La ballena. Productos derivados

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Aprovechamiento de ballenas varadas

Aunque la caza de ballenas, de forma organizada y realizada por cófrades de San Nicolas de Llanes, fue tardía y no importante, por estar dedicados más en profundidad a otros menesteres, como sus pesquerías invernales, y no la realizan hasta el siglo XVI, no deja de ser una caza incierta y esporádica, entre otras cosas por no disponer ni de recursos económicos, (preparación de embarcaciones instrumentos etc.), ni de personas experimentadas (remeros, arponeros, patrones, etc.). Los remeros de las lanchas balleneras, por estar en Mar abierta, debían ser especialistas en bogar “al estrincón”, o sea, con una palada corta, repentina y de un fuerte tirón, brusco y seco, para evitar, al recuperar la pala, tropezar con la ola y perder así fuerza y efectividad.

La caza de ballenas traía consigo la obtención de recursos a partir de cetáceos, principalmente misticetos, ya que el término «ballena», en sentido estricto, se reserva a los integrantes de la familia “Balaenidae”.

Según la Academia Española, la palabra viene del griego “phalaina”, a través del latín “ballaena”, y es de etimología incierta. Sería de significado desconocido si proviniera de alguna lengua previa mediterránea, o en caso de ser de origen indoeuropeo, podría referirse a la forma cilíndrica o hinchada característica de esta familia de mamíferos marinos.

Las ballenas también eran conocidas como “Cetus” (derivado del latín “cetus” (“monstruo marino”) y este del griego “kêtos”, es aplicado a cualquier mamífero marino de gran tamaño, De ahí proviene la palabra “cetáceo”.

El “leviathán” (dragón o serpiente marina que aparece en La Vulgata (traducción de la Biblia hebrea y griega al latín, realizada en el 382 d.C.) por Jerónimo de Estridón. (Job 3:8, Job 40:20 e Isaías 27:1), y proviene del hebreo “liwyatan” (girar, torbellino), y se define como un ser muy violento (“Monstruo marino”).

Leviathan

Los primeros registros de esta actividad se remontan al menos al 3000 a.C., concretamente, el más antiguo del que se tiene constancia es el yacimiento de los “Petroglifos de Bangudae”. Varias comunidades costeras desde hace mucho tiempo han cazado y recolectado ballenas, pero que en un inicio se limitaba al aprovechamiento de animales varados en las costas para su subsistencia. Al pasar los siglos, la técnica de caza comenzó a mejorar, usando pequeñas embarcaciones en mar abierto para asustar a los cetáceos con ruido y llevarlos a la costa. Esta forma de cacería era usada con especies pequeñas, como ballenas piloto, belugas, narvales y marsopas.

En la Edad Media, desde las atalayas de los pueblos de la costa del mar Cantábrico los vigías daban la alarma cuando las ballenas, escapando de las aguas frías del mar del Norte, se acercaban a estas costas. Entonces se preparaban pinazas con 10 o 15 remeros y un arponero que clavaba el arpón en la cabeza del animal, comenzando una dura lucha hasta que el animal era vencido y se lo remolcaba hasta la costa

La caza industrial de las ballenas comenzó en el siglo XVII. A principios del siglo XX, el uso de la tecnología y el aumento en la demanda de recursos superaron el límite sostenible por las ballenas, causando el descenso en las poblaciones de éstas. Durante la década de 1930, más de 50.000 ballenas fueron sacrificadas cada año.

Durante el siglo XX, la población global de cetáceos descendió drásticamente.

En los datos presentados en el libro »Leviatán, o la ballena» se puede apreciar el incremento de la caza de ballenas en este siglo y lo urgente que resultan las acciones políticas contundentes para evitar que estos magníficos e irrepetibles seres desaparezcan muy pronto.

1910 1958
1.303 rorcuales 32.587 rorcuales
43 cachalotes 21.846 cachalotes

Incluso después de la Segunda Guerra Mundial, conflicto durante el cual la mayoría de botes balleneros fueron readecuados para utilizarlos con fines bélicos, la caza continuó siendo indiscriminada; en 1948, el ballenero “Balaena” capturó más de tres mil ballenas. Para una nación hambrienta, la labor de buques como este fue una contribución importante a la reconstrucción: «4.500 toneladas de carne, 163.000 barriles de aceite comestible (destinado a fabricar margarina), 10.000 barriles de esperma, 170 toneladas de extracto de carne y otras 3.000 toneladas de carne para convertir en forraje para ganado».

