno mira al Cares y ya nota una sensación de encogimiento en todas sus partes…. vaya chicarrones del norte los Peñamelleranos, que van a la playa que usted dice… claro que siendo «Cecilio Testón» su emblema, habrá que darles de comer aparte,….. menudo currículum vitae Doña Maiche…. no me extraña que su busto mire a Cuera en plan desafío…..¿Adivina quién?

    Donde se la ve disfrutar doña Maiche es en el apartado festivo… Y es que yo la visualizo vestida de «aldeana» , con su belleza serena y pañuelo avioletado, en la solemne procesión del ramo…. y pasándoselo en grande en el amaguestu….

    Porque usted es un Pivón…… que dirían en Venezuela…. Doña Maiche (perdón por el piropo)… ¡Ahora ye pecau!.

    Y me voy adivinando los nombres que les ha puesto a las mariposas y voy abriendo el paraguas para ver si me sirve de refugió de la que me caerá encima viniendo de Eugenio.

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