La diputada Carmen Fernández pide al Gobierno controles para proteger las poblaciones de salmón y trucha

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La diputada de Foro en la Junta General del Principado de Asturias, Carmen Fernández, cree que «el Gobierno regional debe controlar a especies depredadoras como la nutria, el cormorán o la garza porque corren peligro nuestras poblaciones autóctonas de salmones, truchas, anguilas y lampreas». La parlamentaria hacia esa consideración tras preguntar ante el Pleno de la Junta las medidas que va a adoptar el Ejecutivo para atajar la constante e intensiva presencia de cormoranes en los ríos asturianos que ponen en peligro la pesca en Asturias.

«En octubre de 2014 felicitábamos al Principado por el ‘éxito’ que habían conseguido en la repoblación del cormorán en Asturias, algo similar a lo ocurrido en Asturias con las nutrias y el lobo”, ha explicado Fernández. «Los biólogos consultados –añadió- coinciden en considerar que el secreto de los éxitos del Principado en estas repoblaciones no es la clave genética sino la buena alimentación».

Así, «a los lobos el Principado les facilita carne de primera calidad de terneras, yeguas y ovejas donadas de manera altruista por los generosos ganaderos del país. En el caso de los cormoranes y las nutrias, la buena alimentación está garantizada por la excepcional calidad de carne tierna de los alevines de truchas y salmones, suministrados con esmero gracias a las repoblaciones que financian los pescadores asturianos, así como por las anguilas que escasean cada día más en nuestros cauces fluviales”.

Carmen Fernández advirtió de que «o cierto es que la situación del cormorán en Asturias ha cambiado radicalmente desde que en diciembre del 2001 se aprobara el Plan de Manejo del Cormorán Moñudo en Asturias, una especie que hasta hace pocos años era desconocida en nuestros ríos pero que en pocos años se ha convertido en especie invasora, probablemente al bajar la cantidad de alimento en el mar, y al encontrar suculento alimento en los ríos. El plan que exigía un seguimiento cada cinco años que nunca se realizó».

«No es de recibo que el PSOE -lamentó- pretenda responsabilizar a los pescadores fluviales de los resultados de su incompetencia para fomentar las repoblaciones, luchar contra el nivel preocupante de la contaminación creciente de las aguas del que hay numerosos ejemplos, eliminar obstáculos en los cauces, erradicar el furtivismo en la época de estiaje, repoblar los ríos, combatir eficazmente las pesquerías de salmones en el mar por las flotas de países que no tienen ríos salmoneros en su territorio y controlar a los depredadores, como los cormoranes y las nutrias, que mientras cada vez se reduce más la temporada para los pescadores, estos depredadores saquean nuestros ríos durante todo el año sin la más mínima actuación de control por parte de la actual Administración Regional”, dijo Carmen Fernández.

«Sus políticas de pasividad ante los diferentes problemas medioambientales –le dijo la diputada de Foro a la Consejera del ramo, María Jesús Álvarez- están destrozando nuestra Asturias, que cada vez, fruto de sus nefastas gestiones, se aleja más de la recordada Asturias paraíso natural. Hay que recordar que la riqueza de nuestros ríos asturianos va mucho más allá de su valor para la pesca; el hecho de contar con la población de salmones más meridionales de toda Europa hace de nuestros cauces fluviales la base de la cultura y economía ribereñas. Estamos ante verdaderos hechos diferenciales de Asturias, y en ese marco la comercialización del salmón, la trucha y el reo es una necesidad para generar riqueza en la Asturias rural que se despuebla, para potenciar nuestra excepcional gastronomía de proximidad y para mantener la cultura ribereña autóctona».

Por todos estos motivos, «consideramos necesario promover una gestión equilibrada de los espacios naturales de nuestros ríos para favorecer el desarrollo de todas las actividades que permitan generar riqueza y bienestar, respetando para ello de forma escrupulosa tanto la preservación de nuestras riquezas naturales autóctonas como los derechos, intereses y actividades económicas de sus habitantes», concluyó Carmen Fernández.

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