Clasismo. Elitismo. Vecinismo

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Acudí este jueves a la charla-coloquio que daba Fernando Urruticoechea en la Casa de Cultura de Llanes, anunciada como una charla sobre “Transparencia en la Contabilidad Municipal” y organizada a través de VecinosxLlanes.

Presentó el acto un profesor de Instituto que se marcó tres afirmaciones para enmarcar:
1 – que Llanes está sirviendo de ejemplo a nivel nacional,
2 – que en Llanes el urbanismo proponía miles y miles de miniKaypes y para remate, ojito a esto,
3 – criticó que los presupuestos y demás cuestiones municipales estuvieran en manos de corruptos y de personas que no sabían del tema como “camioneros” y demás.

Menos mal que unos minutos después el sr. Urruticoechea tuvo la inteligencia de decirle a este (en mi opinión) clasista-elitista-vecinista que “no estoy de acuerdo contigo. Un político puede ser perfectamente un camionero o lo que sea. Lo importante es que en aquello de lo que no sabe se ponga en manos de profesionales”.

Pero el elitismo y el clasismo de alguien en cuyas manos está la educación de las jóvenes generaciones quedó evidenciado.

La charla-coloquio, repito, se titulaba “Transparencia en la Contabilidad Municipal”. Pero a ese asunto concreto únicamente hubo referencia cuando el sr. Urruticoechea nombró al Interventor Municipal, siempre –por cierto- diciéndole “Goyo”, para (en mi opinión) burlarse de su labor. El sr. Urruticoechea alardeaba de frases como “mientras Goyo no ha firmado un reparo en su vida yo el año pasado firme 70”. Los reparos son, por decirlo rápido y en lenguaje coloquial, las discrepancias que un Interventor puede mostrar con cualquier aspecto de la contabilidad municipal.

El sr. Urruticoechea, que se autodefinió como “un combatiente malherido contra la corrupción”, fue a más cuando –hablando de presupuestos municipales- dedicó el calificativo de “fantoche” tanto a José Balmori como a Marián García de la Llana.

También apuntó que a “Goyo podría costarle el puesto” el haber autorizado el pago para la compra de un bajo para entregar a ADIF con un dinero no destinado para ello (el dinero que, según ha aparecido publicado en prensa, al parecer ahora no hay para pagar a los socorristas de este verano), así como criticó –en referencia tanto al Interventor como al Secretario Municipal de Llanes- que “un funcionario de segunda categoría nacional cobre cerca de 20.000 euros anuales más que yo, que soy funcionario nacional de categoría especial”.

Cuando alguien del público realizó dos sencillos apuntes a esos asuntos (alguien le habrá ordenado al Interventor pagar ese dinero/alguien le firmará al Interventor y al Secretario esos sueldos) debo decir que no oí las respuestas con tanta claridad y firmeza como habían sonado las acusaciones… Quién sabe, a lo mejor es que estaba yo distraído pensando en “camioneros”.

Personalmente el sr. Urruticoechea me merece todos los respetos en su labor profesional. No estoy criticando su labor profesional. Y la charla que este jueves dio, en realidad una charla sobre la corrupción política a nivel nacional, me pareció muy didáctica.

Y cuando queremos que de verdad algo funcione bien no debemos reparar en criticar a todos los que hacen que eso no funcione como debiera. A todos.

Por cierto, y como asunto aparte, alguien de los que manda debería darse cuenta en el Ayuntamiento de Llanes que la bandera del municipio lleva a media asta más de tres semanas.

1 Comentario

  1. Más respeto para los camioneros ( trabajo arduo y dignísimo x otra parte)
    Nunca fué ni será una profesión, un trabajo, sinónimo d «mastuerzo analfabeto», si lo s quien se refiere a estos señores q se dejan las pestañas x carreteras d todo el mundo, quien asi habla, a parte d mal educado-prepotente-clasista….
    es sencillamente un pedante.

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