El rostro cincelado en la clave del cuarto crucero

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Ya hemos contado que, mientras investigábamos para la Cofradía de Pescadores Santa Ana de Llanes con fin de desarrollar una ruta marinera- que nos trasladará no solo en el espacio sino también en el tiempo, concretamente a septiembre de 1517- una información de José Saro Rojas nos llevó a redescubrir, en la clave del tercer crucero de la nave central de la Basílica, una imagen cincelada de un rey, que dicho autor identificó como el emperador Carlos V.

Después, la curiosidad nos hizo inspeccionar las demás claves de los cruceros de la Iglesia de Santa María del Concejo y de la Villa. A primera vista, divisamos figuras geométricas y vegetales, pero en la clave del cuarto crucero de la nave central distinguimos algo distinto.

Con cierta reserva e incredulidad, enfocamos el teleobjetivo de la cámara y los prismáticos y pudimos observar encima del coro un rostro humano de cara redonda, ojos muy resaltados, nariz rota, pelo rizado y longa y partida barba.

Entonces, recordé  que en el libro editado por “El Oriente de Asturias”, titulado “La Iglesia de Santa María del Concejo de Llanes”,  había alguna referencia al coro. Volé a casa, busqué y en el apartado “añadidos a la fábrica medieval”, además de recoger que el coro de madera fue sustituido por uno de piedra, menciona que una de las claves de la bóveda muestra un rostro humano de aspecto grave y barbudo.

Ante la falta de identificación, todo fueron conjeturas sobre la imagen cincelada a la misma altura que un emperador:

-No es un rey, pues no lleva corona.

-¿Será un santo?, aunque no se entrevé aureola.

-¿Un benefactor de la Iglesia, como Juan Pariente o el Cardenal Inguanzo?.

Nada nos convencía, así que decidimos consultar a un experto, que en seguida nos informó que se trataba de una representación de la cara de Jesucristo según los iconos extraídos del positivo de la Sábana Santa que circulaban en la Edad Media. Añadiendo que es incuestionable por los ojos con los cercos del positivo de la  huella de la Sábana, la nariz como rota, las bifurcaciones del pelo y la barba trifurcada. Y para más certificación el asomo de la cruz por la cabeza y los laterales.

Resuelta la identidad del rostro sobre el coro, ya solo nos queda dar las gracias al experto y mencionar que la clave del piso bajo muestra un Sagrado Corazón policromado en rojo, rodeado de una inscripción con la fecha 1793.

Maiche Perela Beaumont

Imagen, Valentín Orejas

6 Comentarios

  1. Querido Eugenio:
    Siento tus quebraderos de cabeza….Yo también le dí muchas vueltas a este asunto..Primero respecto a la clave del tercer crucero y luego a la clave del cuarto…En cuanto al primero…al que llegamos por una información de Saro Rojas…que se había perdido en el tiempo….y luego respecto a la identidad del segundo…
    Lo único que te puedo decir respecto a las demás claves es que no hay más «retratos»..Solo figuras geométricas y representaciones vegetales..
    Desde luego, llama la atención de que el que creemos que es el emperador esté en el centro de la Basílica…
    Tampoco parece que el cincelador fuera el mismo en los dos…
    En fin, como dice nuestro amigo Fernando queda mucho por saber y descubrir..
    Abrazos.

  2. Querida Maiche, me has generado un problema.
    Antes de poner en blanco y negro mis pensamientos, me he visto hablando, …en voz alta y conmigo mismo. Creo que a esto se le llama, … soliloquio, o … chifladura.
    Desde que leí el sábado sobre el rostro en la clave encima del coro de la Basílica de Llanes, estoy preocupado.

    No paro de preguntarme sobre los silencios ininterrumpidos que se han mantenido, durante más de cuatro siglos, … entre la clave del cuarto crucero y la clave del tercer crucero, …
    ¿Cómo es posible aguantar tal suplicio de incomunicación? ¿Qué le puede decir un pantocrátor a un mortal, por muy emperador que haya sido, en las circunstancias en que las que se encuentran?

    ,,,. este mutismo debe de obedecer a un problema de “Orden”,…

    En la toma de decisiones que hubo durante la construcción del templo, la disposición y la temática de las representaciones hubieron de obedecer a un plan meditado por el cual se asignaría a cada espacio de manera intencionada, un orden, para así orientar a la grey, en un sentido formal, del lugar que cada uno ocupa y, de su importancia.

