El Gobierno acusa al PP de alentar un «alarmismo injustificado» relativo a la tuberculosis bovina

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El director general de Ganadería, Ibo Álvarez, ha acusado hoy al diputado regional del PP Luis Venta Cueli de “irresponsabilidad” y de alentar un “alarmismo injustificado” entre los ganaderos al afirmar que en Asturias se han multiplicado por ocho los casos declarados de tuberculosis bovina en los últimos tres años.

Álvarez ha lamentado que el PP insista en utilizar la sanidad animal “para hacer política partidista” y ha aclarado que los últimos datos del Gobierno de Mariano Rajoy establecen que en 2015 la tasa de prevalencia de la tuberculosis bovina en Asturias fue del 0,28 por ciento, por lo que “el porcentaje de prevalencia de la enfermedad es diez veces menor que la media de España, situada en el 2,81 por ciento”.

Las campañas de saneamiento ganadero tienen como objetivo erradicar la tuberculosis y están regidas por un programa nacional de obligada aplicación en toda España. “Disponer de una cabaña ganadera saneada beneficia a los ganaderos y a toda la sociedad tanto en el aspecto de comercialización de los animales y de sus productos como en la imprescindible  seguridad alimentaria”, ha dicho Álvarez.

El responsable de Ganadería ha añadido que, además de evitar que las  personas se contagien, el control de la enfermedad en los animales forma parte del engranaje de la cadena alimentaria “desde la granja a la mesa”. Y ha indicado que la Unión Europea exige los controles para que los ganaderos puedan cobrar las ayudas de la PAC, la comercialización de animales y sus productos.

Por lo que se refiere a la demanda que Venta Cueli realizó en la localidad de Brañalonga (Tineo) para que se asegure el diagnóstico, Álvarez ha recordado que la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales “ya está realizando pruebas con tuberculina comparada durante todo el año para asegurar más el diagnóstico a través del protocolo de flexibilización”.

El director general de Ganadería ha negado que se marquen animales con una diferencia de un milímetro en el grosor de la piel entre el primer día (cuando se inyecta la prueba) y el tercero (cuando se leen los resultados).  Así, Álvarez ha puntualizado que la legislación establece que se consideran positivos cuando existe una diferencia de cuatro milímetros o más.

Además, ha insistido en que, con el protocolo de flexibilización puesto en marcha por la consejería, “aunque el grosor de la piel sea de más de cuatro milímetros, si el animal no tiene escara o necrosis, no se marca como positivo, se repite la prueba a los 42 días en aquellas explotaciones que reúnen los requisitos”.

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