El remo y su palanca

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Remos a la boga

Estaba el otro día discutiendo con un conocido, aunque en realidad es un buen amigo, (cuando discutimos pasamos a ser conocidos, y así ninguno de los dos se enfada con un amigo), sobre qué tipo de mecanismo era un remo. Yo le dije que era una palanca de segundo género, y ahí empezó la discusión.

Pero vayamos por partes.

Según nos enseñaron en “La Arquera”, una palanca es una máquina simple cuya función consiste en transmitir fuerza y desplazamiento, y está compuesta por una barra rígida que puede girar libremente alrededor de un punto de apoyo llamado “fulcro”. Todavía no tengo muy claro que esto le enseñen ahora, pero en fin, sigamos.

Existen tres tipos diferente o grados de palancas:

Palanca de primer grado. Cuando el “fulcro” (punto de apoyo), esta entre la potencia y la resistencia.

Palanca de primer grado
Palanca de primer grado. Las tijeras

Palanca de segundo grado. Cuando la resistencia está entre la potencia y el “fulcro” (punto de apoyo).

Palanca de segundo
Palanca de segundo grado. El remo.

Palanca de tercer grado. Cuando la potencia está en medio de la resistencia y el “fulcro” (punto de apoyo).

Palanca de tercer grado.
Palanca de tercer grado. La caña de pescar.

Como ya he dicho, en ese punto empezó nuestra discusión porque, mi apreciado desconocido defendía que el remo era una palanca de primer grado porque el fulcro del remo estaba en el carel de la lancha, junto al tolete, por lo que no pude por menos decirle que… ¡Ahí estaba el error!

Estoy firmemente convencido, y por eso lo defiendo, que el remo es una palanca de segundo grado, ya el remo cuando está en plena actuación, su fulcro es el agua, pues de no ser así, sin el apoyo en el agua, el remo no tendría razón de ser por inservible.

Cuando el remo está actuando, la resistencia a vencer es el movimiento avante, o atrás, de la lancha, y esta resistencia la encuentra el luchadero del remo junto al tolete.

Por último, la potencia que apoyándose en el agua hace avanzar la lancha, no es otra que la fuerza muscular que el “boga”, aplica con ambas manos sobre el puño y el guion del remo. Por lo tanto, la resistencia (la lancha), se encuentra entre el “fulcro” (el agua), y la potencia (los brazos del boga).

Los ejemplos de los otros dos grados son más fáciles de entender.

La tijera como ejemplo de palanca de primer grado, ya que la potencia la dan en un extremo los dedos introducidos en los dos dedales. El fulcro es el remache central sobre el cual giran las hojas, y la resistencia la presenta en el otro extremo el material que queramos cortar.

Como ejemplo de la palanca de tercer grado, nos queda la caña de pescar. El fulcro está en un extremo, el puño, que es por donde cogemos la caña para apoyarla. La potencia está en el centro que es por donde cogemos la caña para producir el tirón o aguantar los de la presa, y por último la resistencia está en el otro extremo, la puntera, que es la que presenta el peso del pez capturado.

Creo haberme podido explicar, y de paso convencer a ese amigo, si es que lo he convencido, si no, seguirá siendo un conocido, así que…

Hasta la vista.

Fernando Suárez Cué

2 Comentarios

  1. ¡Qué bien falas compañerín! Pero creo que estás algo confundido, pues Arquímedes, una vez habiendo elucubrado sobre su famoso teorema, y metido en «harina», la pala de la palanca a la que se refería, solo se podría comparar a la que un “panaderu” usa para sacar la borona del horno, pues mucha potencia tienes que darle al brazo, para vencer la resistencia de esas “boronas preñadas”, que está en la otra punta, y que entre las harinas y todo ese mundo de suculentos rellenos, pesa no un mundo, sino todo un universo de indescriptibles placeres, algunos hasta inconfesables, por lo menos para mí, pero no para otros que sois mucho más viajados y que por lo tanto estáis “al cabu la calle”, es una palanca de primer grado.
    Por cierto, el que la potencia del remero está en la su verga, me parece bien, si lo decís los de letras, pero… ¿Dónde vio mi admirado conocido la “verga” de los remos?… ¿No será más higiénico cogerlo por el guion y el puño?… ¡Vaya digo yo!
    En fin, ahora y como siempre mi querido y admirado amigo, recibe con todo mi afecto, un fuerte abrazo.

  2. Buenos días Fernando Cué,.. hoy ya te conozco un poco mejor… es la tuya una mente de ciencias… aunque obvio es, que las letras las manejas al estilo de las demostraciones matemáticas ( un argumento deductivo para asegurar la verdad de una proposición).

    Lo de hoy es casi un teorema Fernando, pero ¡¡¡que capacidad de descripción de lo que se pretende aseverar!!!…. Tu conocido habrá quedado en la lona.

    Ahora bien, con ánimo de polemizar un poco… Yo que soy de letras…. me voy al cuadrilátero … me calzo la pugilística bata de simple «conocido» y eme aquí… dispuesto a destrozar tu teorema, pero lo haré en el bable auténtico de mi tierra… no en ese dialecto raro de Garabandal que babuceais en la comarca… ji… ji… ji

    Pos bien… Coles mesmes, voi demostrarte el to gran erru y l’aciertu del tu amigu o conocíu.
    Reza un refrán castellanu… que nesti mundu traidor… nada ye verdá nin ye mentira, sinón tou ye según el color del cristal que se ha mirau.

    Dexía un paisanucu de la Grecia antigua, que lu llamaben Arquimides…. a gritus pe les calelles… «darme un puntu d’apoyu… Y moveré tou el mundu»….

    Pos fixate bien, Fernanducu de Cué. Pal tal Arquimides….. la palancuca de la que tanto nos fales… Llerai de primer grau… per que la resistencia, taba en la palina del remu……. El puntu de apoyu, donde tu dixes que ye la resistencia…. y la potencia en la berga del remeru….. ja…. ja… ja
    Esperu que lu hayes cazau…..

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