La Sierra Plana de Los Llanos

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El 25 de mayo amaneció en Llanes uno de esos días en los que no quisieras despertar en ningún otro lugar, el sol en lo alto y un aire de verano, ideal para pasear.
Después de barajar varios lugares optamos por acercarnos a la sierra plana de los Llanos, que además, al estar tan cercana a la playa de Torimbia, nos facilitaría bañarnos en la mar, que desde ese último lunes del mes estaba permitido.
Así, ascendimos entre las casas de Niembro, con sus fachadas y corredores florecidos de buganvilias y geranios, y en la parte alta del pueblo tomamos un camino con los bordes constelados de margaritas, y vistas, tras pastos de verdes incontenibles, a la playa de Toranda.

Seguimos subiendo hasta el llano de Torimbia, desde donde te percatas que la playa, encajada ente acantilados y de aguas remansadas del color de la malaquita, tiene la forma de una concha casi perfecta.

Recuperados de la visión, frente al área recreativa y aparcamiento cogimos la cuesta peatonal que lleva a una de esas lomas altas, largas y llanas que disfrutamos en Llanes, y que son miradores abiertos a todos los vientos, al mar y a la montaña.

Y una vez en esta sierra plana de los Llanos, se nos abre a nuestra izquierda el Cuera, y como estaba despejado también los Picos de Europa todavía con nieve, y a la derecha, el Cantábrico, nuestro mar azul de resguardadas ensenadas.

En el recorrido se mezclaban trinos y silbidos de pájaros, que escuchados con atención permiten saber quienes estaban por allí: tarabillas, con su canto que se asemeja a frotar unas piedras con otras, herrerillos haciendo el sonido de un columpio oxidado, picapinos utilizando el tronco como instrumento, y todos en sus peleas territoriales, y advirtiendo: “estoy aquí”, “no te acerques más”.

También, zumbaban los insectos y estridulaban los grillos que notan que calentó la tierra, y revoloteaban con sus vuelos impredecibles las blancas mariposas de la col, limoneras y colias, e incluso libélulas de colores metalizados, ya que existe una laguna rodeada de arboles a cuya sombra se adormilan las vacas.

Además, se columbran los pueblos de la parroquia de Posada, destacando la torre de la Iglesia y Rioseco en su alto.

Y ya a pocos pasos baja el camino entre esbeltos eucaliptos, pinos y abedules, buscando la desembocadura del río Bedón junto a las ruinas del Monasterio de San Antolín y el arenal más grande del Concejo.

Me pareció, en esta época tan incierta, un sueño de verano.

Maiche Perela Beaumont

Imagen, Valentín Orejas

4 Comentarios

  1. Rostroazul, Fernando y Eugenio, muchas gracias por vuestros comentarios.
    Lo cierto es que tras «el desconfinamiento de la primavera » me vine arriba»,y se me olvidó que estamos ante el tiempo más incierto de nuestras vidas y me despreocupé unas horas por quienes y como gobiernan España…. Y eso se reflejó en la colaboración…
    Asimismo, y a pesar de» tu cable»..Eugenio, creo que el escrito quedó un poco pedante…Si bien, el verbo constelar lo utilizo a menudo, y estridular, lo aprendí cuando un lector a propóito de un artículo mío en el desaparecido «Oriente de Asturias», en el cual escribí «los grillos cantaban», me llamó la atención diciendo que los grillos no cantan porque no tienen voz, estridulan, emiten ese sonido un poco metálico, ese estridor, al frotar las alas.
    A mí también me gusta mucho la foto, por eso la escogí entre todas las que Valentín tiene de Torimbia, que, además de preciosa, es una playa muy fotogénica.
    En cuanto al cumplido de Rostroazul, sobre que el fotogrado ya tiene su paraíso…Si me conociera…sabría que «me tuerzo» más de lo que quisiera y cada día soy más maniática.
    Abrazos.

  2. Querida Maiche, me ha encantado tu escrito.
    Me ha sido fácil disfrutar, imaginar y, casi ver, lo que describías. La primavera nos regala ternura y nos produce sentimientos. Tus precisas palabras acompañaban bien al objetivo del escrito. A mí, me ha gustado mucho.
    La fotografía de Valentín, preciosa y sugerente

    Me ha parecido que alguien no ha disfrutado de las sutilezas de tu escrito y, parecía sugerir algún punto de pedantería. La verdad, esa flor no adorna tu cabeza. No te veo con la pretensión de hacernos ver que sabes mucho para epatarnos, como haría cualquier plasta.

    Disfrutar de la libertad que tenéis en Llanes. Cuidaros.
    Un abrazo.

  3. Igual os hago más tarde algún comentario, porque, aunque me ha encantado la descripción que, querida Perela, haces de un lugar en el que he estado cienes y cienes de veces, y en el que nunca me he percatado de todo lo que nos cuentas, y aunque me ha ayudado mucho el docto Rostroazul, no puedo menos que «tirar» del «Diccionario Enciclopédico», para hacerme una idea, sería y fidedigna, de lo que «diaños» estoy leyendo. Así que cuando pueda os comento, y si no lo hago, es porque al seguir leyendo todo lo que publicais, «me se» amontona el trabajo y me disperso.
    Un abrazo y hasta la vista.

  4. Doña Maiche,… muy buenos días de desconfinamiento…. Ya veo que el suyo es un desconfinamiento pastoril….mujer apasionada por la naturaleza.

    He leído con mucha atención la magistral lección de biología comarcal, y tal parece que nos describe usted un paseo por el Edén. Ni el mismísimo Félix R. De La Fuente, que era un bucólico de la naturaleza, podría escribir un cuaderno tan cuajado de apreciaciones ambientales, de precisiones costumbristas de todo tipo,….

    Cuento menciones hasta de 9 especies de la flora y 7 de la fauna…. con una terminología que deja mi sapiencia literaria frente a la suya, a la altura de Sancho en relación a Don Quijote.

    «Estridulaban los grillos» … «constelados de Margaritas» … (anota Eugenio)…

    Como marcó final la playa de torimbia, que es un verso al encuentro pacífico de Neptuno con Turbina.

    Que le voy a decir más…. Esta misma tarde lo reeleo mientras escucho de fondo la consagración de la primavera de Igor Stravinsky.

    La foto como siempre. Don Valentín se gana el cielo a su manera. San Pedro se ocupará de darle un puesto de fotógrafo de cámara en el Paraíso…… yo lo haría. Aunque seguro que él ya tiene su paraíso compartiendo su vida con usted.

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