Montaña, río y mar

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Imagen, Nel Melero

Si les digo que pretendo que me acompañen a dar un paseo por un camino que tiene vistas a la montaña, atraviesa un río y acaba en una playa, les resultará difícil adivinar a que lugar pretendo encaminarlos, pero si añado que vamos a partir bordeando un paradigma de la arquitectura de hierro y cristal, que fue en su tiempo una novedad absoluta en el concejo, se darán cuenta de que intento guiarlos a la playa de Vidiago desde Pendueles.

Así, dejando atrás la ruinas del Palacio de Mendoza Cortina, con sus armazones herrumbrosos, su abandonado jardín y todavía con las iniciales del conde en la puerta de entrada, nos desviamos a la derecha, subimos una cuesta, tomamos el ramal de la izquierda y entre muros de casas y fincas, yéndose los ojos a los simétricos setos que las cierran y adornan, a las madreselvas, hortensias y parras, y con el Cuera al oeste y al sur la sierra plana de la Borbolla, también paralela al mar, llegamos a una larga recta de cultivos y praderías donde las vacas y terneros nos fijan unos instantes la mirada para volver rápidamente a lo suyo.

Unos pasos más y nos encontramos con una bifurcación y, tras optar por el brazo izquierdo, empezamos a bajar y nos percatamos de que el paisaje cambia al toparnos con cuidadas huertas, higueras -con su olor a final de verano, asediadas por mirlos- y pomaradas. Seguidamente, se presenta una pendiente escalera con pasamanos de madera que nos interna en una espesura de sombra y de humedad hasta el río Novales, cuyas aguas hicieron en otros tiempos funcionar molinos de harina y que marca la frontera entre Pendueles y Vidiago.

Una vez superado el último escalón e inmersos en una arboleda en la que destacan avellanos, fresnos y castaños que no pueden con sus frutos, cruzamos el Novales por una pasarela y, ya canalizado y vallado, lo seguimos desembocando con él en la playa de Vidiago, que toma el nombre del río, aunque también es conocida como Bretones, quizá como una reminiscencia de las migraciones a nuestras costas, allá en el siglo IV, del pueblo celta de la actual Gran Bretaña.

Y si la visión de este arenal escondido en una recogida ensenada y dividido en dos por un saliente rocoso no les parece suficiente, les recomiendo subir acantilado arriba por una escalera de piedra en fuerte pendiente, pero bien protegida por barandillas, y descubrir una suerte de mirador sobre el mar: el restaurante del camping «La Paz».

Maiche Perela Beaumont

Imagen, Nel Melero

4 Comentarios

  1. Fernando, buenos días.
    En Llanes seguimos con lluvia, viento y oleaje, a la espera de algún claro para dar una vuelta.
    El paseo desde Pendueles a la playa de Vidiago es muy agradable y variado. Espero que pronto acabe la pandemia y puedas venir a caminarlo.
    Cuídate mucho.

  2. Perfecto paseo, que entre la descripción que relatas, y la foto de Melero, es como si lo hubiésemos efectuado, aunque estemos sentados en el sillón de casa. Que excursión mas cómoda Perela. Así da gusto quemar calorías.
    Un abrazo, y cuidaros mucho, También va por ti Rostroazul.

  3. Buenas tardes, Rostroazul. Por aquí seguimos siendo objetivo de la borrasca Alex, que nos ha metido de lleno en el otoño, aunque parece que va amainando….pero manteniendo la alerta por oleaje.
    Verá, no tengo níngún problema en hacer con usted el paseo desde Pendueles a Vidiago, y tampoco cualquiera de los otros que ha hecho virtualmente…Pero de uno en uno….Todos son muy especiales, Arenillas, cuenta con sus bufones, que hoy están funcionando…Y estoy segura de que la subida al nacimiento del Río Purón le encantaría….Así como las playas casi gemelas de Andrín y Ballota. Solo le faltó ir a saludar al ídolo de Peña Tú.
    Tengo que contarle que el paseo andando no lo hice con Nel… me acompañó en coche unos días después para echar el dron y poder ilustrar este artículo.
    ¡Buen fin de semana!

  4. Doña Maiche….. Ante nada… gran elección el paseo…. Me hubiera encantado hacerlo con usted. Aunque comprendo que pasear con el almirante Nelson, tampoco debe ser «moco de pavo»….. Y encima fotógrafo…. De casta le viene al galgo.
    Como no me deja acompañarla, a pesar de mis insinuaciones, no he tenido otro remedio que tirar de tecnología y me hice el paseo yo sólito con Google earth… pudiendo contemplar «in situ»… los palacios y casas rurales de Pendueles…. la llanura cultivada….. la bajada boscosa hasta Bretones…. la subida al camping La Paz (que tiene nombre de tanatorio)….. Y como no la vi por allí….. en mi afán de buscarla….. Continué costeando hasta Punta kinte…. digo… Punta Porlas (señal de la Santa Cruz) …. Los bufones de Arenillas…. (que menudos bufones)…… Punta Tejera….. Atrevesé el Purón acordándome de Gijón…. Y dale que dale…. terminé en la biplaya de Andrín…. Un sitio perfecto para hacer cumplir las Ordenanzas de Llanes…. Los hombres a la derecha…. Las mujeres a la izquierda…. Los chicos con los chicos…. Las chicas con las chicas…..

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