Ajo y agua: A joderse y aguantarse

0
1161

Por no abusar y circunscribirme únicamente a las Opiniones de este mismo año 2019, hasta en cuatro ocasiones (“Parque Jurásico”, “DE-MO-CRA-CIA bis”, “Reflexiones Pre-Electorales” y “Empieza El Show”) he dejado apuntada la necesidad de que el PSOE llanisco se decidiese a mirar decididamente hacia delante en vez de seguir apuntado al pasado. Si rebuscan en mis Opiniones de años anteriores la lista aumentará.

Pero el PSOE llanisco optó, insistentemente, por lo contrario.

Y, ojo, ya no solamente me refiero al hecho de que siga teniendo como líder –tanto a nivel de agrupación como de grupo municipal– al sr. Herrero: me refiero a los conciliábulos más o menos secretos que viejas glorias andan organizando aquí, allá y acullá a fin de pretender organizar regresos según ellos victoriosos.

Y finalmente ha llegado: se abrirá juicio a, entre otros, el sr. Herrero por actuaciones suyas cuando era parte del gobierno municipal.

El caso es que mi insistente idea de que necesita el PSOE local una renovación que rompa con el pasado no viene dada únicamente porque pensase que acabaría llegando un momento como el apuntado más arriba. También deriva de algo que ve claramente cualquier persona que piense en la sociedad llanisca dejando a un lado la pasión política que pueda tener por estos o aquellos.

Mi idea también deriva de que las casi tres décadas de gobierno del PSOE (sobremanera determinadas actuaciones que durante ese tiempo se llevaron a cabo) dejaron como legado una sociedad llanisca rota y enfrentada.

¿Una sencilla prueba de lo que digo? Ni tras las municipales de 2015 ni tras las municipales de 2019 ha sido capaz de encontrar el PSOE apoyo en ninguna otra formación política. Esto es: si el PSOE no logra sumar los votos que le concedan una mayoría absoluta, el PSOE no gobierna… por mínimos apoyos que necesite no los encuentra.

De otra parte nos encontramos con un Alcalde que en esta legislatura que nos llevará hasta 2023 se encuentra más cómodo que nunca, dedicado a decir y hacer (y no hacer) lo que le venga en gana.

Todo ello gracias al Silencio de los Corderos comprado por el sr. Alcalde a golpe de sueldo público y a pie de Notaría el pasado verano.

En resumen: tanto de una como de otra parte, estamos como para tirar cohetes.

Luis Sordo

Dejar respuesta