El último trovador

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En esta colaboración, con la que me despido hasta septiembre, vuelvo de nuevo a traer a otro de los tipos populares que fue inmortalizado por el gran fotógrafo Baltasar Cué. Esta vez se trata de Don Adolfito, glosado por plumas tan ágiles como la de Ángel Pola o Fernando Carrera.

Este personaje había nacido en Santiago de Compostela y era hijo de un militar; el mismo empezó estudios para seguir los pasos de su padre, pero al parecer unos amores contrariados le hicieron enloquecer, y le dio por andar de pueblo en pueblo dedicando canciones a cualquier moza que se atravesara en su camino.

Y como una suerte de bardo medieval, durante el último tercio del siglo XIX y principios del XX, recorrió periódicamente el norte de España y parte de Francia, desde Bayona de Galicia hasta Bayona del país vecino.

Así, portando como equipaje su inseparable violín, sombrero flexible, un abrigo de verano colgado del brazo izquierdo y una vara fina de metal en el derecho, llegaba de tiempo en tiempo a Llanes, generalmente dos veces al año. En nuestra villa, donde se hizo muy popular, se alojaba en un hostal de la plaza de las Banqueras e inmediatamente, armado de su violín, se echaba a la calle dispensando a todos con los que se cruzaba  saludos, reverencias y requiebros. En cuanto pasaba una joven, le dedicaba una canción:

Niña bonita sal al balcón,
porque con tu cara bonita
me robas, me robas ¡ay!
porque me robas mi tierna pasión

Pasaba otra, y por ejemplo le tocaba la Marcha Real. No terminaba nada, pero pocos se resistían a darle monedas de cobre. Él, muy  ceremonioso, se agachaba hasta casi tocar con la cabeza la punta de sus alpargatas,  y siempre decía:

-”Este centimito lo voy a guardar en el bolsillo del corazón”

Cuando sintió cercana la muerte, se acogió en el Hospital Real de su ciudad natal, y antes de morir recobró el juicio y llamando al Capellán le susurró: “Lego a mi pueblo mi violín, mi cayado y mi gabán. Y a la facultad de Medicina: mi cuerpo”.

Cuentan que enterados dos estudiantes de medicina llaniscos que Don Adolfito no tenía ni un pariente ni un amigo para hacerle las exequias que se merecía, reclamaron el cuerpo y sufragaron los gastos de entierro y funeral.

Aquellos dos grandes llaniscos, uno de San Roque y el otro de la Guía, fueron: Ricardo Teresa Robles y Estanislao Fernández-Pola Cué.

Don Adolfito (Baltasar Pola)

¡Feliz y prudente verano!

Fuente: “El Oriente de Asturias”

Maiche Perela Beaumont
Imagen, Valentín Orejas

4 Comentarios

  1. Rostroazul, buenas tardes.
    Siento haberle puesto tan nostálgico y melancólico…tampoco me extraña porque la historia de Don Adolfito es triste… las historias tan románticas no suelen ser alegres.
    De acuerdo en que las personas que llevan un tipo de vida libre, poco organizado y al margen de las convenciones sociales, que privilegia el arte sobre las cosas materiales..despreocupadas de las necesidades del mundo.. son sobre todo hombres…Aunque quizá ahora en aras de la igualdad se exijan cuotas de bohemias..
    Y también yo reparo, como usted, en estos artistas musicales improvisados…Tengo ganas de escribir de un antiguo violinista llanisco «Juan de Andrín», que era ciego…
    No sé quién le habrá roto el corazón en su juventud…pero seguro que ella llevará arrepentida toda la vida…
    Le echaré en falta…
    ¡ah!, y usted sí que tiene alma de trovador..

  2. Eugenio, buenas tardes.
    Me encanta todo lo que has sacado de la foto de Don Adolfito, la cual es de Baltasar Cué, abuelo de Fernando, y no de Baltasar Pola, hermano de mi bisabuela Agueda, como erróneamente aparece en el pie. Ambos Baltasares, además de parientes entre ellos, fueron prohombres de Llanes, cada uno en su arte, la fotografía y la literatura y el cine.
    Don Adolfito en esa fotografía parece feliz, quizá hay que perder un poco el seso para alcanzar la felicidad.
    Estoy contigo en que emana dignidad y según todo lo que he leído nunca pedía nada.
    Hasta septiembre y un abrazo.

  3. Doña Maiche,…. que fenomenal historia nos cuenta del personaje Don Adolfito.

    En el fondo, como usted lo describe, era un trovador de su época.

