El Palacio de Boquerizo

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En uno de los barrios de Boquerizo, conocido como el Escajal, con maravillosas vistas a la sierra del Cuera, se alza un palacio barroco de mampostería vista, tres alturas y cubierta a cuatro aguas. Frente al macizo edificio se van los ojos al cuerpo central de la fachada, distinto a los laterales, destacando una escalera de doble rama, que permitió abrir un acceso directo al primer piso, y también un gran y profundo corredor de madera.
Se trata del palacio de los Marqueses de Hoyos, siendo el primero de su nombre Isidoro de Hoyos y Rubín de Celis, nacido en una casona sita un poco más arriba, la cual está muy reformada, llamando la atención su reloj de sol.

Isidoro de Hoyos vino al mundo el 10 de abril de 1793 en el entonces pueblo llamado Porquerizo, un bosque de robles, castaños y hayas que producían el alimento para abundantes piaras de cerdos, y poco más de una docena de viviendas desperdigadas. Sus padres se llamaban Bernando de Hoyos y Florentina Rubín de Celis, cursó estudios en su casa con el clérigo que administraba aquella feligresía, quien le educó en Filosofía, Latín, Francés, Italiano y Matemáticas, y al parecer fue entre sus numerosos hermanos el más inteligente y valiente, además del mejor mozo.

Al comenzar la guerra de la Independencia, con apenas 15 años, a propuesta del General Ballesteros, entró en el ejercito como teniente de la compañía de tiradores de Peñamellera, distinguiéndose en las acciones de Colombres, río Deva y el paso del puente de Celis. En 1809, en las cercanías de Santander, es hecho prisionero por los franceses, siendo puesto en libertad al acabar la campaña. Seguidamente, por su solida formación intelectual, es agregado al Estado Mayor General. Posteriormente, combatió al carlismo, quedando patente su destacada actuación al conseguir dos cruces de San Fernando y logrando en la batalla de Usera los entorchados de Mariscal de Campo. Después, fue nombrado Capitán General de Valencia, Burgos y Andalucia y Ministro de la Guerra, ascendiendo posteriormente a Teniente General y designado Capitán General de Madrid.

En 1845, cuando ya contaba con 65 años, pasó a ser Inspector General de la Guardia Civil.
La Reina Isabel II le concedió sucesivamente los títulos de Vizconde de Manzanera, Marqués de Zornoza y Marqués de Hoyos, con grandeza de España.

Murió en Madrid el 3 de septiembre de 1875, no sin antes hacer las gestiones necesarias para que se cambiara el nombre de su pueblo natal, ya que el gentilicio sonaba muy mal. Y la mayor parte de esta información me la ha facilitado mi amiga Mercedes García Vega, de Boquerizo, a la que desde aquí, porque sé que lee Diario del Oriente, le doy las gracias.

Maiche Perela Beaumont

Imagen, Valentín Orejas

4 Comentarios

  1. Los HOYOS de Boquerizo procedian de Narganes, donde había una Torre de Hoyos y queda una casona o palacio de hace tres ó cuatro siglos. A los de Buelles también les llaman «HOYUCOS».
    Es interesante contrastar los apellidos, por ejemplo Mercedes es de 2º Vega, el antiguo «DE LA VEGA, que ostentaba esta familia de militares. Procede del señorío de Torrelavega (siglo XIV. Marques de Santillana)
    También quería aportar que la palabra «porquera» es signo de riqueza de la tierra : en la cultura griega creo que hubo la diosa PORQUERA. La tierra de cerca del Cabra es rica en minerales, dando mejor rendimiento en cosechas de raíces frutos y forrajes. Además supone una mejora importante de la dieta humana. Existen varios pueblos en Cataluña y toda la península que conservan el nombre.

  2. Rostroazul, muy buenas tardes.
    ¡Cómo nos ha ilustrado sobre el apellido Hoyos!..Muy interesante y entretenido.
    A mí también me ha llamado la atención el magnífico curriculum de Don Isidoro…Siempre me sorprende, a la vez que me llena de orgullo, la lucha de las gentes del Oriente de Asturias contra el invasor francés… impidiendo que nos convirtieramos en una suerte de satelite de Francia..
    Aunque, en estos tiempos en los que vivimos.. inmersos de una crisis moral que está desarticulando nuestra sociedad… en los que se odia nuestra historia, a lo mejor están mal vistos los que lucharon en la Guerra de la Independencia…
    En fin…Disfrute de lo que queda del domingo…Y mil gracias.

  3. Doña Maiche…… espléndida casona asturiana, robusta….con contrafuertes…. su sola presencia da fe de un pasado glorioso y singular

    Lo de Isidoro es como para quitarse el sombrero. Menudo currículo castrense nos ha dejado, aunque ya sabrá aquello que, «de raza le viene al galgo»

    Los hoyos toman su apellido, según la crónica Ramirense, de un encuentro fortuito entre huestes cristianas y sarracenos que buscaban un paso por el rio Pisuerga a la altura de Castrojeriz.

    Como quiera que aquel día no estaba programado combatir, pero ambos contingentes habían de dilucidar la posesión del paso, pactaron jugárselo a la suerte de un combate individual entre dos de sus guerreros, en un gran hoyo allí cabado por los campesinos para almacenar cereal, a modo de silo provisional,….. Yo he visto varios de estos grandes hoyos en mi etapa castellana y son como de 5 m de diámetro x 2 de profundidad.

    En uno de esos entraron un fornido árabe y un robusto leonés con sus armas, prestos a dar la posesión del paso a su bando; de manera que sólo quien saliera vivo se lo llevaría todo.

    Cuentan las crónicas que el combate fue largo y al principio parecía que el sarraceno ganaría, pues era más diestro que el leones, que a duras penas contenía las acometidas y golpes de cimitarra del musulman con su escudo….. pero poco a poco el ambiente cargado dentro del hoyo fue haciendo mella en el moro, quien perdió la iniciativa y viendo que no le quedaba mucho refuello, arrojó su escudo para sujetar al leones y poder darle muerte, pero este que estaba más entero vio la oportunidad y le asentó una estocada mortal; saliendo victorioso del hoyo.

    De regreso a León fue colmado de honores por el buen rey Ramiro II, quien le brindo el sobre nombre de Señor de los hoyos transformándose en el apellido de su estirpe.

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