Hortensia

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Hay estos días tanto que mirar, que me cuesta decidir que traer al Cuadernín de Campo de esta semana. Quizá la playa de Aguamía, en la que el río en su desembocadura forma una suerte de fiordo; tal vez una golondrina que año tras año vuelve al nido de un precioso corredor de una casa de Buelna, o las florecidas hortensias, a cuyos colores se van los ojos.
Y llegado a esta planta, de gran valor ornamental y oriunda de América del Sur y Asia, no me puedo resistir a escribir que existe una leyenda que cuenta que Luis XIV, “el rey Sol”, ordenó que zarpara una expedición rumbo a destinos exóticos para traer a sus jardines nuevas especies de flores. Entre la tripulación de experimentados marineros, había un grumete de aspecto débil y frágil que, tras ser apresado en las costas de Brasil, logró con astucia y valentía salvar su propia vida y la de sus compañeros, que descubrieron entonces que el grumete era en realidad una mujer que se había disfrazado para conocer mundo.
Al regresar a Francia, el rey le concedió el honor de que una de las nuevas especies llevase su nombre, que no era otro que Hortensia.

Maiche Perela Beaumont

Imágenes, Valentín Orejas

5 Comentarios

  1. Buenos días, Fernando.
    Las hortensias, como escribes, siempre son una buena solución, un acierto.
    Este año han florecido como nunca..La pena es que no se utilizarán para «La Salea» ni para las alfombras…
    Habrá que esperar al año que viene…pero serán otras Hortensias..

  2. Mira que me he “peleado” con las plantas de la huerta.
    Que si “buganvillas”, que si “dalias”, que si “margaritas”, en fin, una serie de plantas florales, que al estar fuera, lo único que conseguía era darles de comer a los caracoles, “limacos” (babosas), y “taveras” (especie de babosas de un gran tamaño), que se “ponían las botas”, con los brotes tiernos de estas plantas, en cuanto asomaban fuera de la tierra.
    Visto lo visto, y como a cada uno lo suyo, me acorde de un viaje que hicimos a la isla de Madeira, y vi que, adornando los bordes de las carreteras, crecían a lo salvaje las “hortensias”, porque, aunque nadie las cuidaba, por lo visto solo necesitaban agua y sol para desarrollarse a lo grande.
    De regreso a casa, decidí que estas plantas, no autóctonas, pero muy bien aclimatadas, era lo que necesitaba, así que las plante, y con solamente una poda al año, crecen sin grandes esfuerzos hasta lograr su máximo esplendor; esplendor, lo consiguen en el mes de julio, justo para que sus preciosas flores participen en «La Salea» de Santa Ana, como ornamentación de algunas lanchas. Así que acerté de pleno.
    Hasta la vista amigos, y cuidaros mucho, porque lo valéis.

  3. Doña Maiche ¡¡¡¡¡¡……………………………..Me ha dejado dejado de piedra¡¡¡¡¡……usted y yo debemos de tener una conexión paranormal……cuando usted contó el otro día que había sido su cumpleaños, pensé…….yo le regalaría unos prismáticos,…..pues a una naturalista de paseos de marina y de montaña……la amenizaría mucho más su disfrute…….aunque yo supuse que ya los tendría………pero ya veo que alguno de sus pescadores…..algún pretendiente secreto o Eugenio o Fernando o Nelsón o su amiga Vero……o seguramente Don Valentín….se me han adelantado……¡VAYA¡……..Tendré que pensar en algo más sugestivo para la próxima pero en la misma línea……x ejemplo unos de visión nocturna…….

  4. Buenas tardes, Rostroazul.
    Tiene usted razón en que sigo «primaveral»..aunque ya la luz de verano lo inunda todo….Además, a lo que escribía al principio de este cuadernín sobre que en estos días hay tanto que mirar, se ha sumado que por mi cumpleaños me han regalado unos prismáticos, y estoy colgada por acercar lo que está lejos..Ayer, estuve en el mirador de Oceño intentanto avistar nidos de buitres, a los que imagino con sus pollos…..Hoy, que tuve más suerte, pude ver claramente a unos cormoranes secando sus alas al sol, y saltar reos en la ría Ribadesella… ¡Ya ve.. feliz con mi regalo!
    En cuanto a las hortensias, siento su mal recuerdo y el de su amigo Pedrín, que escribía poesias tan célebres.
    Sin embargo, a mí esas flores me encantan y me trasladan a los veranos en la casa de Poo, donde las había de todos los colores, rosas, rojas, azules, malvas…y mis preferidas: las blancas.
    Hasta el sábado.

  5. Muy buenas doña Maiche, veo que seguimos con la consagración de la primavera. Todo muy florido,….sí señora, se la ve a usted exultante ……como debe ser ….y nos lo remata con una Hortensia u Ortensia, aunque lo segundo este mal escrito, porque Hortensia viene de Huerta.

    El caso, es que reconociendo lo bien que ha fraguado esa ampulosa planta en nuestra patria chica, no le tengo especial simpatía, por lo que le cuento.

    En mi casa del concejo de Caso, mi padre pretendió una hortensia,… hace mucho tiempo, y no me refiero a una fémina, pues así se llaman también ocho mil y pico de mujeres en España según Wikipedia, sino a la planta, que allí sigue raquítica, mientras que sus esquejes de rosas prendían por doquier, y es que parece ser, que a hortensia no le van ni el hielo ni la nieve de la cordillera cantábrica. Le van las temperaturas suaves de la costa y media montaña……luego se planta pero no es lo suyo. Aunque reconozco que las casas de Indianos en la costa reodeadas de inmensos matorrales de esta florida planta son un espectáculo.

    El caso es que me trae al recuerdo, una profesora de mi época de primaria en los jesuitas, que pegaba capones, cuando repetíamos en alto, si fallabas en la tabla de multiplicar….. y a mi la del 7 se me atragantaba , porque siempre me salía 47, …….no vea doña Maiche como me quedaba el pescozón, cuando me tocaba examen oral de la tabla del siete. ….Que tiempos aquellos…. y había menos gays ….se lo prometo.

    El caso doña Maiche es que tenía un campañero que fallaba en todas las tablas. Se llamaba Pedrín….. de apellido Fanjul,…..llevaba tantos capones, que se quejó……

    O sea ¿que presentó una queja?…..¡no hombre de Dios!….eso solo te podía llevar a más capones en aquella época…..se quejó con una admirable poesía, aunque fuera un plagio de Gustavo Adolfo, pues aquel chico que en paz descanse, se le daba bien el dibujo y las letras y horrible las matracas….

    decía así el poema, que tanta gracia nos hizo, siempre me lo supe

    De la Clase en un angulo oscuro
    por Pedrín tan temida y odiada
    silenciosa y cubierta de tiza
    veíase Hortensia

    Cuanto odio había en sus ojos
    como en Pedro miedo en el alma
    esperando para sacudirte
    si fallas la tabla

    Hay pense
    cuantas veces la profe de mirada siniestra
    debería usar la manita
    para darse en las nalgas

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