Aceite de ballena

Muchos y variados son los productos provenientes de estos grandes animales, como, por ejemplo:

  • Aceite de ballena: Aceites para usos industriales, iluminación y alimentación. El aceite de ballena es químicamente una cera líquida y no un aceite. Es claro y fluye fácilmente. Varía de color desde el amarillo brillante al marrón oscuro, de acuerdo a la calidad de la grasa de la que ha sido extraído. El primer uso del aceite de ballena fue como combustible de lámparas y como cera de la vela. Fue una importante fuente de alimento para los pueblos indígenas del Pacífico al noroeste, como el Nootka. Fue el primer aceite animal o mineral en lograr viabilidad comercial, muy utilizado como lubricante, en la fabricación de margarinas y en la base de pinturas antioxidantes. Se usa como excipiente farmacológico, especialmente en ceratos. En un principio se empleó también como combustible de lámparas de aceite.
Aceite de ballena para iluminación

Se utiliza como lubricante para maquinaria de precisión, para metales inoxidables, en fluidos de transmisión. Su viscosidad cambia muy poco con el calor o el frío, funciona bien a altas presiones y altas velocidades, humedece la mayoría de los metales y penetra en los resquicios más pequeños. El declive en su uso comenzó con el desarrollo del queroseno a partir del carbón en 1846 y el descubrimiento de petróleo en perforaciones, a finales del siglo XIX, que llevó al reemplazo de los aceites de ballenas en la mayoría de aplicaciones no alimentarias. En 1986, la Comisión Ballenera Internacional estableció una moratoria sobre la caza comercial de cetáceos, lo que ocasionó que el aceite de ballena dejara de ser un producto viable. Como sustituto para la mayoría de sus usos se emplea el aceite de “jojoba”. La jojoba es el único vegetal que produce cera líquida (éster), con propiedades físicas y químicas de gran utilidad para una amplia variedad de industrias básicas, entre ellas cosmética, lubricantes, carburantes, ceras, plásticos, computadoras (ordenadores) y biodiésel (para la cual se prevé un paulatino aumento en las cantidades demandadas). Es una planta arbustiva originaria del desierto de Sonora (entre la frontera de México y los Estados Unidos) y del desierto de Mojave (California, Arizona, Utah y Nevada en Estados Unidos).

Lampara aceite de ballena
Lámpara de aceite de ballena
  • Espermaceti: (del griego “sperma” = semilla, y latín “cetus” = ballena) o “esperma de ballena”, se usa para la fabricación de cosméticos, lápices labiales, lápices grasos.
Espermaceti de ballena
  • Estearina: Ácido que se usa para hacer velas y jabones.
  • Ámbar gris: Secreción biliar de los intestinos del cachalote, se usa como fijador de perfumes, y considerado como el más valioso de los productos de la industria ballenera.
  • Glándulas endocrinas e hígado: productos farmacéuticos, hormonas, vitamina A.
  • Carne: Para alimentación y piensos. Al igual que la carne de caballo , para algunas culturas la carne de ballena es tabú, o un alimento de último recurso, por ejemplo, en tiempos de guerra, mientras que en otros es una delicadeza y una pieza central culinaria. Los grupos indígenas sostienen que la carne de ballena representa su supervivencia cultural. Su consumo ha sido denunciado por los detractores de la conservación de la vida silvestre , la toxicidad y derechos de los animales motivos. La carne de ballena se puede preparar de varias maneras, incluyendo la sal de curado, lo que significa que el consumo no se limita necesariamente a las comunidades costeras. Representa el 1,7% de la carne consumida en Japón.
  • Huesos: Los huesos de la ballena fueron empleados por pueblos árticos, como los “inuit”, para fabricar el armazón del kayak, para los patines de los trineos y para elaborar objetos decorativos con talla y grabado.
  • Barbas: Eran utilizadas antes de la invención del plástico y otros materiales sintéticos para la fabricación de múltiples objetos como las venencias y otros, pero sobre todo en corsetería (todavía hoy se habla de las «ballenas» en vestidos, corsés, …) y para fabricar las varillas (llamadas también ballenas) de paraguas y sombrillas debido a su solidez, ligereza y elasticidad. Una “venencia” (o “avenencia”) es un pequeño recipiente cilíndrico unido a una larga varilla utilizado para extraer cantidades pequeñas de vino de una cuba. Son clásicas las que emplean los jerezanos para catar sus caldos.
Venenciadora

Hasta la vista.

Fernando Suárez Cué

Bibliografia:

“Antiguos mareantes de Llanes”. (Antonio Celorio Méndez-Trelles)

“Leviatán o la ballena” (Philip Hoare)

“Enciclopedia general del mar”

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