El descalabro de los franceses en Las Estazadas

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Cuentan que corriendo el año 1810, los franceses enterados de que en Berodia vivía la familia del general Bárcena, que mandaba las fuerzas levantadas contra el invasor en el oriente de Asturias, decidieron apresar a la esposa e hijos del militar, enviando una columna de 500 hombres.

No habiendo llegado a Cangas de Onís, ya tenían noticia en Carreña sobre la expedición gala, por lo que la familia de Bárcena y sus servidores se ocultaron en una cueva. Todo hubiera resultado bien para los franceses, aunque no consiguieran aprehender a la familia del militar, pero uno de los hijos, Pedro, de apenas 13 años, se escapó de su madre y bajó a la capital de Cabrales. Allí, reunió hasta cuarenta rapaces de Berodia, Arenas, Asiego, Puertas Inguanzo y Ortiguero, y les propuso y convenció para hacer una emboscada a los franceses, arrojándoles piedras desde lo alto de las peñas.

Así, al amanecer del día 10 de octubre, apostados en la cresta de “La Cantina”,desde donde dominaban el valle que está por debajo de la Salce y que llega a la garganta que abre el río Casaño, esperaron a que varios pastores y cazadores, que ejercían de vigilantes en los picachos y en las veredas de la Cruz de Raos, les avisaran de la llegada de los invasores.Y tras el anuncio de que los enemigos se encontraban en la Valle de la Molina, se tumbaron boca abajo y enseguida aparecieron a su vista la tropa francesa con sus capas largas, cascos altos con pompones y fusiles brillando a los primeros rayos de sol. Al grito de Pedro, “el batallón” de rapacinos utilizando palos empezaron a palanquear docenas de piedras, muchas de las cuales pesaban más de 25 kilos, las cuales caían rebotando, e instantes después se escucharon, desde el fondo del barranco, gritos, quejidos y blasfemias. Algunos de los apedreados intentaron subir por las laderas del desfiladero, pero fue inútil, ya que las descargas de piedras les hacían desistir.

Cuando solo quedaban soldados que no podían huir, los chavales se atrevieron a bajar, y aunque pálidos y desencajados, recogieron algunos fusiles arrojados acá y allá, reservándose Pedro el que en la bayoneta flotaba un estandarte y un banderín blanco y amarillo. Después, cada uno con el suyo a hombros y orgullosos de su hazaña entraron victoriosos en Carreña, imitando con la voz un toque de corneta.

También, cuentan que el comandante de la columna vencida atribuyó avergonzado el descalabro en las Estazadas a un batallón del ejercito de la Junta del Principado.

Y el niño, que planeó y dirigió aquella emboscada fue luego el general Don Pedro de la Bárcena, y siempre conservó aquel banderín blanco y amarillo.

Fuente: “El Oriente de Asturias»

Maiche Perela Beaumont

Imagen, Valentín Orejas

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4 Comentarios

  1. Buenos días, Fernando.
    ¡Qué películos son esas historias y esos paisajes!
    Feliz domingo.

  2. Tienes toda la razón Perela, pues tenemos un pedazo de historia debajo de cada piedra, que si la cogen los americanos te montan una película con más “Oscares” que Ben-Hur.
    Que lástima que no sepamos, o no queramos, sacarle partido a la Historia de una Nación como la nuestra que durante siglos dominó el mundo.

  3. Rostroazul, muy buenas tardes.
    Por aquí ya anocheciendo…qué cortos son ya los días..
    Tengo que darle la razón, sin quitarle un ápice de valentía al batallón de rapacines, en lo que se refiere al número de soldados franceces..Columna de 500..me parecen demasiados…Quizá fueran 50 y sea un error..
    También, convengo con usted en que la hazaña de Pedro de Bárcena y su tropa es muy apropiada para un guión de cine..¡Cuantas historias tenemos de película..y nos pasamos la vida contando las de otros países..!
    Sin embargo, no me veo casada con un general….Además de todos los pretendientes que tuve nunca ninguno se llamó Pedro.. Si Juan, Luís, Ignacio, que no Juan Ignacio, Manuel, Javier. Carlos….
    Gracias por su comentario y disfrute de lo que queda de fin de semana.

  4. Doña Maiche…. Ya imaginaba yo lo puesta que debía estar usted en la guerra de la independencia en Asturias, dados los importánte episodios bélicos librados contra Bonnet en la comarca… (como el combate del puente del Purón, donde la artillería de Llano Ponte se cebó con los Franceses)…. máxime cuando uno de los hombres de Bárcenas era el general Valentín,…. el Héroe de Margolles…. En fín,… que le voy a contar yo doña Maiche.

    Sin embargo le confieso que Ignoraba por completo el episodio que nos trae a colación y que me parece digno de llevar al cine….. menudo guión para una peli.

    Claro que en España el cine patriótico, con esta izquierda estraña y acomplejada que se avergüenza de su nación y hasta de su idioma (cuando la izquierda se caracteriza en el resto del mundo por su patriotismo) ya no vende.

    Ojo, que no fue siempre así doña Maiche,… La izquierda del postfranquismo,… La de Felipe González, cuajada de hijos del Régimen,… era otra cosa… Y entonces era hasta antietarra…. Y hacían cine para disfrutar…. como «Curro Jiménez»….. me aprendí a la guitarra la melodía… Todavía la toco. Aunque yo recuerdo de niño en la TV Franquista…a «Diego de Acebedo» una serie épica de la guerra de la independencia basada en los Episodios Nacionales de Galdos.

    Pues bien doña Maiche, apuesto que si usted hubiera sido contemporánea de Pedrito…. la hubiera reclutado para hacer de reportera en la emboscada….. y ya casi la visualizo con su cuadernín y el lápiz recontando muertos entre los franceses… hasta posiblemente luego se hubiera terminado casando con Pedro…. (todo esto lo incluiría en el guión de la peli)

    El único pero de la historia (por poner alguno) es que 500 hombres me suplen demasiado teniendo en cuenta las mermadas fuerzas de Bonnet…… No lo veo movilizando un batallón entero para una acción tan concreta de un arresto familiar,…. creo que de ser así, el episodio estaría registrado militarmente hablando…… 100 hombres….. Una compañía quizás.

    Esto no empaña el mérito de Pedrito. Y desde entonces cantan los valles y gritan los cabralenses… buena la hubisteis franceses en La cantina de la Salce

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