El percebe… ¿Príncipe o Rey?

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Es este singular ser, un crustáceo “cirrípedo” de la familia “Pollicipedidae” que crece sobre rocas batidas por el oleaje. Se alimenta por filtración, ya que, debido a su carencia de extremidades, permanecen inmóviles adheridos a las rocas toda su vida adulta.  Es sin duda uno de los mariscos más exquisitos y con mayor sabor a Mar, y para nosotros este “cirrípedo”, es el percebe, que disputa “el podio” de los más codiciados junto con la ostra y la langosta. Por cierto, esta es la que menos me gusta.

Los cirrípedos poseen dos estados larvarios: el primero, de “larva nauplius”, y el segundo, de larva “cipris” o “cíprida”:

Como “larva nauplius”, forma parte del zooplancton, flotando en las aguas a merced del viento, de las olas y de las corrientes marinas. Se alimentan activamente y, tras dos semanas, alcanzan el segundo estado.

Como “larva cipris” ya no se alimentan y son nadadores activos. Su presencia es indicativa de alta calidad de las aguas, en cuanto a contaminación y productividad.

Cuando una larva “cipris” encuentra un lugar adecuado para fijarse, lo hace e inicia el proceso de metamorfosis, dando lugar a un percebe juvenil, que, típicamente, posee una morfología a desarrollar consistente en seis placas a modo de armadura, externas. Durante el resto de sus vidas, los percebes son sésiles y se alimentan filtrando plancton con sus apéndices y liberando sus gametos. Se les suele encontrar en la zona intermareal, la que queda al descubierto cuando cambia la marea.

Una vez completada la metamorfosis y alcanzada la forma adulta, siguen creciendo, pero no sufren mudas, por el contrario, crecen por adición de material a su cubierta calcificada.

Los percebes son unos invertebrados que, aunque parezca difícil de entender, tienen cierto parentesco con cangrejos y langostas. Pero, a diferencia de sus rápidos «espeluznantes» primos, los percebes adultos, como animales “sésiles” que son, se agarran permanentemente a las superficies rocosas. La palabra “sésiles” proviene del latín “sessilis” (apto para sentarse), y en zoología, esta denominación se refiere a todo organismo acuático que crece adherido o sujeto al sustrato del cual no se separa ni se desplaza debido a su carencia de extremidades.

Los percebes crecen adheridos a las rocas gracias a la denominada “glándula del cemento” que aparece en su pedúnculo, en el momento de la fijación del percebe en el sustrato rocoso, segregando un cemento que en el exterior se solidifica contribuyendo a una fuerte adhesión del animal al sustrato.

Como muchos otros invertebrados, los percebes son hermafroditas y alternan el estado masculino y femenino temporalmente: es decir, un individuo puede ser inicialmente macho y luego hembra, y viceversa, pudiendo asumir el sexo que menos abundara en su contexto específico, o sea, cada individuo asume un rol determinado al aparearse,  si hay muchas hembras a su alrededor, entonces el crustáceo funciona como macho, y viceversa, por lo cual esta situación nos conduce a una interesante pregunta: ¿Cómo se aparean los percebes?

La mayoría de los invertebrados inmóviles del mundo se reproducen de un modo muy simple: liberan su esperma y sus óvulos en el agua y al unirse tiene lugar la fecundación externa. Las almejas y las anémonas son un buen ejemplo de este mecanismo.

Los percebes, por su parte, rompen esta regularidad. Su reproducción no es por desove, sino que, como los vertebrados, estas criaturas copulan, tal y como Charles Darwin observó en las monografías publicadas en la década de 1850, en que la mayoría de los percebes en realidad se reproducen a través de la cópula, o más precisamente, la “pseudo-cópula”.

Al no poder desplazarse para encontrar la pareja a fertilizar, el percebe tiene que tantear a todos los congéneres que tiene a su alrededor, y lo hace por medio de su increíblemente largo pene, el mas largo, en proporción, de todo el reino animal, pues volviendo a las notas monográficas de Darwin, “en casos extremos el pene de este crustáceo puede ser hasta ocho veces su tamaño corporal”.

Cuando el oleaje es suave, el pene se torna grande y delgado, por lo que el individuo logra tener un mayor alcance de parejas. Si el oleaje es fuerte, el pene es corto pero muy grueso, lo que permite mayor control y estabilidad.

Para aparearse, un percebe macho funcional insertará su pene y liberará el esperma en la cavidad del manto (espacio entre el depósito y el cuerpo) de un percebe hembra funcional – pero como los espermatozoides no se liberan en el cuerpo real, esto se considera «pseudo -copulación».

Los científicos no entienden exactamente cómo saben los percebes cuál es el papel del sexo que están asumiendo sus vecinos, aunque los penes de los percebes tienen “cerdas quimi-sensoriales” que pueden ayudar a encontrar a hembras funcionales, por lo que cuando buscan pareja para copular, lo que hacen básicamente es extender sus penes, llamando a las “puertas” de todos, por lo que se deduce que no están buscando una pareja en particular, sino que “caiga la que caiga”.

El espermatozoide induce la liberación de los huevos, que son fecundados y se convierten en embriones y luego en larvas dentro de la cavidad del manto, comenzando el ciclo comentado al principio de este escrito.

Y por último no puedo contaros nada que no sepáis al comprar percebes y las diferentes denominaciones que escuchamos en los mercados referentes al tamaño del ejemplar, ya que cuando se habla de un percebe de “primera” o “extra” se está haciendo referencia a los más grandes y gordos, y así hasta llegar a los percebes de cuarta o “pipas”, que serían los más pequeños y delgados. A la hora de comprar se debe tener en cuenta que tengan un fuerte aroma marino, que no sean pegajosos al tacto y que estén ligeramente húmedos.

Siempre he tenido la duda, ante una buena “percebada”, si este animal no es el rey del marisco, pero cuando me enfrento a una buena y llena centolla… ¿Quién es el rey y quien es el príncipe?

Fernando Suárez Cué

2 Comentarios

  1. Apreciado Eugenio, ni se te ocurra «estremecer» tus preferencias, por mucho que yo escriba sobre las relaciones reproductivas de semejantes bichos, ya que de no ser así el campanazo que ibas a dar, seria realmente apoteósico, aunque dificilisimo de conseguir.
    Tu sigue a lo tuyo, que por ahí vas muy bien.
    Otro abrazo muy fuerte para ti.

  2. Fernando,… el pormenorizado escrito sobre los percebes con sus cuitas sexuales, su “tierna” bisexualidad , sus maniobras de reproducción, el tamaño de sus “cositas”, sus sueños húmedos, sus… en fin,… todos sus problemas sexuales,… no van a estremecer mis preferencias.

    Jajajajaja,… sin duda.
    ¡Son los reyes!

    Un abrazo

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