El saltamontes verde

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En el último día del verano, paseando por Puertas de Vidiago descubrí un saltamontes con su color verde brillante, alas posteriores de una transparencia cristalina, ojos enormes y largas antenas, que trataba de pasar inadvertido camuflándose entre hojas de plátanos de sombra.

Afortunadamente, no salió volando ni saltó, optó por defenderse utilizando la quietud y el mimetismo, lo que hizo posible que se le pudiera fotografiar.

Maiche Perela Beaumont

Imagen, Valentín Orejas

2 Comentarios

  1. Rostroazul, buenos días.
    Como siempre..muchas gracias por su interesante, ingenioso y completo comentario, que se han convertido en una parte indispensable de las colaboraciones de los miércoles y los sábados.
    Le puedo asegurar que la criatura en cuestión (tettigonia viridissima) estaba bien viva y en «la senda de los mamuts». Creo que ante nuestra presencia y la de la cámara se sintió más segura muy quieta y sin duda confiaba en su camuflaje…Las hojas del plátano de sombra también poseen un verde superlativo. Convengo con usted en que la fotografía es una pasada…a veces busco una imagen para ilustrar un texto..y otras, como en este caso, escribo un texto para una fotografía..
    Muy bien traído «Cabo Verde», aunque ese archipielago de verde no tiene nada más que el nombre, y la filosofía de «La Morabeza»…Para el saltamontes también lo importante es vivir…
    Le espero el sábado…que tratará de nuevo de animales.

  2. Doña Maiche,…… que impresionante foto para el cuadernin de este miércoles.

    Don Valentín se ha esmerado tanto, que hasta parece que estuviera esperándola a usted para dedicarle su cuaderno y es que nunca seré capaz de comprender qué tipo de hipnosis emplea don Valentín con los animales para poder sacar fotos de tan mesurado detalle.

    La única salvedad que podría ponerle a su cuaderno de hoy es que en nuestra zona, en el valle del Nalón, la Tettigonia Virdissima lleva el sobrenombre de langosta verde vulgar, para diferenciarla del saltamontes común mucho más pequeño que se puede emplear como cebo para la pesca de Río.

    Me llama mucho la atención de este bicho, que el Evangelio nos cuente que constituía la base de la alimentación de Juan el Bautista en su comunidad a las orillas del Rio Jordán; pero es cierto que se trata de un animal con un enorme poder proteínico.

    En este caso, se trata de una hembra, una doña saltamonta, armada con un pedazo de oviscapto en el bajo vientre, que parece la espada de un general y que utiliza para sus puestas.

    Tengo que hacer un ejercicio de fe en usted, para pensar que no se trata de una langosta disecada de algún coleccionista, pero igualmente tengo que admitir que ya son demasiadas las veces que nos ha sorprendido con esta especial habilidad de fotografiar los animales en versión «Macro», ……luego algo tiene el agua cuando la bendicen……y doña Maiche…..es mucha Doña Maiche.

    Claro que también pudiera ocurrir, que se tratara de una Tettigonia contagiada de «La Moreveza» …… que dicen los isleños. Una especie de forma de ser basada en la cordialidad, amabilidad, tranquilidad que constituye la esencia del temperamento insular, hasta el punto que no me sorprendería que la foto hubiera sido tomada en «Cabo Verde» aprovechando que se trata de una especie universal que menos en la Antártida se encuentra por todo el planeta.

    En cualquier caso, eso doña Maiche no empañaría para nada el cuadernin de hoy, pues la foto es fiel reflejo de las langostas asturianas, doy fe….. Me refiero a las de tierra a dentro….. no a las de la cofradía….. esas son harina de otro costal.

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