    Sin embargo, me gustaría hacer un apunte del alma bohemia, desde mi perspectiva antropológica.

    Lo primero doña Maiche es que que estas almas bohemias,..sobre todo artistas musicales improvisados… en los que yo siempre reparo, si tocan algún instrumento, son casi siempre tíos,….. las tías,…que haberlas hay las… suelen ser acompañantes de bohemios.

    En consecuencia, el bohemio quien sufre una especie de síndrome a medio camino entre el de «Diógenes» y el de «Estocolmo», suele ser un lisiado incapaz de adaptarse al convencionalismos o conjunto de reglas de unificación del comportamiento que impone un determinado modelo cultural…. ¿de acuerdo?

    Pues bien…. esa lesión… es… y se lo digo muy en serio… como usted me lo corrobora en su leyenda… una secuela del desengaño de un amor de juventud y es aquí donde quiero reparar…. porque siendo el desengaño amoroso una circunstancia que golpea por igual a machos que a féminas….la mujer metaboliza su dolor más rápidamente y no le suele dejar secuelas…. Al menos esta no.

    Eso en antropología filosófica se explica fácilmente. La hembra ha sido creada en un plano superior al macho… digamos…. sintetizando mucho…. la mujer es planeta… el hombre satélite…. esto se desarrolla mucho en el mundo animal…. en el espíritu de la colmena… la reina de las abejas,… de las termitas… de las hormigas…. Las arañas… donde el macho es un simple bicho que las fecunda y muere…. Por poner un ejemplo cercano,… las jefas de las cabradas de rebecos… el macho es expulsado… aparece en el periodo de celo y ellas esperan pacientemente a que se destrocen a golpes para dejarse fecundar por el más poderoso…. los perdedores, adelgazan…. andan desesperados… enferman… si son destronado suelen morir ese invierno y se les ve como bohemios por el monte.

    En el caso humano el hombre desarrolla todo su poder para poder conquistar mujeres y la mujer elige normalmente al más hábil… Al poderoso… si puede.

    No verá usted a un torero o a un futbolista o aún tenista famoso sin un Pivón al lado,… no conozco ni un caso….

    Cuando el hombre ve que todas sus habilidades le fallan y su rival le confisca a su amor… el dolor que sufre es tal… que apeligra quedar lisiado para siempre… como un bohemio…… ¡A mi me pasó!

    Esto se pone de manifiesto en dos formidables canciones. The Winner take it all (el ganador se lo lleva todo) del grupo ABBA y The piano Man (el hombre del piano) de Billy Joel.

    Cada vez que el espejo de la pared
    Le devuelve más joven la piel
    Se le encienden los ojos y su niñez viene a tocar junto a él.

    Pero siempre hay borrachos con babas
    Que le recuerdan quién fue
    El más joven maestro al piano
    Vencido por una mujer.

    No lamenta que dé malos pasos
    Aunque nunca desea su mal
    Pero a ratos con furia golpea el piano
    hay algunos que le han visto llorar.

    Toca otra vez viejo perdedor
    Haces que me sienta bien
    Es tan triste la noche que tu canción
    Sabe a derrota y a miel.

    Hay un hombre aferrado a un piano
    La emoción empapada en alcohol
    Y una voz que le dice; pareces cansado
    y aún no ha salido ni el sol.

  4. Su música, sus requiebros, sus galanterías, … fueron bien comprados porque si no, no hubiese visitado la plaza dos veces por año, … durante años.
    Era un personaje bien recibido, casi esperado.

    Loco o no, Don Adolfito, … mejor Don Adolfo, enjuto de hechuras, tenía la espalda recta y la cabeza erguida, … con pose natural, tal cual.
    Parece, por su gesto y por sus hechos, un hombre tierno, con semblante templado, casi sonriente.
    Tiene la levita los botones desiguales, … fruto de alguna reposición en la que primó más la utilidad que la armonía pero, …¡con qué dignidad la lleva!
    Tuvo que ser fuerte.
    Sus “paseos” eran de 800km ida y, … otros tantos de vuelta.

    No sabría decir si su mano derecha al sujetar su sombrero, … solicita o,… ofrece.
    No fue un mendigo. Ofrecía un producto y la gente, lo adquiría.
    Me hubiese encantado poder conocerle, escuchar su música y sobre todo, … poder escucharle y charlar con él.

    Gracias por el fotón a Don Baltasar Cué.

    Esta vez sí, disfrutad de unas merecidas vacaciones. Hasta septiembre, se os echará en falta.
    Un abrazo

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