    ¿Cómo es posible colocar al fondo, lo más lejos del altar, … al Señor? Detrás de un mortal. — ¿a dónde vamos a parar?
    Entonces, … si en el último crucero está el Señor y en el tercero está Don Carlos, un siervo del Señor, … entonces, ¿Quién está en el segundo y, sobre todo, … quién está sobre el altar, bajo el primer crucero?

    Pues así me desayuné el domingo y así me veis, escribiendo a estas horas, … , estoy fatal.
    Como diría mi querido Valentín, … hala, a cascala.

    Un abrazo.

  3. Muy buenas tardes, Rostroazul.
    Ya me extrañaba que usted, que me consta que es experto en la materia de la que trataba la colaboración de ayer, no se presentara a comentar.
    Llegué a la clave del cuarto crucero de la Basílica de Llanes por curiosidad, tras encontrar el retrato del emperado Carlos V en la clave anterior. Mi único mérito fue saber recurrir a la persona indicada, experto en en la Sábana Santa y en el Sudario de Oviedo. Estoy segura de que usted le conoce muy bien.
    Gracias por complementar esta colaboración y por el enlace.
    Feliz tarde de domingo.

  4. Doña Maiche es usted de lo que no hay, o de lo que queda poco. Debería dedicarse más a estos temas, que por lo que se ve le gustan mucho.

    Ciertamente la imagen es muy interesante, aunque la iconografía que cita es incluso mucho más antigua que la Sabana Santa.

    Téngase en cuenta que la sabana Santa aparece misteriosamente en Lirey Francia sobre 1450…en manos de un descendiente templario… Godogredo de Charney..

    Y la Iconografía del cristo regordete proviene del Mandylion de Edessa, que durante siglos se exhibió en Santa Sofía cuando el imperio de oriente perdió Edessa.

    El caso es que para los expertos y ahí le doy la razón al suyo, esa imagen no era sino la de la Sábana Santa plegada, que en Santa Sofía sólo exhibía la cara….

    De allí desapareció en el vergonzoso episodio de la 4@ Cruzada que asaltó Constantinopla en 1204 para instalar en el poder al rey Alejo IV cobrandose los cruzados su esfuerzo en un expolio de las reliquias de la ciudad, que fueron traídas a Europa….. entre ellas la Sabana plegada que fue robada por los Templarios o pactada su entrega por Alejo IV…. Los templarios la guardaron celosamente como propia hasta su extinción por disolución de la orden y curiosamente aparace en manos de un descendiente templario.

    Pero sea como fuere lo que no alberga dudas es que su hombre es Jesucristo como se le representaba en esa iconografía… La cara redonda y los palos de la cruz asomando por detrás.

    Le dejó un vínculo muy interesante de una imagen del siglo X que ya recoge esa cara, y no es otra que la sábana plegada… Con los tres palos de la cruz asomando.

    https://es.m.wikipedia.org/wiki/Abgaro_V_de_Edesa

  5. Muy buenas tardes, Fernando.
    Sin duda, existen incalculables..inmumerables.. mensajes encerrados en los templos..Y nuestra Basílica está llena de sorpresas…. Después de redescubrir..siguiendo a Saro Rojas.. el retrato de la clave del tercer crucero..Nos entró curiosidad por las otras claves…Y ya ves otro «retrato»…A nosotros nos ocurrió como a ti..solo vimos un rostro en la clave del cuarto crucero…Y especulamos….hasta que pregunté a un experto en mucha cosas…que además es un estudioso…una autoridad de la Sábana Santa…que como escribo en la colaboración…nada más ver la fotografía… nos sacó de dudas.
    Abrazos.

  6. Hay que ver de qué maneras más distintas nos mandaban mensajes los antiguos constructores de las grandes catedrales, y pequeñas ermitas, encerrados en capiteles, arcos y rosetones.
    En el caso de nuestra basílica, se podría asegurar que, rebuscando entre los mas recónditos rincones de su estructura, aparecía algunos más que iban, sin duda, a sorprendernos. Gracias a ti, querida amiga, que has sabido a quien dirigirte, tenemos ya una explicación sobre una figura, que antes de leer tu artículo, habría sido para mí solamente una cara.
    Un saludo a los dos, con todo mi cariño.

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