Áloe en el Paseo de San Pedro

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La primera vez que vi en el paseo de San Pedro unas flores acampanadas de color naranja que en racimos y sobre tallos largos se asomaban al acantilado, creí que eran cactus, pues sus hojas carnosas, típicas para conservar el agua de la lluvia, salían directamente del suelo y estaban dispuestas en rosetas.

Tras estudiar y preguntar, averigüé que se trataba de un áloe, pero no el popular Vera, con cuya savia, de conformidad con la leyenda, Cleopatra lograba su piel de porcelana, sino el áloe Striata, nativo de Sudáfrica y conocido, por su color, como áloe coral.

Maiche Perela Beaumont

Fotografía, Valentín Orejas

4 Comentarios

  1. Querido Eugenio.
    No sabía que el áloe Striata estaba catalogada como una de esas especies que agotan los suelos y imposibilitan el arragaimiento de las especies autóctonas.
    Pero ahora que lo dices otra planta invasora, y que a mí me gusta mucho, la uña de león (carpobrutus edulis), también es de Sudafrica.
    Un abrazo.

  2. Querida Maiche, hace tiempo, por la senda de Samuel, flanqueando el río Guadamía, descubrí unas preciosas plantas con unas hojas de aspecto fuerte que crecían en el ribazo, pareciendo preferir más la sombra que el sol. Era todo un espectáculo verla como tapizaba la ribera del río.
    Aquellas plantas tenían unas hojas de un bonito color verde, sus flores eran de colores brillantes, desde al anaranjado fuerte hasta el rojo escarlata.
    Aunque no soy muy aficionado a las flores, aquellas plantas me atraparon; podrían ser una buena opción para las sombras del jardín.
    Ningún paisano me daba pistas de qué planta se trataba; tan solo que eran unas plantas normales y que las podía encontrar en cualquier lugar húmedo y a media sombra.

    En fin, que como soy terco, busqué y rebusqué,… hasta que al final, cayó,… era la «Vara de San José» o “Crocosmia aurea”; así se designaba a aquella hermosa planta.
    Por fin iba a poder conocerla más detalle.

    Era una planta introducida por los franceses en el pasado siglo XIX, como planta ornamental. Perenne, fuerte, sufrida, con una larga floración,… vamos, sin problemas para alegrar cualquier zona umbría del jardín.

    Pero, encontré que la “bella dama” suponía una grave amenaza para la flora autóctona de las riberas de los ríos… la calificaban de “invasora”.
    Mi gozo en un pozo.

    Después supe que había más de cinco diferentes plantas declaradas ”invasoras” por la Consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias, y entre ellas, la protagonista de tu escrito en el paseo San Pedro y la que topé en Guadamía, y todas, tenían un común denominador,… Sudàfrica.

  3. Buenos días, Rostroazul.
    Estoy con usted en que la fotografía es preciosa, con el áloe en primer plano y al fondo el legendario y diminuto archipiélago de Poo.
    Me vuelve a asombrar con sus conocimientos, esta vez del Antiguo y Nuevo Testamento..
    Desconozco de qué áloe habla la Biblia….Una vez leí que quizá se tratara de un árbol originario de la India..pero si le puedo asegurar que el áloe coral del Paseo de Sa Pedro…no tiene un agradable perfume, en verdad no huele a nada..
    Lo que sí parece acreditado es que una clase de esa especie se usaba desde tiempos inmemoriales..
    También, tengo que darle la razón en que el áloe Striata cuando florece le da un punto de exotismo al Paseo..
    Esperemos que pronto se vuelva a poder pasear por San Pedro.
    Y, como siempre, gracias..

  4. Como siempre Doña Maiche……felicitar a su fotógrafo…..por la exquisita impronta del Áloe pajaruelo. Me llama la atención Doña…..¿como porras habrá llegado ese Áloe surafricano al paseo de San Pedro?…..y solo se me ocurre, en el intestino de las aves migratorias marinas. ………..Salvo que usted me corrija tiene toda la pinta, por el emplazamiento que ha elegido asomado al acantilado donde suelen posar diversas aves. ….Lo cierto es que relumbra como usted doña Maiche…….a ver cuando nos trae un cuaderno con una foto suya en el paseo.

    En otro orden me pregunto si sería esta especie de áloe el que tantas veces nos cita la biblia.

    Que yo recuerde en el antiguo testamento lo tenemos primero citado en el libro de los Proverbios 7,17: “He perfumado mi cámara con mirra, áloes y canela”. En el de los Cantos 4,14: “Nardo y azafrán, caña aromática y canela, con todos los árboles de incienso, la mirra y áloe, son los mejores bálsamos”.

    Después en el Salmo 45 que parece dedicado a usted Doña Maiche….: “Toda tu ropa es perfume de mirra, áloe y canela; con música de instrumentos de cuerda te alegran en los palacios de marfil”.

    Pero la cita por excelencia,….ahora que entramos en semana santa …..es el detalle del evangelio de Juan que nos dice que fue usado en el embalsamamiento de Jesucristo.

    Juan 19,39: “Y Nicodemo, el que antes había venido a Jesús de noche, vino también, trayendo una mezcla de mirra y áloe como de cien libras”.

    En cualquier caso….por si al paseo de San Pedro le faltaba algo…..pues este áloe le da su punto exótico…..no el más exótico, pues para eso esta doña Maiche cuando lo pasea…..plantas ancestrales para paseos inolvidables.

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