El pique de huevos

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A orillas de la carretera de Andrín, en el lugar de Covielles, que con el tiempo se fusionaría con L’Acebal formando la parroquia de San Roque del Acebal, existió una antigua ermita bajo la advocación de San Lázaro, de la que llegaron a nuestros días solamente unos lienzos de pared que formaron parte del muro de una finca.

La romería que allí se celebraba, según escribe Pancho del Cañamal, era de las más populares y concurridas del concejo. No faltaba feria de ganado y puestos de tejidos, calzado y otras mercancías. Además, se entretenían con lo que llamaban “pique de huevos”, juego de origen medieval, desconocido en otros lugares de Asturias e incluso de España, que consistía en sostener un huevo duro y golpearlo contra el de otro participante hasta conseguir romperlo.

De la ermita, que no llegó a la mitad del siglo XIX, se conservó únicamente la pequeña imagen de San Lázaro y la campana, que estaba colocada en el arco superior del campanario, ambas se depositaron en la Iglesia Parroquial, pero no se retuvieron, ya que desaparecieron durante la Guerra Civil.

Tampoco, queda nada del Hospital Lazarino del Cañamal contiguo a la ermita, y como ella abrigado de los vientos del norte por la Cuesta de Cue, del que dicen que se fundó con anterioridad al otorgamiento del Fuero de Llanes; y que poseía muchos bienes, no solo fruto de donaciones sino de la aportación obligatoria de medio día de bueyes que se exigía a cada enfermo para ser admitido. Dicho hospital seguía existiendo 300 años después, pues consta que la Malatería de Ardisana, que era una filial del mismo, fue fundada en el siglo XVI. En cuanto al cementerio en el que al parecer se enterraban a los malatos, que es como en Asturias se denominaban a los enfermos de lepra, se mantienen unas ruinas y una hornacina.

Lo que si ha perdurado es la fuente de la Galguera, donde los malatos que acudían en fila y tocando una campana para advertir y evitar el acercamiento del resto de los ciudadanos, bebían y se lavaban, y que tomó su nombre de esa circunstancia.

Desgraciadamente, el paso de los siglos, como ha ocurrido con otras muchas instituciones, fue borrando la historia, las fechas, los detalles de la Ermita y del Hospital lazarino de Cañamal, aunque hace dos años los vecinos de San Roque del Acebal recuperaron una de las tradiciones pérdidas de la romería de San Lázaro:“El pique de huevos”.

¡Felicidades a los sanrocurdos por su esfuerzo y entusiasmo!

Fuente. “El Oriente de Asturias”

Maiche Perela Beaumont

Imagen, Valentín Orejas

2 Comentarios

  1. Muy buenos días, Rostroazul.

    Al menos hoy no llueve..Ayer, parecía que el agua se iba a acabar en el cielo..Fíjese que hasta se salió de su cauce nuestro aprendiz de río..
    Muy al hilo que haya traído la parábola del pobre Lázaro y el rico Epulón…Es una escena que se repite cada día en el mundo actual…y a la que quizá ya nos hemos acostumbrado..
    En cuanto a la recuperación de costumbres y fiestas…ya sabe que me encanta…pero no me veo ya vestida de aldeana y soy bastante torpe para los juegos de habilidad…
    Me conformo con que podamos volver a celebrar nuestras festividades…sobre todo Santa Ana, San Roque, La Magdalena, la Guía y las demás del Concejo….Desgraciadamente este año…como el pasado..no creo que sea posible.
    ¡Qué pase un feliz domingo!

  2. Doña Maiche tiene mucho mérito, aun apoyándose en la crónica de Pancho de Cañamal, este «in memorian» del Acebal; de la ermita de San Roque, y de la advocación a San Lazaro, ya convertido todo en un recuerdo caído en el olvido, porque en un momento determinado de su historia le fallamos,…la gente, quienes damos alma a los eventos.
    Habría que saber que clase de infortunio colapso la ermita, para quedar reducida a una triste pared. Tal parece que alguno de los hermanos del rico Epulón quien se las tuvo tiesas con San Lazaro, mientras este gozaba en el seno da Abraham, y el otro penaba en el infierno,…descargó su furia sobre la ermita en venganza contra el mal trato divino hacia su hermano.
    Esperemos que la misericordia divina haya alcanzado a los detractores de la ermita, del Hospital y de la romería. y de paso de todos los demás mortales que transitamos por allí.
    Aunque la romería, como usted nos describe, es lo que tiene mas visos de renacimiento, como una muestra mas de que a los asturianos, ya sean de oriente o de occidente….nos va, sobre todo, la juerga.
    Yo ya la visualizo doña Maiche con su traje de aldeana ganando Covielles por la carretera de Andrín, en peregrinación hacia el lugar sagrado, y a falta de templo, participando de la misa al aire libre bajo una imagen de San Lazaro, prestada para la ocasión, siendo acompañada por el «ramu» llevado en andas por los vecinos de San Roque.
    Y una vez soltada la traca de voladores, me la imagino desafiante, mirando a los ojos a los acevaleses,…uno a uno, …..exhibiendo su instrumento de combate en la mano izquierda…… y señalando con el dedo índice de la derecha a todos y cada uno de los presentes…… ¿hay alguien por aquí que tenga huevos para enfrentarse a Doña Maiche?…

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